Arevalo Cedeño, último caudillo guerrillero

Arevalo Cedeño, último caudillo guerrillero

Comerciante, telegrafista y destacado opositor al régimen del general Juan Vicente Gómez.

“El general Emilio Arévalo Cedeño murió el 19 de mayo de 1965, cuando se cumplían exactamente 51 años desde que se alzó por primera vez en Cazorla, en 1914. El caudillo guariqueño que había nacido en Valle de la Pascua, 1882, se alzó contra Gómez en 1914 y durante 21 años invadió 7 veces el país y nunca lo pudieron hacer prisionero. Su aventura más conocida fue la tercera expedición, en 1921, cuando llegó hasta San Fernando de Atabapo y fusiló a Tomás de Funes, que llevaba 8 años como dictador de la selva. 

Por Víctor Manuel Reinoso

Emilio Arévalo Cedeño se alzó contra Gómez en 1914 y durante 21 años invadió 7 veces el país y nunca lo pudieron hacer prisionero
Emilio Arévalo Cedeño se alzó contra Gómez en 1914 y durante 21 años invadió 7 veces el país y nunca lo pudieron hacer prisionero

     “El general Emilio Arévalo Cedeño murió el 19 de mayo de 1965, cuando se cumplían exactamente 51 años desde que se alzó por primera vez en Cazorla, en 1914. El caudillo guariqueño que había nacido en Valle de la Pascua, 1882, se alzó contra Juan Vicente Gómez en 1914 y durante 21 años invadió 7 veces el país y nunca lo pudieron hacer prisionero. Su aventura más conocida fue la tercera expedición, en 1921, cuando llegó hasta San Fernando de Atabapo y fusiló a Tomás de Funes, que llevaba 8 años como dictador de la selva. 

     “El miércoles 19 de mayo, cuando Venezuela estaba pendiente de las noticias de Valencia, donde había sido muerto el “Negro Antonio”, en Valle de la Pascua dejaba de existir un viejito pequeño de 83 años, cuyo nombre, en otro tiempo, estuvo en los labios de todo el país. Este viejito arrugado de un metro 50, que terminó de morir el mismo día en que era acribillado el delincuente más famoso de Venezuela, se llamaba Emilio Arévalo Cedeño.

     Desde hace unos cuatro años estaba sumido en la semiinconsciencia y hablaba más con los árboles que con su familia. Pero en otro tiempo este hombre de poco físico, fue el temible general Arévalo Cedeño. El 19 de mayo se cumplían 51 años desde que él, en compañía de 40 jinetes, gritó en Cazorla, estado Guárico, “¡Muera el tirano! ¡Viva la libertad!”.

     Desde ese día no descansó jamás durante 21 años. Dirigió guerrillas en los llanos y cada vez que se vio en apuros, salió al exilio, viviendo mil aventuras para volver a regresar.

     Mientras los caudillos enemigos de Gómez se ponían achacosos en diversas capitales de América y Europa, Arévalo Cedeño siempre volvió. Por eso sus expediciones, que a veces duraban un año entero, con los ejércitos de Gómez detrás, fueron 7. De todas estas expediciones de Arévalo Cedeño, la más famosa es la tercera, que realizó en 1921. Como era su costumbre, esa vez volvió a ingresar a territorio venezolano por el lado del Arauca.

     Con sus hombres bajó desde Colombia por el Meta y al llegar al Orinoco, sus embarcaciones remontaron el río hasta San Fernando de Atabapo. Allí había un dictador de bolsillo que tiranizaba a todo el Territorio Amazonas. Arévalo Cedeño, abanderado de la libertad, se había propuesto librar a ese territorio de ese gobernador tiránico, acusado de haber cometido 480 crímenes en 8 años de salvaje reinado. El general Arévalo Cedeño logró su cometido el 21 de enero de 1921. Funes fue fusilado y la historia alcanzó caracteres de leyenda. Un poeta colombiano, José Eustasio Rivera, que por ese tiempo trabajaba en una comisión de límites, recogió esa historia en su célebre novela “La Vorágine”. Arévalo, 25 días después de ajusticiar a Funes y a su lugarteniente Luciano López, avanzó hacia el centro del país. Sus intenciones eran acabar en Apure con el terrible Soto y después llegar hasta el centro para enfrentarse al mismo Gómez.

     Pero la oposición venezolana –para variar– no era todo lo unida como para dejar de lado las ambiciones personales. Y Arévalo, después de un año de campaña, debió hacer mutis al extranjero una vez más. En esta salida, como en otras, Arévalo fue a distintos países de América y a Europa, Volvió 4 veces más, pero Gómez resistiría siempre.

     Arévalo estaba en Nueva York, en diciembre de 1935, cuando murió Gómez, su gran enemigo. Recién pudo volver y reunirse con Pepita Zamora Arévalo, su prima y esposa, con quien se había casado en 1913, quien lo esperaba con un hijo de 21 años.

     El presidente Eleazar López Contreras, deseoso de ganar amigos entre los más encarnizados opositores del “Hombre de la Mulera”, nombró al general Arévalo Cedeño presidente del estado Guárico. El guerrillero más famoso que ha tenido Venezuela en este siglo, como buen Quijote, al no encontrar molinos en San Juan de los Morros, se dedicó a levantarlos. Tiempo después fue diputado al Congreso Nacional. Pero él, un hombre que ya pasaba de los 50 años, ya había hecho lo fundamental de su vida. El mismo lo comprendió así y en 1936 concluyó un libro de más de 400 páginas, donde cuenta todas sus aventuras, a veces tan fantásticas, como cualquier novela de Julio Verne.

     Ese tomo de memorias se llama “El libro de mis luchas” y ha servido de referencia a cuantos han escrito sobre la encarnizada oposición que los enemigos de la dictadura le hacían a Gómez. Arévalo dedicó su libro a sus viejos compañeros y en especial a su hijo, que nació el 16 de junio de 1914, el mismo día que él era derrotado en “Caño del Medio”; por eso la dedicatoria dice: “Con el deseo de que siempre sea digno y libre como yo”.

El caudillo guariqueño Arévalo Cedeño, nació en Valle de la Pascua en 1882, y falleció en esa población, 83 años después, en 1965
El caudillo guariqueño Arévalo Cedeño, nació en Valle de la Pascua en 1882, y falleció en esa población, 83 años después, en 1965

 Lo que decidió

     Emilio Arévalo Cedeño nació en Valle de La Pascua, el 2 de diciembre de 1882. Su padre, el general Pedro Arévalo Oropeza, había sido una víctima no solo de Antonio Guzmán Blanco, sino también de Joaquín Crespo e Ignacio Andrade. Su madre, Dionisia Cedeño, era bisnieta de Manuel Cedeño, uno de los héroes de la Batalla de Carabobo. El muchacho estudió en Altagracia de Orituco y después aprendió un poco de inglés y otro de francés por su cuenta. Ya convertido en pequeño comerciante se asoció en una tipografía y fundó El Titán, un periódico que solo pudo salir 8 veces. Arévalo volvió a la bodega y cuando esta se le quemó, levantó otra. Comerciante viajero, en San José de Río Chico, fundó otro periódico: Helios, que tuvo menos suerte que el anterior. Pero Emilio Arévalo, además de interesarse por la literatura, era un rebelde, lo llevaba en la sangre. En 1905, en uno de esos actos del llano, cuando le tocó hablar, no se calló lo que pensaba de ese dictador atrabiliario llamado Cipriano Castro. Tres años después, cuando el viaje de Castro fue saludado como una liberación del país, Arévalo estaba en Caracas y fue uno de los que corrió hacia El Constitucionalista, el diario que se había hecho odioso apoyando al caudillo tachirense. A fines del año siguiente, sin tener nada mejor de que ocuparse, ocupó el puesto vacante de telegrafista que había dejado un hermano suyo. Estuvo en varios pueblos de oriente.

     En 1910 estaba en Caicara de Maturín, siempre de telegrafista, cuando se casó con Antonia Ledezma Guzmán. Pero su esposa falleció a los 9 meses. Arévalo, desencantado, dejó el telégrafo y volvió al comercio de animales. En 1913, en Apure, se casaba con su prima Pepita. Pero los caminos de Arévalo se iban cerrando. Juan Vicente Gómez estaba resultando peor que Castro. Todo lo quería para él y sus testaferros. El mismo 1913, una operación comercial de Arévalo iba a decidir el cambio definitivo de su vida. Él pensaba hacer un buen negocio con 200 caballos en Apure, pero nadie se los quiso comprar. Gómez ya había resuelto que esos caballos solo podría comprarlos su hombre de confianza, el general Eulogio Moros. Arévalo tuvo que rendirse a la evidencia. 

     Cuando llegó al hato La Candelaria, Moros lo recibió amablemente, pero debió esperar 8 días para saber que Moros le iba a pagar 30 pesos por cada caballo que a él le había costado 60. Y no solo eso. Moros le pagaría los caballos con toros avaluados a 12 pesos cada uno. Arévalo sabía que esos toros eran vendidos a 6 pesos cada uno, pero ya su suerte estaba echada. Sino le vendía los caballos a Moros sería tomado preso. Cerró el negocio, pero ya había decidido irse a la guerra. Comenzó a prepararse. En mayo de 1914 pasó grandes angustias cuando un burro, que llevaba para Valle de la Pascua, cargado con 80 mil pesos para comprar mil novillos, se le perdió. Pero el animal apareció. Hizo el negocio y cumplió con su socio.

 

Arévalo y Funes

     El 19 de mayo de ese año lanzó en Cazorla el grito de libertad. Desde ese momento comenzó su gran aventura. Un día era el guerrillero triunfante que tomaba un pueblo y al día siguiente el que tenía que salir huyendo sobre curiaras por los caños de los ríos del llano para escapar de los hombres de Gómez. Después de tomar los pueblos más importantes del Guárico debe salir huyendo, solo, hacia Trinidad, engañando a jefes civiles a quienes les decía que era enviado del gobierno. En Trinidad encontró a varios exilados de nota, entre ellos a los generales José Manuel Hernández y Cipriano Castro. Castro decía tener 1.200 fusiles en Barbados, pero decía que solo se los daría a quien reconociera a él como jefe de la revolución. Arévalo no aceptó eso y después de intentar hacerse a la mar con 30 fusiles y ser descubierto, no le quedó más remedio que esperar hasta 1915, ir a Cartagena y seguir al Arauca, donde el doctor Carmelo París le entregará 87 fusiles y 10 mil tiros.

     Horacio Ducharne se está batiendo en el Oriente. Arévalo pretende encender la guerra por el llano. Toma Caicara y otros pueblos y avanza hacia Valle de la Pascua. Los generales de Gómez, sorprendidos, n o alcanzan a prepararse, tienen que huir mientras telegrafían a Maracay que ya están derrotando al faccioso. Arévalo, que halla estos telegramas, se burla de Gómez, poniéndole otros telegramas donde le dice que ya tiene al ladrón Arévalo en su poder y quiere saber qué debe hacer con él. Cuando se tropieza con gente de Ducharne sabe que ya no puede hacer nada. En 3 meses ha tomado 4 estados. Pero quedarse mientras las demás fuerzas se dispersan, es suicidarse. Y Arévalo sale por segunda vez al exilio, esta vez por Colombia.

     Conseguir dinero para nuevas aventuras lleva tiempo. Arévalo tiene que viajar por Centro América y después a Europa. Solo está en condiciones de volver a entrar a Venezuela a fines de 1920. Esta vez Arévalo quiere librar al Territorio Amazonas de Funes, el hombre que aterroriza a los caucheros desde 1913. Piensa que será un buen golpe de propaganda. Funes, que ha gobernado asesinando, cobra impuestos prohibitivos y elimina a los que bajan por los ríos con alguna carga de consideración. Arévalo, de nuevo desde Colombia, ahora con casi 200 hombres, baja por el Meta en curiaras y falcas hasta Puerto Carreño. Allí apresa al tesorero de Funes y requisa 375 fardos de balatá. La expedición ha comenzado el 30 de diciembre de 1920, pero no es ningún paseo. Hasta naufragios ha habido y después quedan los raudales que hacen imposible la navegación del Orinoco en 60 km.

     Hambrientos, con sus embarcaciones a la rastra, pasan muchas penurias hasta la madrugada del 17 de enero, cuando llegan a la confluencia de los ríos Guaviare y Atabapo. Pasan el pueblo hasta Tití y después comienza el ataque a San Fernando de Atabapo. La batalla se prolonga 28 horas, pero Arévalo se impone. Funes ofrece dinero, Luciano López, su lugarteniente, también, pero Arévalo quiere hacer las cosas en forma. Un Consejo de Guerra delibera y el dictador de la selva y su brazo derecho son fusilados en la plaza del pueblo a las 10 de la mañana del 21 de enero. Después de eso, los oficiales que acompañan a Arévalo lo quieren nombrar jefe único de la revolución, pero él no acepta eso para que los opositores de Gómez no sigan separándose más. Sin embargo, el divisionismo y la ambición saldrán adelante poco más tarde cuando aparece el general Roberto Vargas, dándose títulos de jefe. Las esperanzas de vencer al presidente de Apure se esfuman. Arévalo, antes de regresar a Colombia ordena la captura de los generales Vargas y Alfredo Franco para someterlos a Consejo de Guerra.

El gobierno del general Juan Vicente Gómez nunca pudo atrapar al legendario caudillo guariqueño
El gobierno del general Juan Vicente Gómez nunca pudo atrapar al legendario caudillo guariqueño

Otras expediciones

 

    Los hombres que siguen a Arévalo son 400, pero no todos están dispuestos a volver a esas caminatas de día y de noche. Unos se quedan en el otro lado de la frontera, pero Arévalo vuelve a cumplir con su cuarta campaña, donde obtiene un éxito tras otro hasta llegar en septiembre a Valle de la Pascua, su pueblo natal. Arévalo avanza hacia el centro antes de devolverse por la Pascua para buscar la costa para ofrecerle batalla al ejército que avanza en su búsqueda. Arévalo sigue avanzando, siempre con éxito; se pasea por los Estados costeños y alcanza hasta el mismo Estado Miranda, a las puertas de Caracas. Cuando ocupó El Guapo el jefe gomecista local se suicida. Vuelve al llano. Del Guárico pasa a Cojedes. Lanza proclamas. Le dirige mensajes a Gómez a propósito del pedido de libertad hecho por USA. Sigue adelante. Es aclamado en 7 Estados antes de recogerse hacia la frontera.

     Arévalo sale en 1922 hacia Panamá y Nueva York. Se reúne con los viejos caudillos, pero estos, aunque tienen fondos, se niegan a proporcionarlos si no les prometen de antemano que ellos serán los amos del país. Arévalo grita, se molesta, pero no se desanima. Concurre a hablarle de la revolución a otros grupos. Pero después de los aplausos hay muy poco más.

     El hondureño Marco Aurelio Herradora, todo un agente de la United Fruit, le dice a Arévalo que la bananera que ha conseguido contratos increíbles en varios países del Caribe, le podría financiar una expedición, pero con el compromiso de que, derrocado Gómez, le dejará entrar al país como lo habían dejado entrar en los pequeños países del Itsmo. Arévalo, naturalmente, no puede aceptar eso. Recibe cartas. Sabe de ofertas. Se hablan de miles de dólares que pondría Leopoldo Baptista o cualquier otro exilado. Pero al final, nada. Cuando vuelve a Colombia ya es el comienzo de 1924. Arévalo vuelve a entrar a Venezuela, esta vez con 87 hombres. De nuevo los ríos, la toma de los pequeños pueblos y subir hasta San Fernando de Atabapo. Vence al nuevo gobernador de allí, coronel Domingo Aponte. Se ha apoderado de un extenso pedazo de Venezuela. De allí podría seguir tomando otros estados, con la ayuda de los enemigos de Gómez, pero los enemigos no quieren arriesgarse demasiado si no son ellos las vedettes. Arévalo se pasa 6 meses en eso, pero la ayuda no viene. A fines del año 24, Arévalo y su gente tienen que darse a la fuga hacia Brasil, porque el gomecismo se las ha arreglado para pedir permiso a Colombia para pasar su ejército para vencer al caudillo guerrillero.

     Después de esa aventura, Arévalo una vez más se aleja por los caminos del exilio. Ya es demasiado conocido como para pasar sin dificultades en los países e islas, más cercanas a Venezuela. Tiene que ir a USA y Europa. A comienzos de 1929 está de nuevo en el Arauca para comenzar su sexta invasión. Arévalo sueña con libertar a una serie de jóvenes prisioneros que están en los trabajos forzados de la carretera de El Palenque, pero cuando llega a este punto, los prisioneros han sido trasladados. Arévalo avanza una vez más hacia el Guárico y Anzoátegui. Los presidentes de Apure, Bolívar, Anzoátegui, Gupárico y Monagas corren detrás de él. Antes de que Arévalo y su gente logren salir del oriente son derrotados en Anzoátegui por el general Lino Díaz. La causa de la oposición no ve una. Las expediciones fracasan. Fracasa Gabaldón en su hacienda Santo Cristo. Fracasa Román Delgado Chalbaud en Cumaná. Arévalo, después de dos meses de caminata, logra llegar al Arauca.  

     Arévalo intenta su séptima invasión en 1931. Con 80 hombres se oculta de los aviones por Apure y por Bolívar desde marzo hasta agosto. Los revolucionarios le hacen frente al vapor Arauca, que lleva soldados de Gómez. Una derrota. Muertos. De nuevo la fuga hacia la frontera.

     Después de esta aventura, Arévalo vuelve a recorrer los países de Latinoamérica. Pero Gómez, gobernante infernal, solo será derrotado por la muerte. Arévalo, a comienzos de 1936, toma el barco hacia Venezuela. López Contreras le dice en un telegrama que será bienvenido. Ya en el país, se le tributará un gran recibimiento, se le llamará héroe y se le rendirán honores. El tiempo se encargó de sumirlo en las sombras.

FUENTES CONSULTADAS

  • Arévalo Cedeño, Emilio. “Viva Arévalo Cedeño: el libro de mis luchas”. Caracas: Seleven, 1979
  • García Arriechi, Guillermo. Emilio Arévalo Cedeño. En: Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas: Fundación Polar, 1989 
  • Rivera, José Eustasio. La Vorágine. Colombia, 1924
  • Elite. Caracas, 29 de mayo de 1965
Diciembre de 1968

Diciembre de 1968

REVISTA PRODUCCIÓN

Diciembre de 1968

Sinopsis

Por: Esther Mobilia

     Esta edición está dedicada a la celebración de las navidades de 1968. Inicia con la presentación de las Gacetas Oficiales de carácter económico publicadas en la legislación venezolana. En el editorial se envían los saludos de fin de año. Se informa acerca del acto de reconocimiento a Tulio Zamora Hidalgo por su trayectoria profesional. Alfredo Ramírez Torres escribe sobre el calendario laboral y la productividad.

     Álvaro García Peña explica la cómo la explosión demográfica impacta en el crecimiento de los países en desarrollo. Pablo R. González explica los avances del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, especialmente el caso de la medicina de calidad en el Hospital de San Félix, estado Bolívar. La edición salta de la página 15 a la 18. El periodista J. Sanjuán presenta un artículo relacionado con las estadísticas anuales de la economía nacional durante 1968.

     Se reseña la inauguración de diversas obras por parte del presidente Leoni en Margarita para la promoción del turismo. Las páginas 32 y 33 están digitalizadas dos veces. Se reseña la celebración del 75 aniversario de la Cámara de Comercio de Caracas. Se presenta la conmemoración de los 18 años de la empresa Manufacturas de Papel, C.A. Manpa. Culmina la edición con las direcciones y los contactos de los asociados a la Cámara de Industriales de Caracas

Si desea visualizar o descargar esta revista puede hacer clic en el siguiente botón

Más revistas

Octubre de 1969

El número está dedicado a la industria del calzado. En este número inicia con la presentación de las Gacetas Oficiales de carácter económico publicadas en la legislación venezolana.

Mayo de 1969

Esta edición está dedicada a la industria metalúrgica venezolana. Inicia con la presentación de las Gacetas Oficiales de carácter económico publicadas en la legislación venezolana.

Noviembre de 1999

El número conmemora el 60 aniversario de la Cámara de Industriales de Caracas.

Boletín – Volumen 94

Boletín – Volumen 94

BOLETINES

Boletín – Volumen 94

Sinopsis

Por: Dr. Jorge Bracho

.     Esta nueva edición del Boletín de fecha 1ª de septiembre de 1921 abre con “Situación mercantil” (P. 1211-1212) se informa que la quiebra y soluciones de arreglo continúan, los precios muestran una leve mejoría. A continuación “Razón porque el café de Venezuela paga menos derechos en España que el del Brasil” (P. 1212), se recuerda que por convenio con España sus antiguas colonias cuentan con prerrogativas arancelarias. De la carilla 1212 a la 1213 está “Del boletín del National City Bank” en que se informa sobre el comercio exterior y los tipos de cambio, así como de las remesas de oro que recibe Estados Unidos. Acerca de las fluctuaciones del tipo de cambio en Venezuela, durante los años 1919 y 1920, se adjudica a la oferta y demanda del oro tal como se expresa en “Apuntaciones sobre los cambios” (Pp. 1212-1213).

     En un artículo de orientación higiénica se insertó un escrito de un especialista inglés titulado “Necesidad del hábito de hervir el agua” (Pp. 1214-1215) en que se muestra la utilidad de tal requerimiento, para la salud pública y la prevención de infecciones. 

Boletín 94

Si desea visualizar o descargar este boletín puede hacer clic en el siguiente botón

     En este orden se inserta “Los últimos progresos de la sanidad pública” y “La malaria o fiebre palúdica en los Estados Unidos”, tomados del Boletín de la Unión Panamericana, “La fiebre tifoidea: su prevención”, “Uncinariasis en relación con la salud pública” una afección anémica muy común en Latinoamérica, “Eliminación espontánea de la fiebre amarilla” (Pp. 1215-1232).

     El debate en torno al comercio y explotación de la pluma de garza continúa con “Vigilancia de la explotación de la pluma de garza en Apure” (Pp. 1232-1233). En la carilla 1234 se presenta “Informaciones de comercio e industrias relativas al Distrito Bolívar del Estado Zamora”, en que se dice que el comercio en este lugar es muy reducido, al igual lo es con la agricultura, igual sucede con las industrias, en cuanto a productos naturales existía una alta posibilidad para una industria maderera. En la misma página “Informe relativo a la región de ‘El Palmar’ en el distrito Piar del Estado Bolívar” en que se destacan las potencialidades agrícolas de la zona.

     Continúan los artículos de C. H. Haring. En esta edición “El comercio y la navegación entre España y las Indias en época de los Habsburgo” (Pp. 1234-1244). Abarca este escrito la Casa de Contratación en toda su extensión. En la página 1244 “Noticia de Alemania” se ofrece la gran posibilidad para exportar pieles a esta nación europea gracias a los depósitos establecidos en Leipzig.

     “Estadística del ganado vacuno del estado Miranda” ocupa las carillas entre 1245-1248. Sigue, página 1249, “Café importado y exportado en y desde Maracaibo en julio de 1921”, “Tipos de cambio en Caracas sobre el exterior en agosto de 1921”. En la página 1250 “Precios de productos en diversos lugares de Venezuela en agosto de 1921”. En la 1252, “Movimiento de valores públicos en la Bolsa de Caracas y en la de Maracaibo en agosto de 1921”.

Más boletines

Boletín – Volumen 82

Comités de Arbitraje

Boletín – Volumen 134

Esta edición de enero de 1925 abre con “1925” en que se presentó una salutación al presidente, Juan Vicente Gómez Chacón y su tren ministerial y ejecutivo.

Boletín – Volumen 171

El mes de enero ha sido favorecido por una regular animación para aquellos comerciantes que tienen negocio en las regiones tabacaleras.

Ciudad Vacacional Los Caracas

Ciudad Vacacional Los Caracas

Inaugurada en 1954, esta ciudad recreacional, ubicada frente al mar, cuenta con numerosos edificios, clubes sociales, restaurantes, hoteles, piscinas, apartamentos y casas, espacios de esparcimiento y comodidades para el disfrute de los obreros y demás trabajadores venezolanos

Para construir esta moderna ciudad recreacional, se escogió un paraje a 17 kilómetros al este del pueblo de Naiguatá, entre las vegas y valles del río Botuco, el río Grande y el río Chiquito, frente al mar Caribe
Para construir esta moderna ciudad recreacional, se escogió un paraje a 17 kilómetros al este del pueblo de Naiguatá, entre las vegas y valles del río Botuco, el río Grande y el río Chiquito, frente al mar Caribe

     Fue proyectado, en 1939, por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva y el médico Martín Vegas, como un centro agrícola para enfermos de lepra, en la que hubiera bloques de apartamentos de 28 a 40 habitaciones con todos sus servicios. Posteriormente, en 1944, durante el gobierno del general Isaías Medina y bajo la tutela del ingeniero Armando Vegas, se pensó en convertirlo en una Ciudad Hospital. Luego, durante el mandato de Rómulo Gallegos, se planteó darle a ese espacio de la hacienda Los Caracas, ubicado a 17 kilómetros de la población guaireña de Naiguatá, un uso recreacional. No obstante, el derrocamiento de Gallegos (24/11/1948), sepultó durante algún tiempo las intenciones de construir en el mencionado terreno litoralense.

     No fue sino en 1952, cuando el entonces presidente de la Junta de Gobierno, Germán Suárez Flamerich, propuso construir en los terrenos de la Hacienda Los Caracas, una Ciudad Vacacional. Los arquitectos Miguel Salvador, José Sánchez, Pedro Riquezes, Carlos Olmos iniciaron en aquel momento los estudios. Al año siguiente, ya instalado en el poder el coronel Marcos Pérez Jiménez, le dio gran impulso a las obras, las cuales fueron culminadas casi dos años después, en diciembre de 1954.

     En febrero de este último año, se creó el Instituto de Capacitación y Recreación de los Trabajadores (INCRET), ente que asumiría la responsabilidad gerencial de la Ciudad Vacacional de Los Caracas.

     En poco más de un año, se construyó un nuevo centro de población que se uniría a los nombres de Turén, Puerto Ordaz y Ciudad Piar, pero en contraste con las tres poblaciones anteriores, fundadas como centros de trabajo, esta nueva ciudad fue hecha para el descanso y el esparcimiento de las clases trabajadoras.

 

Topografía de la Ciudad Vacacional

     “Para construir esta moderna zona residencial y veraniega, se escogió un paraje ideal. A diecisiete kilómetros al este del pueblo de Naiguatá, entre las vegas y valles del río Botuco, el río Grande y el río Chiquito (que al unirse forman el río Los Caracas), frente al mar Caribe, se levantaron numerosos edificios, clubes sociales, restaurantes, hoteles, bloques de apartamentos y casas individuales que formaron el conjunto de la Ciudad Vacacional de Los Caracas.

 

Servicios

     Todas las exigencias y servicios que el organismo moderno impone para comodidad de las ciudades, fueron cumplidas al construirse la Ciudad Vacacional. Se construyeron los edificios del mercado, de los depósitos generales, de la panadería, del matadero, al mismo tiempo que se fundaron granjas para abastecimiento de los temporadistas. Para el servicio de vigilancia que ha de mantener el orden y asegurar la tranquilidad, se levantó un edificio con capacidad para tres oficiales y doce agentes de policía; para los católicos se construyó una capilla con capacidad para 500 feligreses. Se estableció un puesto de salud para atender los casos médico-quirúrgicos de urgencia, al mismo tiempo que se extendió por todos los terrenos de la inmensa edificación la red de un moderno sistema de alumbrado y se estableció un servicio de aseo urbano dotado de modernos incineradores. Un gran centro cívico-social, con sala de cine y toda clase de comercios.

Todas las exigencias y servicios que el organismo moderno impone para comodidad de las ciudades, fueron cumplidas al construirse la Ciudad Vacacional Los Caracas
Todas las exigencias y servicios que el organismo moderno impone para comodidad de las ciudades, fueron cumplidas al construirse la Ciudad Vacacional Los Caracas

Clubes Sociales

     Cuenta la Ciudad Vacacional de Los Caracas con dos magníficos centros sociales: el club de la zona de Los Caracas y el club de la zona del río Botuco. Ambos edificados a la orilla del mar y provistos de cocinas, restaurantes, casetas y duchas, todo con el propósito de hacer agradable la permanencia de los bañistas en la playa.

 

Bloques de apartamentos

     Al pasar de la portería de la Ciudad Vacacional, en la margen izquierda del río Los Caracas se encuentra el primer grupo de edificaciones, el cual está integrado por algunos de los edificios que ya mencionamos al referirnos a los diversos servicios generales que ella ofrece a sus visitantes: el edificio de la policía; la proveeduría; la lavandería y una estación de servicio. Enfrente, en la margen derecha del río, está otro grupo compuesto por el club-restaurante, las casetas de baño, y el edificio para los huéspedes de honor.

     Siguiendo aguas arriba el curso del río Los Caracas, se llega hasta la zona denominada de los servicios comunes. Está integrada por el centro cívico-social, dos jardines de infancia con capacidad de 75 a 100 niños, la vivienda del maestro y la capilla.

     Allí mismo se levanta el primer bloque de apartamentos. Enseguida de la zona de los servicios comunes se encuentran dos edificios de dormitorios colectivos, un bloque de 28 dormitorios; el mercado; el depósito y otro edificio de once dormitorios para tres personas cada uno.

     En la margen izquierda del río Los Caracas, frente a los edificios descritos, en la zona denominada “Campo Alegre”, hay un bloque de 24 dormitorios individuales, otro de cuatro apartamentos y dos casas.

 

Casas individuales

     En la zona de “Campo Alegre” tiene lugar la confluencia de los ríos Grande y Chiquito que dan lugar al nacimiento del río Los Caracas. De allí en adelante las edificaciones de la nueva ciudad cambian, reduciéndose de manera casi exclusiva a casas individuales de dos o tres dormitorios, formando diversos grupos en los lugares más bellos y los cuales se les ha dado el nombre con que tradicionalmente se conocían dichos sitios en la región.

La Ciudad Vacacional Los Caracas cuenta con clubes sociales, restaurantes, hoteles, piscinas, apartamentos y casas, espacios de esparcimiento y comodidades para el disfrute de los obreros y demás trabajadores venezolanos
La Ciudad Vacacional Los Caracas cuenta con clubes sociales, restaurantes, hoteles, piscinas, apartamentos y casas, espacios de esparcimiento y comodidades para el disfrute de los obreros y demás trabajadores venezolanos

     Las casas de este sector fueron construidas pensando en que los trabajadores y empleados públicos y sus familiares quisieran continuar su vida hogareña lejos del hotel y del club y por eso dichas viviendas están dotadas de cocina, lavandero y de todos los servicios indispensables.

     Continuando a lo largo del Río Grande se encuentra Vega Larga. Allí hay un primer grupo de treinta y tres casas y un bloque de veinticuatro dormitorios individuales, que se pueden unir de dos en dos. En la misma Vega Larga se encuentra más adelante un grupo de cuatro casas y otro de veinte. Siguen después, en el sitio denominado “Flamenco”, dos grupos de ocho y quince casas respectivamente; más adelante han en “Vega Luna” diecisiete casas, en “Ventura”, seis, en “El Corozo”, cuatro, y por último en “Cristóbal”, seis.

     A lo largo de Río Chiquito, remontando su cauce encontramos en “El Infiernito”, doce casas, la Granja y el Matadero. Luego en “La Pradera”, hay un grupo de siete y otro de cinco casas. Por último, en “El Níspero”, ubicado entre Río Chiquito y “Vega Larga” hay diez casas y dos bloques de veinticuatro dormitorios cada uno.

Apartamentos en la zona del río Botuco

     En cambio, en la zona del rio Botuco no se construyeron casas individuales, sino bloques de apartamentos, cada uno con su cocina y comedor colectivos. Cada apartamento cuenta además con su propia cocina. Existen además en la zona del río Botuco tres bloques de 28 apartamentos cada uno, y uno de cuarenta.

     Hay también en esta zona un edificio para hotel con capacidad para cuarenta y ocho huéspedes, y a orillas del mar, el club, que cuenta con todos los servicios para la comodidad del visitante, entre otros el bloque destinado al vestuario con 56 duchas para bañistas.

     En el conjunto de realizaciones de carácter social que ofrece a las clases trabajadoras la Ciudad Vacacional de Los Caracas, ocupa junto con el programa de la vivienda obrera adelantado por el Banco Obrero, puesto de valor presente e histórico.

     El costo total de la Ciudad Vacacional de Los Caracas fue de Bs. 67.000.000,00 (sesenta y siete millones de bolívares). 

FUENTES CONSULTADAS

  • El Heraldo. Caracas, diciembre de 1954

  • La Esfera. Caracas, diciembre de 1954

  • Élite. Caracas, 4 de diciembre de 1954

Boletín – Volumen 93

Boletín – Volumen 93

BOLETINES

Boletín – Volumen 93

Sinopsis

Por: Dr. Jorge Bracho

     Para esta edición correspondiente al 1ro. de agosto de 1921 que inicia, en su página 1157, con “Situación mercantil” en que se repite que la realidad comercial continúa sin mostrar rasgos de recuperación, aunque la solución la dará el tiempo, según creían. Una pequeña nota ocupa las carillas 1157-1158, “Exportaciones de oro de Curazao a Nueva York”. Le sigue, “La oscilación de los cambios” (P.1158) donde se presenta información sobre el oro acuñado y su resguardo en Argentina y Uruguay. En la misma página “La situación en Europa” trae información sobre la reconstrucción de este continente luego del último conflicto bélico.

     En la página 1159 se ofreció una información, con cuadro incluido, acerca del café, proveniente de Holanda. En esta misma página una información desde España en: “Prohibición de introducción y comercio de deudas públicas extranjeras en España”. Luego, “Intercambio comercial anglo – hispano americano”. De seguida, “Producción de las hulleras de Naricual, Capiricual y Tocoropo” (Pp. 1160-1161).

Boletín 93

Si desea visualizar o descargar este boletín puede hacer clic en el siguiente botón

     Entre las páginas 1161 y 1179 aparece “Disposiciones del Ministerio de Hacienda en el año den1920, reglamentarias de la ley de aduanas”. Según la Memoria del año dicho” que está constituido por algunos artículos de la ley con algunos comentarios. Continúa con “Sobre bultos postales. De la memoria de Hacienda de 1920” (Pp. 1179-1180).

     Se incluyó “Sobre plumas de garza. De la Memoria de Hacienda de 1920” (P. 1180). También fue sumado “Explotación de salinas. De la Memoria de Hacienda de 1920” (Pp.1180-1181) con cuadros demostrativos. Del historiador C. H. Haring se publicó “El comercio y la navegación entre España y las Indias en época de los Habsburgo” (Pp. 1182-1189) capítulo que hace referencia a la realidad comercial en el siglo XVII.

     En “Noticias del exterior” (P. 1189-1190) se dio a conocer una real orden emanada del gobierno español para defender los intereses de España en sus transacciones mercantiles.

     Se incluyó un cuadro “Precios de productos en julio de 1921 en diversos lugares de Venezuela” (P. 1191). Otros cuadros “Café recibido en Maracaibo en junio de 1921”, “Café exportado de Maracaibo en junio de 1921”, “Tipos de cambio en Caracas sobre el exterior en julio de 1921” (P. 1192), “Cuadros relativos al ganado caprino existente en el Estado Falcón” (Pp. 1193-1208). En la página 1208 el cuadro “Producción de ganado del Estado Guarico” y “Los concursos de La Hacienda” que reseña una exposición anual de la “industria venezolana”. Carilla 1209: “Movimiento de valores públicos en la Bolsa de Caracas y en la de Maracaibo en julio de 1921”.

Más boletines

Boletín – Volumen 166

Los negocios de agosto han estado a la par de los meses transcurridos, con tendencia pronunciada a la paralización.

Boletín – Volumen 119

Situación mercantil

Boletín – Volumen 161

Esta nueva edición del Boletín comienza con “Situación mercantil”.

Loading
Abrir chat
1
Contacta a nuestro equipo.
Escanea el código
Contacta a nuestro equipo para aclarar tus dudas o solicitar información.