Una mirada a la Caracas de 1910

Una mirada a la Caracas de 1910

Casas en Caracas, tanto en las de mayor antigüedad como en las de más reciente construcción, contaban con un patio donde se podían encontrar palmas, árboles y flores

Casas en Caracas, tanto en las de mayor antigüedad como en las de más reciente construcción, contaban con un patio donde se podían encontrar palmas, árboles y flores

     El geólogo Leonard V. Dalton (1887-1914) fue un autor inglés que escribió un libro titulado “Venezuela”, luego de una corta estadía en este país, en 1910. Esta obra fue publicada por primera vez en el Reino Unido por T. Fisher Unwin, en 1912. “Venezuela” es un libro que se centra en la descripción de la historia, la geografía, la economía y la política de Venezuela en tiempos de la dictadura del general Juan Vicente Gómez (1908-1935).

     En referencia a las ciudades de Venezuela, Caracas, entre ellas, indicó Dalton que era muy parecida a todas las ciudades edificadas por los españoles en América. De acuerdo con su percepción, estaban bien trazadas, y las mismas contaban con una plaza en el centro de cada localidad. Desde cada una de las plazas partían los trazados según los puntos cardinales. Por lo general, a su alrededor se habían levantado los edificios correspondientes a las actividades gubernamentales, los dedicados a la adoración propia del catolicismo, además de otros inmuebles de personas importantes. Las plazas, por lo general exhibían jardines con gramas, flores y árboles.

     Respecto a las casas, puso en evidencia que cada una de sus puertas daba directamente a la calzada, si las había, tal como sucedía con algunas calles caraqueñas. Desde el exterior se podía observar una pared con algunas ventanas, o ninguna. La descripción que expuso fue de casas que estaban en la cercanía del casco central. Del interior de ellas destacó que, tanto en las de mayor antigüedad como en las de más reciente construcción, contaban con un patio donde se podían encontrar palmas, árboles y flores, con una fuente en el centro.

     Advirtió que no todos los patios de las casas mostraban ser tratados con delicadeza por parte de sus dueños, porque los había con terreno yermo y, a lo sumo, dos árboles. En líneas generales, en el fondo de cada casa estaba la cocina y, casi siempre, un segundo patio sin arbustos o árboles, mientras las habitaciones se hallaban a los lados del interior de las viviendas. A uno de sus puntos estaba un lugar para la estadía de caballos y mulas. En este segundo patio existían animales como cerdos o aves de corral.

     En lo que respecta a los bártulos y muebles que alcanzó a observar en algunas de las casas indicó que eran muy sencillos, con pocas sillas, por lo general, elaboradas con técnicas caseras, cuyos asientos y respaldos de cuero reposaban sobre una estructura de madera de formas diversas. También estaban presentes mesas, con una o dos repisas para el reposo de los vasos y otros artículos de uso corriente. En lo que respecta a la colocación de cuadros en las paredes consideró que no era muy frecuente, por lo menos en las casas que visitó, aunque si vio en todas ellas almanaques colgados en las paredes.

     Dejó escrito que a los extranjeros no se les permitía intimar de inmediato con las familias, pero si se les podía admitir, gracias a la presentación de un amigo o conocido recíproco. De ser así, “encontrará que la tradición de la hospitalidad española se mantiene en pleno auge, y que toda la casa se pone prácticamente a su disposición”. Recordó que existía otra característica similar a las de otros pueblos españoles: “son los complicados encajes que orillan la ropa de cama, especialmente las fundas de las almohadas”.

La Caracas de la primera década de 1910, según el inglés Dalton, era muy similar a todas las ciudades edificadas por los españoles en América. Estaba bien trazada y contaba con una plaza en el centro de la ciudad

La Caracas de la primera década de 1910, según el inglés Dalton, era muy similar a todas las ciudades edificadas por los españoles en América. Estaba bien trazada y contaba con una plaza en el centro de la ciudad

     Al igual que otras localidades y regiones del país, comprobó que en Caracas el grano, aunque de mayor consumo en el Oriente del país, que se consumía con frecuencia era el maíz. Comparó este hábito con el consumo de la yuca, que en algunas ocasiones reemplazaba casi en su totalidad al del maíz. Verificó que con la “harina de maíz mezclada con agua se hacían unas tortas llamadas arepas de 4 pulgadas de diámetro, aproximadamente, que se tuestan un poco y se sirven calientes en la mesa”. Puso a la vista de sus potenciales lectores que existía una “variación de la arepa”, y que se consideraba un tipo de pan “más exclusivo, conocido como bollo, el cual tiene forma de salchicha y se hacía con harina de maíz fino”.

Dalton oberservó que era costumbre en la Caracas de comienzos del siglo XX comer unas tortas llamadas arepas, elaboradas con harina de maíz mezclada con agua, que tenían 4 pulgadas de diámetro, aproximadamente, que se doraban un poco y se servían calientes en la mesa

Dalton oberservó que era costumbre en la Caracas de comienzos del siglo XX comer unas tortas llamadas arepas, elaboradas con harina de maíz mezclada con agua, que tenían 4 pulgadas de diámetro, aproximadamente, que se doraban un poco y se servían calientes en la mesa

     En este orden de ideas, presentó una comparación con un tipo de pan que se elaboraba en Los Andes. Al cual describió como de un color más oscuro que las arepas y los bollos, denominado pan de trigo. El mismo era “fabricado con harina local, y en todas las ciudades importantes se puede obtener pan blanco a base de harina importada”, tal cual sucedía en Caracas. En esta ciudad, así como en otras regiones de Venezuela, Dalton observó que la raíz de la yuca tenía un líquido venenoso que se extraía con el empleo de un tubo largo de “paja cuyo diámetro va disminuyendo en proporción con su longitud, a fin de obtener la necesaria presión”. El producto obtenido con esta técnica se ponía a secar. Luego se molía hasta que adquiriera consistencia de avena, “y con él se hacen grandes tortas achatadas (el casabe) que, luego de tostarse, alcanzan frecuentemente unos dos pies de diámetro y son de gran dureza”. Contó que se servía en la mesa, picado en trozos, y que debían ser remojados para aliviar su dureza. “Tanto el casabe como la arepa pueden ser de calidad muy diferente, de acuerdo con el mayor o menor proceso de trituración a que sea sometido el cereal”.

     Destacó que en los lugares lindantes con el litoral la denominada “carne seca” formaba parte de un renglón de importancia en lo atinente a su consumo y la dieta de los venezolanos, aunque en Coro la carne preferida para el consumo diario de las personas era la de chivo.

     Escribió que el sancocho de gallina era muy popular en distintos lugares de Venezuela y, por supuesto, en Caracas. Dalton lo describió como una especie de cocido exquisito a base de carne blanca, hierbas y aceite, “es delicioso si se le adereza como es debido”.

     En cuanto a los vegetales que observó, entre los alimentos de consumo frecuente, se encontraba el ñame y los frijoles. El consumo de papa no era tan frecuente como en Los Andes. Destacó que el queso de los llanos y de las sierras bajas, como el queso de mano, era el de “mejor sabor”, “así como el ubicuo papelón (azúcar morena sin refinar), que constituye un elemento muy popular de la alimentación venezolana”.

     No dejó de mostrar una actitud favorable hacia una “bebida refrescante y tónica (guarapo), que se hace con agua y papelón”. Evidenció que el guarapo y el aguardiente, “que se destila del jugo fermentado de la caña”, así como el café se consumían con fruición entre todos los pobladores. Del cacao destacó que se consumía en menos proporción frente al guarapo, al café y el aguardiente, aunque era corriente consumirlo en las localidades donde se ubicaban las plantaciones cacaoteras, en especial, Caracas y sus zonas aledañas. Agregó que en Caracas y Maracaibo se fabricaba una cerveza “ligera y, en general, abundan los refrescos no alcohólicos, a base de frutas”.

El se servía en la mesa picado en trozos, pero antes era remojado para aliviar su dureza

El se servía en la mesa picado en trozos, pero antes era remojado para aliviar su dureza

     Expuso que las comidas consistían o tenían como base el café, el que podía estar acompañado de un alimento sólido o no, especialmente en las primeras horas del día. Luego venía el almuerzo en horas del mediodía, al estilo europeo, y la “comida” al anochecer. “En lo que se refiere al orden y número de las comidas, en Caracas se sigue igual práctica que en el resto del país; pero conviene advertir que las observaciones que acaban de consignarse acerca de la alimentación sólo son aplicables en su mayor parte a las provincias”.

     Dalton puso de relieve que la indumentaria y el vestido, tal como ocurría con el caso de los alimentos, en Caracas y en las principales ciudades la tela utilizada para su confección era importada, de origen europeo o estadounidense. En cambio, en el seno de las poblaciones rurales dependían, casi de manera exclusiva, para la elaboración de la ropa de productos y mano de obra local. En términos generales, las personas de escasos recursos económicos usaban una indumentaria de color blanco o azul. 

     Era frecuente el uso de sombreros de paja de ala ancha y la mayoría de los pobladores iban descalzos o con unas sandalias “llamadas alpargatas”, las que Dalton creyó se fabricaban a base de cuero. “no obstante, y en todas las regiones del país, tanto los hombres como las mujeres suelen lucir sus mejores galas en los días de fiesta”.

     Agregó al final que, en el país se publicaban un total de 237 periódicos y cuyas ediciones, además de las gacetas del gobierno de las capitales de los estados, en su mayoría eran de interés general, y algunas que otras dedicadas a temas científicos, literarios, masónicos, entre otros. De acuerdo con una consulta que Dalton hizo en el Anuario Venezolano, para el año de 1908 la mayoría de las publicaciones periódicas del país se encontraban en el estado Lara.

     Para finalizar, la obra de Dalton reviste un gran interés. Esto es así porque muestra un estilo llano, directo y con poco uso epítetos y repetición de estereotipos. Su escrito exhibe un estilo con el cual buscó la imparcialidad, la objetividad y la claridad gracias al uso de fuentes locales con las cuales nutrió sus argumentaciones.

El papá de Sofía y Lya Imber

El papá de Sofía y Lya Imber

Por Pedro Moreno Garzón

Naum Imber en compañía de su hija Sofía y su yerno Guillermo Meneses

Naum Imber en compañía de su hija Sofía y su yerno Guillermo Meneses

     “Mantener joven el espíritu es una de las condiciones indispensables para no dejarse envejecer físicamente, y tal vez sea la receta que pueda darnos el ruso-venezolano Naum Imber, a quien hace poco le ha venido un hijo ya grandecito en el Guillermo “Guillo” Meneses. Si hay quien pretenda hallar en esto algún jeroglífico, es preciso salirle al paso para explicarle muy despacito que el “Guillo” es, desde hace pocos meses, hijo político del ex ciudadano soviético Naum Imber, porque una de las hijas del mencionado caballero le robó el corazón, de la misma manera que otra de las descendientes de Imber le había hecho aflorar el tornillo sentimental al doctor Coronil para hacerlo caer en las encantadoras redes en complicidad con Cupido.

     Si ha quedado un poco rebuscado el parrafito es culpa de la dificultad de explicar monda y lirondamente un fenómeno tan claro como la luz del día, pero el cual, según me ha dicho el propio Imber, constituye uno de sus grandes orgullos.

     –Yo me siento cada día más venezolano, –me dice en ese pintoresco español que usa, y en el cual se advierte el acento eslavo que parece como si cortara las palabras, igual que ocurre cuando se sintoniza una estación provista del aparato inversor para guardar el secreto de las comunicaciones.

     En cambio, sus dos hijas, hablan un venezolano tan perfecto, que cualquiera diría que nacieron en un pueblecito de Aragua. Sin embargo, la costilla del “Guillo”, con una ingenuidad que encanta, me ha confesado rotundamente que las primeras lecciones de español que tuvo y en la cuales fue de las más deslumbrantes y aprovechadas discípulas, fueron las groserías que decían en la placita de La Victoria los muchachos que por allí vagaban. Los ajos y demás condimentos formaron la base de tan criollo idioma, que un espíritu de eslava frialdad se convirtió en algo que sabe a venezolano hasta la médula. Los morenos hijos de La Victoria sentían que se les agrandaban los ojos al ver una muchachita tan blanca bajo estos soles que hasta a las piedras dan el color arrosquetado que se fijó en la raza venezolana desde hace mucho como una de las características más especiales. Y los negritos de la costa se quedaban con la bocaza abierta, dejando ver sus dientes blanquísimos como el único homenaje inconsciente a esos copos de algodón que saltaban como pajarillos locos, de aquí para allá, con una risa que era como una música y con una alegría sana que ellos no habían conocido jamás.

     Naum Imber está muy contento de que Rusia haya demostrado su fuerza en esta guerra, en la cual se trata de salvar los principios de la democracia. Él no ha sido político, y más bien fue una de las víctimas de la revolución bolchevique, pues ella le despojó de sus propiedades, que alcanzaban a una suma respetable. Sin embargo, él no tiene reproches de ninguna clase, ni odios, porque considera que las revoluciones no pueden detenerse, y más bien recuerda con gran cariño a sus campesinos, que fueron los que le salvaron la vida, cuando las hordas de forajidos se apoderaron de todo.

Las hermanas Sofia y Lya Imber, periodista la primera y médica la segunda

Las hermanas Sofia y Lya Imber, periodista la primera y médica la segunda

     –Yo siempre he sido agricultor y los agricultores no miramos sino al campo, sin que la política llegue en forma alguna a interesarnos. Yo confieso que, durante la época zarista, los campesinos llevaban una vida precaria, sin instrucción, sin que se les abriese el horizonte de espíritu. Había malos patronos que los explotaban miserablemente, pero también había muchos que les tenían cariño paternal. Yo nunca tuve problemas con mis agricultores porque siempre estaba trabajando con ellos, acompañándolos en las faenas que ellos hacían y trabajando más que ellos, si era posible, de manera que se acostumbraron a verme, no como a un patrono, sino como a un compañero. Jamás tuve revueltas en mi hacienda, porque inmediatamente que notaba síntomas de cualquier descontento, acudía presuroso a remediar el mal en favor de los humildes. Por ese motivo, cuando vino la revolución, ellos fueron los que salvaron la vida tanto a mi como a mi familia.

     –¿Recuerda usted algún incidente con sus agricultores?

     –Ellos estaban orgullosos de que yo personalmente llevase su misma vida sencilla y comiese sus mismas viandas y les acompañase en las faenas sin desmayo. Pero es que yo siempre he sido un agricultor por vocación, por amor a la tierra, sentimiento que heredé de mis mayores. Lo que despierta el descontento en las masas campesinas es ver que el dueño de la tierra se aleja de ella por grandes temporadas y no va a ella sino a recoger el dinero para gastarlo después en lujos, borracheras y bailes en las ciudades.

     –Muy interesante. ¿Qué otra observación hizo usted en ese sentido?

     –En los países de tradición los agricultores constituyen la espina dorsal de la nación. Los trabajos del campo forman hombres fuertes, los cuales ven con cierto desprecio a los ciudadanos que no son capaces de cruzar a nado un río ni de cortar un árbol a golpes de hacha. Cuando los fundos agrícolas caen en manos de personas que viven en las ciudades, los agricultores no los ven como a sus iguales sino como a seres inferiores físicamente, que no pueden montar a caballo sin ampollarse las piernas, ni manejar un tractor, ni hacer una gavilla, ni comerse un lechón, ni beberse una bota de vino a chorro continuo.

     Naum Imber nació en Ucrania, Rusia, en 1872. Fue militar en la época zarista con el grado de subteniente, pero como los agricultores estaban exentos de ir a la guerra, no participó en la campaña contra Japón.

     La mayoría de sus trabajos agrícolas los hizo en compañía de nobles rusos poseedores de grandes latifundios, como el general Kimrod, pariente del Zar, y con el conde Knyas Kovaliensky. En esa época, en un pueblo de ocho o diez mil habitantes, tan solo había una escuela.

     Imber se hizo experto en trigo y en fabricación de azúcar de remolacha. Más tarde adelantó estudios especiales en lechería y otros ramos de granjas. En su hacienda siempre hubo prosperidad, y la cuenta del banco iba creciendo rápidamente hasta el día que llegó la revolución y acabó con todo.

Lya Imber de Coronil fue la primera mujer que obtuvo un título médico en Venezuela

Lya Imber de Coronil fue la primera mujer que obtuvo un título médico en Venezuela

     Sus agricultores se presentaron para facilitarle la fuga, y Naum Imber tuvo que despedirse de su tierra querida, la misma que había regado con el sudor de su frente durante tantos años. Lía, su hija mayor, hoy doctora en Medicina de la Universidad de Caracas, estaba pequeñita, de modo que le fue preciso al papá sobornar a los soldados en el Dniester para que les permitieran pasar, metidos en un tonel, y llegar a Besarabia.

     Pero en Rumania se habían presentado continuas revoluciones que no daban estabilidad al agricultor, por lo cual pensó Imber en América, hasta que, finalmente, se cumplió su deseo de conocer a Venezuela, a donde llegó en el año 29, con sus dos hijas, Lía, que había estado estudiando en Besarabia, y terminó su bachillerato, y la pequeña, que había nacido en Rumania. Encontró aquí gran semejanza de carácter con las buenas gentes de su patria, y poco a poco fue reconstruyendo su nido más o menos como el que había dejado allá, en las fértiles tierras ucranianas.

     Como era natural, se presentó en Maracay con el objeto de ver si obtenía trabajo, porque el general Gómez era el único que se lo podía dar, pero los áulicos del expresidente le preguntaban si quería hablar con “el viejo” para que le diera unos centavos. Imber no quería limosnas, sino trabajo, y cansado de esperar, decidió abrirse camino por su cuenta. Muerto el general Gómez, fue Imber durante cuatro años jefe de la Región Norte de Coticita.

     Cuando se habla con este hombre sencillo y magnífico, se le ve que su gran deseo es poderse expresar bien en castellano, cosa que no ha logrado, aunque tiene buena voluntad, porque el aprendizaje de un idioma a una edad avanzada no es fácil generalmente. Pero en un castellano-soviético me hace la afirmación de su cariño enorme por Venezuela y de su deseo de entrar aquí en el definitivo descanso, porque tiene sus hijas casadas con venezolanos, y comienzan a florecerle nietos, que son nuevas prolongaciones de la propia vida.

     Cuando llegó a Venezuela encontró que era un país nuevo y maravilloso para explotarlo agrícolamente. Sobre los comunistas dice que no les conoce durante su gobierno, pero por cartas que ha recibido de sus parientes en Rusia, sabe que, aunque al principio hubo mala situación debido a la dificultad en implantar los sistemas nuevos, después hubo prosperidad y todo el mundo tenía un máximo de comodidades, por lo cual sus parientes rehusaron recibir de él algún socorro, diciendo que no lo necesitaban.

     Ha perdido ya la esperanza en aprender correctamente el español. Pero cree que dentro de poco habrá enseñado el ruso a Guillo, para que lea a Dostoiewsky en su idioma nativo. Yo creo que Meneses ha hecho ya grandes progresos en el idioma de los eslavos, porque le pasa lo mismo que a la lechuza del inglés, que, aunque no habla, se fija muchísimo. A mí me consta, porque mientras su esposa platicaba con su padre en ese suavísimo idioma, el Guillo la miraba y sonreía inteligentemente mientras yo trataba de iniciar una conversación para que no me notasen que tenía abierta la boca.

Sofía Imber reconocida promotora del arte y fundadora del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas

Sofía Imber reconocida promotora del arte y fundadora del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas

     Yo creo que el viejo Imber ha cumplido ya lo que le faltaba. Tener un nieto. El primer ya está en el hogar de la doctora Imber de Coronil. Ahora le tiene prometido otro el Guillo, que, como hombre formal, está echando sus cálculos, porque dentro de poco se va como huésped de El Silencio. Cualquier día de éstos vamos a formar el gran escándalo sus amigos, encabezados por “el viejo Avilán”, y lo vamos a sacar en hombros por la puerta grande de El Silencio el día en que aparezca en una ventana un guantecito diminuto orgullosamente enarbolado, en señal de que el Jefe Civil tiene que estar “ojo pelao” para inscribir un nuevo ciudadano en la lista de los Imber de Caracas que, Dios mediante, será muy grande, como lo va siendo ya la lista de los Coronil emparentados con ellos, y quienes según el papá Marco Aurelio Rodríguez es la gente de mejor apetito que ha conocido en Venezuela, porque los Rodríguez Coronil son algo especial en la mesa, en el gasto de los zapatos y ahora en sus aficiones a la equitación.

     El viejo Imber, contestando la pregunta final sobre las diferencias raciales en Rusia, afirma que los judíos en su país son muy queridos, y que jamás se les ha mirado como extraños. Rusia no ha tenido prejuicios de raza, con lo cual se ha hecho amar de todas las numerosas razas que pueblan su territorio, cuya extensión no puede parangonarse con ningún otro país en el mundo.

     Naum Imber es naturalizado venezolano, Mañana cuando sus nietos ocupen lugar prominente en este país, podrán señalar con orgullo que tuvieron como genitor a un hombre sano. Gran trabajador, jovial y que, de haber podido dominar el idioma venezolano, hubiera sido uno de los más notables mamadores de gallo de Caracas, que es mucho decir.

     Él mismo afirma, en serio y conmovido, que no le pesa haber perdido su fortuna porque ha encontrado una patria nueva y una familia para la cual no tiene sino corazón.

     En su cartera lleva permanentemente una colección de retratos de sus hijas, hijos políticos y nietos, que se va abultando a medida que pasa el tiempo. ¿Quién sabe si los Imber, pasado el tiempo, van a llegar a ser tan numerosos que podrían ellos solo fundar un pueblecito?”

 

Nota:

Lya Imber (1914-1981)

Médica pediatra rumana-venezolana. Primera mujer en obtener un título médico en Venezuela. Vicepresidenta de la UNICEF y fundadora de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría

Sofía Imber (1924-2017)

Periodista rumana-venezolana, promotora del arte y fundadora del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas

FUENTE CONSULTADA

  • Élite. Caracas, 5 de agosto de 1944
Boletín – Volumen 124

Boletín – Volumen 124

BOLETINES

Boletín – Volumen 124

Sinopsis

Por: Dr. Jorge Bracho

     Con fecha de 1 de marzo de 1924 se presenta, en primer lugar, “Situación mercantil” adonde se expresó que la situación no había variado con respecto a enero de 1924, en especial, en el ramo del ganado, pero se esperaba un ápice de solución con la congeladora que comenzaría a funcionar en Puerto Cabello. Además, se presenta una información según la cual en Inglaterra había escasez de carne y cueros a causa de una epizootia que se había extendido por el país europeo. También se hace referencia al cultivo del algodón y los bajos precios en el mercado internacional, aunque en Venezuela las cosechas estaban en franca recuperación, así como que otros actores económicos habían entrado en el mercado. (Pp. 2229-2303).

     En la página 2303 en “Reanudación de trabajos de la Congeladora” se informó que la empresa de Carnes Congeladas tenía previsto reanudar sus funciones exportadoras entre agosto y septiembre de este año. De seguidas, se presenta “Viaje del señor Cecil Elmy”, “Instituto Histórico y Geográfico brasilero” en que se informa acerca de un proyecto que debían preparar las Academias o Sociedades de Historia de cada país, “Carretera de Boconó a Trujillo” donde se hace del conocimiento de los lectores la necesidad de una vía expedita y moderna entre estos lugares de la región andina (Pp. 2303-2304).

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     En “Secretaría del Banco de Venezuela” se dio a conocer la sustitución del secretario de esta entidad bancaria, Ramiro Rendiles, por el señor Rafael Travieso. Le sigue “Intercambio entre Venezuela y Argentina” donde se informa las gestiones que venían realizando para establecer lazos comerciales entre estos dos países (P. 2304).

     Respecto a la crisis del cacao en los mercados internacionales se incluyó un artículo tomado de una revista estadounidense (Pp. 2304-2306). En la carilla 2306 se incluyó “Producción mundial del algodón” que presenta cifras estadísticas relacionadas con los principales países productores.

     A continuación (Pp. 2307-2310) en “La colonización en Venezuela” se hace referencia al establecimiento de colonias de inmigrantes en este país y la inclinación positiva del gobierno por traer inmigrantes blancos de algunos países europeos.

     En lo referente al tema del cacao se insertó “Costa de Oro. El país que produce más cacao en el mundo” (Pp. 2310-2313). Luego, entre las carillas 2313 y 2317, se hace referencia a “El gusano de monte” que resultó ser un avance de investigación realizado por dos médicos, Florencio Gómez y Arturo Neiva, a partir de las larvas del gusano.

     De un texto traducido del francés titulado “La Conferencia Internacional sobre Formalidades Aduaneras” (Pp. 2317-2319) se presentó una información emanada por la Cámara de Comercio Internacional en que, entre otros asuntos, se trató sobre las disparidades aduaneras existentes en la vida comercial del mundo.

     Entre las carillas 2319 y la 2322 se puede leer “Discurso del honorable Charles E. Hughes” quien ocupaba el cargo de Secretario de los Estados Unidos, en un encuentro celebrado bajo los auspicios de la Academia Americana de Ciencias Políticas y Sociales, a propósito de la conmemoración por cumplir cien años la Doctrina Monroe.

     En esta edición continúa “Los bucaneros de las Indias Occidentales en el siglo XVII” del historiador estadounidense C. H. Haring, en un capítulo referido al sistema colonial español (Pp. 2322-2327).

     Le sigue “Noticias de Colombia” en la que se ofrece información en torno al sistema ferroviario en territorio colombiano (Pp. 2327-2329). En la página 2329 en “Noticias del Ecuador” adonde se presenta información sobre la asesoría al ministerio de hacienda por parte de un especialista estadounidense, el trabajo que se había realizado en Guayaquil a favor de la campaña por hervir el agua, la campaña por extirpar la peste bubónica y la experimentación con semillas de algodón en la región de Bahía.

     Una corta nota, “Congreso Internacional del Automóvil” (Pp. 2329-2330) da cuenta de un encuentro que se celebraría en Detroit, en el mes de mayo, en el que se discutirían asuntos propios del transporte automovilístico.

     Cierran la edición: “Comercio de café en Maracaibo en enero de 1924”, “Café y cacao exportados por la Guaira en enero de 1924”, “Petróleo” una nota relacionada con la visita al pozo de la Rosa, “Estadística de cacao comparativa de los últimos seis años”, “Precios de productos en diversos lugares de Venezuela en enero de 1924”, “Valores de las bolsas de Caracas y Maracaibo en febrero de 1924” y “Tipos de cambio en Caracas en febrero de 1924”.

Más boletines

Boletín – Volumen 140

Una sostenida paralización ha caracterizado este mes.

Boletín – Volumen 117

Esta edición de agosto de 1923 presenta al comienzo “Situación mercantil”.

Boletín – Volumen 138

El mes se ha presentado con movimiento intermitente, pero con tendencia a debilidad.

Entrevista a Pedro R. Tinoco, hijo

Entrevista a Pedro R. Tinoco, hijo

Pedro R. Tinoco, hijo, a los 38 años, fue el ideólogo de las llamadas “fuerzas vivas” de Venezuela, en la década de 1960

Nada de esto podía escaparse a la poderosa fuerza que hoy rige los destinos del país.

     “Pedro R. Tinoco, hijo, a los 38 años, es el ideólogo de las llamadas “fuerzas vivas” de Venezuela. Él es autor de la Carta de Mérida, y de la tesis de la Planificación Democrática.

     En una entrevista muy completa publicada en la revista “Élite” de 1966, el banquero y dirigente de Acción Venezolana Independiente (AVI) habla de política y de economía. Está por el amplio frente que reemplace a AD en el gobierno. Dice que hay que revisar la política petrolera de concesiones, planteamiento que Fedecámaras hará en Valencia en su próxima convención. La reforma tributaria, el desempleo, todo es analizado por el hombre de empresa que no acepta el calificativo de neo liberal: “Más bien soy pragmático” – afirma.

     Pedro R. Tinoco, hijo, es un abogado y economista cuyas tesis siempre están en discusión. Él fue el redactor del programa de desarrollo aprobado por Fedecámaras y que se conoce como “Carta Económica de Mérida”. Tinoco es el que ha lanzado la tesis de la Planificación Democrática, de la cual Alirio Ugarte Pelayo se ha mostrado partidario.

     Tinoco es también un banquero. Por 3 años, hasta marzo de 1965, fue presidente de la Asociación Bancaria Nacional. Ahora es consejero permanente de esta Asociación; presidente del Instituto de Capacitación Bancaria y miembro activo de la Cámara de Comercio de Caracas. Es también vicepresidente de la Junta Directiva del Banco Mercantil y Agrícola y director de varias compañías nacionales. “No se las voy a mencionar para no hacerles propaganda”, sonrió Tinoco la tarde que lo entrevistamos en su despacho.

     Tinoco no es alto, pero sí un poco gordo y un poco calvo. Le gusta vestir combinaciones y usar mocasines con suela de goma gruesa. Desde su fundación es miembro del comité central de AVI. Presidiendo su escritorio hay un retrato de un hombre de cara delgada y enérgico y con una perla en la corbata. Tinoco hijo también usa la perla en la corbata. “Ese es el retrato de mi padre, el doctor Pedro R. Tinoco, quien fundó este escritorio en 1914 y a todos nos ayudó con sus consejos y con su experiencia en los problemas más difíciles que se nos presentan”, dice Tinoco.

     A los economistas les gusta ser precisos. Y Tinoco se ha convertido en el teórico de las “fuerzas vivas” que se agrupan en Fedecámaras. Cuando le manifestamos nuestro propósito de entrevistarlo, él prefirió que le asomaran las preguntas para contestarlas a un magnetófono, en su casa. Después, sólo discutiríamos lo que faltara, lo que no estuviera claro, pero la semana pasada, cuando fuimos a las 3 y media de la tarde a ver qué tenía, no había hecho nada. Llegó puntual a su oficina con Carmen Josefina Montilla, su esposa. Ella dijo que quería asistir a la entrevista para ver cómo se realizaba, porque le gusta el periodismo. Su marido, después de explicar a quién pertenece el retrato que tiene en su escritorio, salió un instante y volvió con su taquígrafa.

     –Para que vayamos rápido, ella tomará todo lo que conversemos, –dijo.

     Desde ese momento, Pedro R. Tinoco hijo estuvo casi dos horas respondiendo preguntas.

     Entró un peluquero y le cortó el pelo en dos minutos, y él le rogó que no dejara de volver la próxima semana a la misma hora. Mientras duró la entrevista bebimos un café. Su esposa se aburrió un poco. Bostezó. Tinoco dijo, me olvidaba decirles, hablo muy bajito. Estas son sus respuestas:

 

Su padre y formación

–¿Cuáles son las principales lecciones que aprendió usted de su padre?

–Mi formación espiritual se la debo en gran parte a mi padre. Siempre hemos sido muy unidos y él se preocupó desde mi infancia en impartirme algunos principios básicos que me sirvieran de orientación en la vida. Entre éstos puedo mencionar la dedicación al trabajo en forma sistemática y organizada, como el medio más eficaz de alcanzar metas constructivas. Mi padre ha sido siempre opuesto a confiar en la improvisación, por brillante que ello sea, o en la buena suerte. Me enseñó a ser perseverante y metódico en cualquier actividad a que me dedicara. También le debo el sentido que tengo de responsabilidad social. Se opuso siempre a toda actividad exclusivamente egoísta y me señaló en forma clara los deberes que tiene todo hombre hacia sus semejantes y la comunidad social a que pertenece. De inclinación filosófica hacia el socialcristianismo, considera a la caridad, entendida en su amplio sentido de amor y deber de ayudar al prójimo, como la virtud fundamental y a diario nos mostró a todos sus hijos cómo practicarla. Luego me transmitió parte de su vocación para los asuntos públicos y me estimuló a expresar mis ideas en relación a los problemas nacionales.

–Muy bien, ahora me gustaría que me hablara de usted. . .

–Tengo 38 años. Nací en Caracas el 4 de octubre de 1927. No hice estudios formales de economía. Me gradué en la carrera de Derecho en la Universidad Central de Venezuela en 1949. Después de graduado me especialicé en Derecho Fiscal, que es la parte del Derecho más vinculada con la Economía. Comencé a interesarme por los problemas económicos y a estudiar un poco de la teoría que los explica, para poder comprenderla mejor.

–¿Ha hecho Ud. estudios especiales en alguna Universidad venezolana o extranjera, o se califica Ud. de autodidacta de la economía?

Soy autodidacta en Economía en el sentido de que no he asistido a cursos regulares en ninguna Universidad. Sin embargo, he leído y estudiado muchos textos contentivos de cursos generales de teoría económica y en especial de aquella parte de la economía que se relaciona con los problemas monetarios y fiscales. A esto me obligó en cierta forma el haber dictado durante varios años las cátedras de Hacienda Pública y Economía Política en la Escuela de Derecho de la Universidad Central.

–Doctor Tinoco: el hecho de que usted haya sido, tal vez, más un hombre de empresa que un político profesional, ¿se debe a circunstancias o alguna planificación?

–En realidad, más que a esas dos cosas, soy un profesional que ejerce una profesión liberal. La mayor parte de mi tiempo lo dedico a mi escritorio de abogados.

–El que usted haya aparecido en 1963, como uno de los dirigentes de AVI, da la sensación de que se hubiera decidido a participar más efectivamente en la política venezolana.

–Creo una necesidad para el país la de que todos los sectores se vayan incorporando activamente al quehacer político. Una de las fallas de nuestra democracia es que actualmente los partidos no son reflejo de la realidad total del país. Por razones históricas, complementadas con la rápida revolución que ha tenido nuestra economía, la mayor parte de los hombres de empresa, de quienes ejercen funciones ejecutivas o gerenciales, y de quienes ejercen de forma independiente una profesión liberal, no se han afiliado a los partidos y sólo intervienen en la vida política como electores en el momento de una contienda electoral.

Tinoco fue el autor de la tesis de los sectores empresariales para el desarrollo económico conocida como Carta Económica de Mérida, elaborada en 1962

Tinoco fue el autor de la tesis de los sectores empresariales para el desarrollo económico conocida como Carta Económica de Mérida, elaborada en 1962

El AVI no es conservador

     –Doctor, por favor, hablemos de AVI (Acción Venezolana Independiente) En Venezuela, lo que se llama sector económico y en política “derecho económico”, “reacción” y oligarquía, se ha dicho que nunca tuvo necesidad de cohesionarse en una organización política. Y que después de muchos temblores, mientras el país lucha por su estabilidad, el AVI sería la base para que la derecha económica y política se organice. El AVI, se dice, vendría siendo una especie de partido conservador que n o quiere llamarse así. ¿Qué piensa usted de eso?

     –La aspiración del AVI nunca fue ni es la de convertirse en un núcleo precursor de un movimiento político conservador. En su pregunta menciona Ud. varias palabras, muy utilizadas en el lenguaje político actual, que bien merecen ser analizadas. Una de estas es la palabra “reacción” y otra es “oligarquía” y otra “derecho económico”. Con todos ellos se trata de señalar un sector o estamento de la sociedad que ocupa posición privilegiada y que tiene por solo objetivo conservar esa posición.

     Los sectores empresariales venezolanos no tienen las características sociológicas, ideológicas ni políticas de un movimiento conservador. Si algo ha caracterizado a nuestros sectores empresariales, ha sido el ser los abanderados de una política de cambio fecundo hacia mayor desarrollo y mayor progreso social. Creo que por definición debe entenderse como reacción la oposición a la acción. Mal puede entonces calificarse de reaccionarios a quienes piden y reclaman, insistente y coherentemente, más acción positiva, más progreso y la creación de todo un clima que estimule y aliente el esfuerzo positivo. Los reaccionarios son los que frenan el desarrollo, los que impiden el progreso y los que no han permitido que el país alcance el grado de bienestar que podría tener. Para mí, la política de no concesiones es una política reaccionaria, porque es una política de freno a la acción. Para mí lo que ha ocurrido en el campo de la petroquímica, donde el Estado se ha reservado el derecho a la acción para no ejercerlo y dejar estancado ese sector tan vital de nuestra economía, es una política reaccionaria. Para mí el decreto que impide que muchas de las tierras públicas más fértiles del país puedan ser objeto de explotación por empresarios privados, es también una política reaccionaria porque implica frenos e impedimentos a la acción.

Aquí no hay oligarquías

     –Hablar en Venezuela de oligarquías es desconocer nuestra evolución social y la situación actual que vive el país. Aquí hay actualmente tantas oligarquías que nadie puede sentirse legítimamente oligarca. Hay una oligarquía política muy importante, en su mayor parte integrada por los dirigentes políticos de la llamada generación del 28, quienes han venido constituyendo una verdadera valla hacia el ascenso a posiciones políticas de primera magnitud de una nueva y brillante generación de políticos. En nuestro mundo sindical se observa también la creación de una oligarquía que desde hace tiempo viene ocupando con exclusividad las más altas posiciones. En el mundo empresarial hay también múltiples oligarquías. No hay ninguna persona y ni siquiera ningún grupo que por sí solo sea lo suficientemente importante para influir de manera decisiva en los planteamientos y la evolución de nuestro mundo económico privado. Para observar eso basta con analizar a Fedecámaras, donde a cada rato los llamados oligarcas de Caracas salen derrotados en las contiendas electorales por los nuevos oligarcas, si quiere dárseles ese nombre, del interior. Esa proliferación de oligarquías no permite que pueda hablarse con seriedad de una clase oligárquica en Venezuela, o sea, de un grupo reducido de personas que concentre en sus manos el poder económico y el poder político.

     La derecha económica, salvo muy contadas excepciones de fuertes individualidades, tampoco existe. La tendencia general de nuestros empresarios es hacia una posición de centro que acepte las realidades de nuestra vida moderna, comprenda que su destino está ligado a poder comprobar en todo momento que son socialmente útiles y que la mejor defensa de la empresa privada es demostrar que es el instrumento más eficaz de la producción. Lo más positivo que ha adquirido nuestro sector empresarial ha sido un claro concepto de su responsabilidad social y el comprender que a lo largo su prosperidad depende del bienestar general del país.

     Con todas estas explicaciones, quizá un poco largas, le concluyo que AVI no es el germen de un partido de derecha. Lo que aspira a ser AVI es un factor de orientación de la opinión de quienes no siguen consignas de partido para un gran esfuerzo nacional de entendimiento, de convivencia y de desarrollo integral.

 

Empresarios y gobierno

     –Dr. Tinoco, ¿Ud. cree que el sector empresarial venezolano está en desventaja con respecto al Gobierno cuando éste ejecuta obras y trabajos que en otras ocasiones han estado en manos de particulares?

     –Creo que cuando el sector empresarial tiene que competir con empresas que realizan actividades económicas similares del Gobierno, lo ha logrado hacer con mayor eficiencia. Tenemos claros ejemplos de la materia. “Avensa” ha podido competir en el campo del transporte aéreo con la Línea Aeropostal Venezolana con resultados infinitamente mejores. Mientras la LAV es una carga para el fisco, la Avensa, además de prestar mejor servicio, paga impuestos sobre sus beneficios y contribuye a aumentar los recursos fiscales. Otro ejemplo que merece citarse es el de los centrales azucareros privados que pagan en impuesto al año más o menos lo que pierden los centrales azucareros que controla el Estado.

     –Usted ha tocado fondo, hablando de la eficiencia de la empresa privada y la ineficiencia de la pública. Yo no quiero ser abogado del diablo ni del Gobierno, pero tengo entendido que los empresarios siempre buscan cómo ganar más, y el Gobierno, aunque mal comerciante, muchas veces trata de prestar servicios públicos que los particulares no prestarían. Usted citó como ejemplo a la LAV. Esta línea toca una serie de zonas que para la Avensa no son comerciales. Y ahí está el punto. A la hora de tocar las ganancias, el servicio social se pasa por alto. Con esto no quiero justificar las fallas de las empresas administradas por el gobierno.

     –Lo que Ud. dice puede ser cierto en algunos casos. Sin embargo, una consideración objetiva de la experiencia venezolana demuestra que la empresa privada ha sido más eficiente y ha logrado prestar el mismo servicio a menor costo. Refiriéndonos concretamente al caso de la LAV, cuando esta empresa estatal operaba su ruta internacional, sufría en ella cuantiosas pérdidas. En cambio, al constituirse Viasa, empresa mixta, pero bajo administración privada, y darle a ésta las rutas internacionales, ahora produce beneficios y el Fisco recibe no solamente su participación en los mismos como accionista, sino también por pago de impuestos. El argumento citado por Ud. no es aplicable a los centrales azucareros. Podríamos citar también el caso del Instituto Municipal de Transporte del Distrito Federal, que ocasiona cuantiosas pérdidas. Cuando el servicio de transporte municipal en la zona metropolitana de Caracas era prestado por líneas privadas, todas ellas arrojaban buenos beneficios sin que pueda decirse ahora que se están cubriendo puntos o áreas no comerciales.

     Una cosa que convendría hacer para aclarar la situación en la materia, sería la de llevar la contabilidad de las empresas del Estado en forma clara. Presentar un estado contable, que refleje los resultados de la verdadera operación empresarial. Todas aquellas actividades que no correspondan a una actividad legítimamente empresarial deben ser catalogados bajo un rubro de subsidios. Tanto en la empresa privada como en la empresa pública, el factor fundamental debe ser la eficiencia, la prestación del mejor servicio al menor costo y la falta de este factor es tan criticable dentro de uno como dentro de otro.

 

La planificación democrática

     Ha llegado el momento de que hablemos de una cosa que pudiera ser lo principal de la entrevista, o sea, la Planificación Democrática, de la cual Alirio Ugarte Pelayo, político de moda, se ha hecho eco en sus entrevistas de prensa y de televisión. Quiero preguntarle si no es demagógica la Planificación Democrática, al pedir que se pongan de acuerdo gobierno y empresa privada cuando los puntos por conseguir son distintos. Por ejemplo, si el gobierno quiere darle luz a todo el país, de acuerdo con la Planificación Democrática, tengo entendido, qué tendría que preguntarle a la empresa privada, tomarla en cuenta para esa planificación. Sin embargo, la empresa privada, más que interesada en prestar servicios, está interesada en obtener ganancias al prestar el servicio. Lo que yo quiero saber es: ¿cómo se puede conciliar esos intereses que, aunque no se quiera, son diferentes?

     –La tesis de la planificación democrática parte del principio de que puede y debe haber una coincidencia de objetivos entre el sector público y el sector privado del país. No vemos base racional para esa división antagónica que a menudo se plantea entre ambos sectores mencionados. La verdad es otra, sector público y sector privado no son más que expresiones distintas de un mismo tono, que es la nación en su conjunto. Así, al sector público no lo vemos nunca como un ente aparte, separado y distinto del país con fines e intereses propios, sino como un órgano de la colectividad para lograr fines esenciales a la colectividad. Por ello, a cada sector le corresponde realizar tareas complementarias, todas esenciales para el progreso social, actuando respectivamente cada una en el campo donde sea más eficiente y teniendo como norma el mejor aprovechamiento racional de todos los recursos del país.

     La Planificación Democrática no implica en forma alguna pretender usurpar el poder de decisión que corresponde a quienes representan la soberanía popular, pero tampoco involucra la renuncia al deber de criticar en forma objetiva y severa a todas las actuaciones del poder público que se consideren contrarias a lo que debe ser ese esfuerzo común de desarrollo.

     En el caso concreto que Ud. plantea, si se desea planificar en forma democrática un programa de electrificación del país, esto implicaría elaborar una serie de alternativas, tomando en consideración las características de cada zona, y luego las ventajas operacionales de una visión de conjunto, para en definitiva resolver cuáles fases podría realizar eficientemente el sector privado y cuáles fases más eficientemente el sector público. Este estudio inicial no va a ser realizado por el Estado en su nivel político y por el sector privado a nivel de empresa. Debe ser realizado por ambos sectores, a nivel técnico, teniendo como norma orientadora la más eficiente utilización de los recursos y la aplicación de los principios de la más sana administración. Es bueno recordar que los fundamentos básicos de la buena administración son iguales tanto para la actividad pública como para la actividad privada.

     –¿En qué países la Planificación Democrática ha dado mejores resultados?

     –El país donde existe un sistema institucionalizado de Planificación Democrática, que mejores resultados ha dado, es Francia. El plan de la Nación en ese país es elaborado por el sector público en estrecha colaboración con el sector privado a través de un sistema que ellos denominan “de planificación concertada o indicativa” para significar que es producto del consenso y de que no constituye un intento de dirigismo totalitario. En el mundo moderno, la Planificación es una necesidad. No puede negársele la utilidad del aporte que pueden darle a la misma quienes tienen experiencia valiosa en todos los quehaceres de la vida económica y que están en constante contacto con la realidad. Es interesante notar que, en América Latina, Venezuela es el primer país donde se ha planteado la tesis de Planificación Democrática y donde ésta ha tenido favorable acogida en el gobierno. En forma parcial, la Planificación Democrática viene funcionando desde hace tiempo entre nosotros. La comisión nacional para la ALALC, con su secretariado técnico integrado por representantes del sector público y del sector privado, es una manifestación concreta de Planificación Democrática. Así como lo son las Juntas de Producción que con buenos métodos han venido funcionando en el Ministerio de Agricultura y Cría.

Tinoco fue profesor de la catedra Hacienda Pública y Economía Política en la Escuela de Derecho de la UCV

Tinoco fue profesor de la catedra Hacienda Pública y Economía Política en la Escuela de Derecho de la UCV

La construcción: ¿un ejemplo?

     –Dr. Tinoco, en la construcción de Venezuela tal vez se ha dado de forma incoherente el resultado de lo que podría ser la Planificación Democrática. El Gobierno ha hablado de construir viviendas e incluso por intermedio de la Alianza para el Progreso, ha conseguido dinero, y es el sector privado el que ha manejado gran parte de ese dinero y ha pasado un caso que le voy a plantear como interrogación.

     ¿Hasta dónde pueden la empresa pública y la privada dejar satisfecho al país? Resulta que con el dinero prestado al país y en nombre de resolver problemas de la América Latina, en Venezuela los empresarios cobran sumas exorbitantes por cada metro cuadrado de lo que construyen. Eso puede ser un ejemplo a lo que puede conducir la Planificación Democrática. ¿O cree Ud. lo contrario?

      –Los precios actuales de la vivienda no pueden atribuirse exclusivamente al hecho de que el Estado, con fondos propios o provenientes de fuentes externas, ha contribuido en parte al financiamiento de nueva vivienda. La explicación es un poco más compleja, y responde a la acción de factores diversos. Aquí se creó una crisis en la industria de la construcción en los años 1960 y 1961 que frenó el desarrollo de ese sector. El problema lo originó una política punitiva que tuvo el propósito expresado y confeso de frenar lo que se consideraba un desarrollo desmedido y una excesiva prosperidad en esa rama de la actividad económica. Se dictó una Ley de Alquileres que rebajó las tasas de rendimiento de los inmuebles arrendados y que fijó topes máximos para los nuevos que se construyeran. Es un hecho cierto y fácilmente comprobable que después de esa crisis, cuyos efectos se vieron acentuados por los de la Ley de Alquileres, se frenó la construcción de edificios para ser arrendados. Cuando se trató de revitalizar la industria de la construcción, ésta se dirigió hacia la venta de propiedad horizontal para escapar así de las limitaciones de la Ley de Alquileres. Como se había creado, al frenar el desarrollo durante muchos años, una gran escasez, los precios de mercado subieron considerablemente. Todo esto demuestra los problemas que causa la ausencia de una verdadera Planificación Democrática. Si se hubiera estudiado el problema, desde un principio, con un criterio objetivo, no se hubiera frenado el desarrollo de la industria de la construcción, ni se hubiera creado la escasez artificial de vivienda a que antes he hecho referencia. Lo que hubiera podido hacerse es orientar mejor el desarrollo vigoroso de esa industria y al haber abundancia de vivienda, disminuidos los costos tanto de la que se vende en propiedad horizontal, como de las que hoy en día se dedican a arrendamiento. No se daría el caso de que el que quiera arrendar un apartamento tenga que pagar una crecida prima al arrendatario anterior ni se estaría vendiendo la propiedad horizontal a tasas tan altas como las actuales.

     Hay otro factor en la materia que es necesario mencionar y es el del alza habida en los costos de construcción. No debemos olvidar que Venezuela sufrió una devaluación del 40% en el valor de su signo monetario y que esto se ha ido reflejando gradualmente en el costo de muchos de los elementos fundamentales que se requieren para la construcción de un edificio.

 

Fórmulas contra el desempleo

     –Dr. Tinoco, Venezuela, que es uno de los países más ricos de la América Latina, tiene proporcionalmente uno de los más altos porcentajes de desempleo. A menudo, sobre todo en vísperas electorales, se habla de 300.000 y a veces de 500.000 desempleados. ¿Cómo podría ponerse fin al desempleo?

      –La solución práctica del problema del desempleo responde a dos factores fundamentales. El primero y principal es el desarrollo. El incremento de la actividad económica y generar empleo. Esto requiere que se estimule la inversión. Debemos recordar que en promedio la creación de un empleo industrial, en industria liviana o mediana, requiere una inversión de más o menos Bs. 40.000 por empleo y en industria pesada pasa de Bs. 200.000 por empleo. Esto implica la necesidad de tener una política clara de atracción de capitales tanto nacionales como foráneos. Sin una inversión amplia y constante no se logra crear empleo.

      El otro factor lo constituye la capacitación de la población para poder realizar las labores que requiere la industria moderna. Más bien tenemos una cantidad de desempleo que se debe a insuficiente capacitación. En este sentido está realizando una meritoria y eficaz labor el Instituto Nacional de Cooperación Educativa INCE, que se ha dedicado a capacitar la mano de obra no calificada para que pueda ser empleada dentro de las actividades económicas que se vayan desarrollando en el país. Junto con el INCE, en la Banca creamos el Instituto de Capacitación Bancaria, del cual soy presidente desde su fundación. A través de ese instituto hemos venido realizando una labor de capacitación de personas, unas empleadas de los bancos que desean adquirir los conocimientos y facultades para ocupar cargos más elevados y otros sin empleo que desean poder obtener el mínimo de conocimientos para poder emplearse en un banco. La dinámica económica va creando empleo, pero simultáneamente hay que ir capacitando a la población para poder aprovechar las oportunidades que se le abren.

 

La reforma tributaria

     –En relación con la reforma tributaria, ¿por qué los sectores de producción venezolanos no están en capacidad de pagar nuevos impuestos cuando los de Venezuela, en comparación con los de otros países, no son los más altos?

     –El problema de la reforma tributaria no reside exclusivamente en determinar si algunos sectores pueden resistir unas alzas en sus niveles de contribución al Fisco Nacional. Todos los sectores responsables del país reconocen que es indispensable realizar revisiones periódicas de nuestro régimen de impuestos. Estos, sin embargo, no pueden estar dirigidos exclusivamente a suplir ingresos adicionales que por razones circunstanciales requiere el Tesoro Nacional. Ellas deben formar parte integrante de la política social y del estímulo al desarrollo integral del país que tantas veces ha proclamado haber adoptado el Gobierno Nacional. Personalmente considero que es conveniente llevar a cabo, con la participación activa de todos los sectores calificados, un análisis a fondo de nuestro régimen impositivo y determinar las reformas que requiera a fin de convertirlo en un factor más eficaz del desarrollo. Lo que no le conviene a Venezuela es que vayamos a incurrir otra vez en una reforma apresurada e inconsulta del sistema fiscal, con el solo propósito de cubrir un déficit presupuestario inminente que no solucionaría, sino a muy corto plazo, el problema presupuestario y vendría a constituir un freno más a la actividad creadora.

     La capacidad de inversión del país es una. Parte de ella, muy importante, por cierto, ya que es el Estado quien percibe el producto de nuestra mayor fuente de riqueza, la administra el Gobierno. La otra parte la administra la empresa privada. La simple elevación de los niveles de tributación, o sea, el alza de los impuestos, lo que implica en definitiva es una traslación de la capacidad de inversión del sector privado al sector público. Vemos entonces planteada una de las contradicciones que precisamente debe tratar de corregir el sistema racional de planificación. Por un lado, el Estado, a través de la Corporación Venezolana de Fomento, del Banco Agrícola y Pecuario, del Sistema de Ahorro y Préstamo, y de varios otros canales, dedica parte de su capacidad de inversión al otorgamiento de créditos al sector privado para estimular su desarrollo. Y luego, plantea la conveniencia de quitarle recursos de inversión a ese mismo sector, a través de un incremento de los niveles de imposición. Todo esto revela la necesidad de darle un estudio sereno y objetivo a esta materia. Fijar de manera clara cuáles son los propósitos que se desean lograr y entonces determinar cuáles son los factores requeridos para lograr esos propósitos. Solo así es que podrán alcanzarse los mejores resultados para la colectividad.

 

El frente nacional

     –Dr. Tinoco, ¿podemos hablar del Frente Nacional? Aunque faltan 30 meses para las próximas elecciones de acuerdo al calendario venezolano, en estos días se ha hablado por todos lados de cambios, y particularmente de un Frente Nacional, incluso ésta apareció en las páginas de las publicaciones de la Cadena. En esos artículos, incluso, entre los posibles candidatos a la presidencia tengo entendido que se dio su nombre. Quiero que usted me hable del Frente Nacional. Cómo cree Ud. que debe ser ese Frente. Incluso, sin falta de modestia, cómo se siente Ud. con respecto a ser un posible candidato de entendimiento.

     –Hay muchas cosas que decir y aclarar sobre el Frente Nacional. Tengo que comenzar, para evitar cualquier duda al respecto, por expresar que todo lo que voy a decir en la materia es simplemente mi punto de vista personal y no compromete en nada la decisión definitiva que pueda tomar al respecto AVI. Esta materia no ha sido analizada por el Comité Delegado Central y no hay una posición de la organización al respecto. Al fijarse ésta pueden estar seguros de que la acataré como miembro disciplinado de un movimiento. Para poder comprender mejor el planteamiento del Amplio Frente Nacional, hay que hacer un breve análisis de lo que ha estado ocurriendo en nuestro mundo político. Estamos presenciando una etapa de reestructuración de nuestras fuerzas políticas. Ya no hay ninguna fuerza política que sea mayoritaria en el país. Aún las más poderosas no son más que importantes minorías. En las últimas elecciones la fuerza política que sacó más votos, sólo obtuvo el 32 por ciento, y la segunda fuerza sólo alcanzó al 20 por ciento del electorado ha habido procesos de división y fraccionamiento en muchas de nuestras fuerzas políticas. El reajuste o la restructuración comienza por una etapa de disgregación. A esta afortunadamente corresponde correlativamente un deseo, una búsqueda, una aspiración nacional hacia fórmulas de reintegración. A esta inquietud AVI respondió desde su fundación con el planteamiento de la tesis del entendimiento. Buscamos un ideal de unidad que pudiera agrupar a todos los venezolanos de buena voluntad, en una labor eficaz de progreso. Las Publicaciones Capriles reflejaron ese sentimiento colectivo en el planteamiento del Amplio Frente Nacional. Los frentes políticos no son nada nuevo en nuestra América. En lo que va de este año, candidatos frentistas han triunfado en las elecciones de Costa Rica y de Colombia. La ventaja de los frentes es que permite conjugar la lealtad al pequeño grupo, al caudillo de la facción con el sentir nacional de buscar un denominador común. Dentro del frente cada grupo siente que conserva su individualidad y que no está renunciando a los lazos personales que lo unen a su tradicional caudillo, pero a la vez se logra el grado de integración necesario para poner en práctica un programa mínimo, conveniente a los intereses nacionales, en que todos están de acuerdo.

 

Los pro y los contra de ad

      –Mucho se ha dicho que cualquier reestructuración política llámese Amplio Frente Nacional o désele cualquier otro nombre, tiene por único objeto derrotar a Acción Democrática en las próximas elecciones. Personalmente no considero que el problema político nacional pueda o deba plantearse en términos de simpatía o de oposición al partido Acción Democrática o al gobierno que ejerza, por haber triunfado en las últimas elecciones. Ese partido ha cumplido labor útil a favor del país que debe reconocérsele. A sus esfuerzos se debe la consagración constitucional del sufragio universal y del voto directo para la elección del presidente de la república. Junto con otras respetables fuerzas políticas entre las cuales corresponde modesto aporte a AVI, ha logrado la estabilidad constitucional y la vigencia del sistema democrático, el más conveniente a pesar de todas las imperfecciones que actualmente presenta, en nuestra convulsionada Venezuela.

      Sin embargo, la etapa histórica en que le tocó a ese partido ejercer papel preponderante está llegando a su natural terminación. Logradas las conquistas institucionales antes señaladas, el país aspira ahora alcanzar metas de progreso y bienestar que resultarían en un esfuerzo coherente y constante del desarrollo integral. Los hombres de Acción Democrática no han demostrado vocación ni capacidad para esa nueva gran tarea y es normal, dentro de proceso de renovación del sistema democrático a cuya implantación en Venezuela han dedicado ellos tan eficaz labor y tantos abnegados sacrificios, que, a través de los procedimientos electorales previstos en la constitución, sean eventualmente sustituidos por quienes pueden mejor conducir al país hacia los nuevos objetivos de la colectividad. El momento en que a través de la vía electoral sea sustituida Acción Democrática en el ejercicio del poder, después de haber cumplido con honor la misión histórica que ella misma se asignó, representará la culminación de su obra y podrán sus dirigentes sentirse satisfechos de que no solo fueron factor determinante en la consolidación del sistema democrático en Venezuela, sino que además han sido capaces de dar el más elocuente ejemplo de fidelidad a sus instituciones.

      Toda nueva reestructuración política que se intente debe tener signo positivo. No debe ir en contra de un grupo, sino a favor del país. Sus objetivos no pueden jamás ser exclusivamente electorales. La vida de un país no depende exclusivamente de los resultados de los próximos comicios, por importantes que éstos sean en la determinación de nuestro futuro. Lo que debe perseguirse es buen gobierno. Adecuar la gestión pública a las necesidades reales actuales del desarrollo nacional. Buscar soluciones prácticas y concretas a nuestros grandes problemas sociales. Colaborar con quienes gobiernan en todo lo que sea útil a la colectividad y constituir un freno a todo lo que implica demagogia y mala utilización de nuestros recursos.

      Casi no me atrevo a contestar la pregunta que me hace en relación con mis posibilidades como candidato presidencial. Solamente el hablar de ello y negar la posibilidad me parece marcadamente inmodesto. Hay en Venezuela hombres con mucho mayores méritos, mucho mayor experiencia, capacidad y vocación comprobada por el servicio público, a quienes corresponde ese honor. El mayor papel que aspiro jugar es el de leal colaborador de aquél que por lograr aglutinar el mayor número de voluntades represente la esperanza de unidad de los venezolanos en los próximos comicios. Quiero aclarar que al decir “leal colaborador” no implica esto tampoco la aspiración o condicionamiento de mi esfuerzo a una promesa de un cargo público. Creo que muchas veces la mejor colaboración puede darse desde la posición de ciudadano preocupado por su país.

 

La política petrolera

      –Siendo el petróleo la sangre para los pulmones de la economía venezolana, no nos debemos olvidar de él. Mucho se ha dicho acerca de la política de no concesiones. ¿Ud. no c ree que basta con los contratos de servicio?

      –La actual política petrolera, de la cual uno de los elementos fundamentales es la declaración enfática de no otorgar concesiones, fue formulada en el año 1959, o sea, hace ya más de siete años. La situación en esa época del mercado petrolero internacional y del mercado energético internacional, era bastante diferente a la actual. En 1959 la situación mundial del petróleo y en especial del petróleo venezolano, era mucho más favorable. Estábamos beneficiándonos todavía de las consecuencias de una serie de graves perturbaciones ocurridas en el Medio Oriente tales como la nacionalización del Canal de Suez, la nacionalización de la industria petrolera de Persia por el gobierno de Mossadebh y de un clima general de inestabilidad e inseguridad en esa zona. Posteriormente la situación fue cambiando. El Medio Oriente fue adquiriendo mayor estabilidad relativa y solucionando sus problemas. El gobierno egipcio llegó a acuerdos racionales para la indemnización de la compañía propietaria del Canal de Suez y se normalizó el transporte de petróleo por esa importante vía. También el gobierno persa, después de la pérdida de prestigio de la irracional posición de Mossadegh, llegó a acuerdos satisfactorios para la indemnización justa de la empresa nacionalizada y contrató dentro de nuevas modalidades la explotación y mercadeo de su petróleo. En cambio, hubo un deterioro en el clima de inestabilidad política de toda América Latina, que tuvo su más intensa repercusión en los países del área del Caribe. Con la toma del poder de Fidel Castro en Cuba en 1958, se inicia un proceso de comunización de esa hermana república que luego trata de exportar su revolución a los países latinos del continente. El impacto de esa acción subversiva se sintió muy fuertemente en Venezuela y originó en nuestro país un período difícil donde por primera vez bajo influencia ideológica y con propósitos abiertamente xenofóbicos, se inició la voladura de fábricas y oleoductos y en general de atentados contra lo que representara actividad económica extranjera en el país. El surgimiento de las guerrillas, rurales y urbanas, la presencia de un clima de violencia y la consolidación en Cuba de un régimen abiertamente sometido a la internacional comunista, le restaron a Venezuela gran parte de las ventajas comparativas que le otorgaba su mayor estabilidad frente a los países del Medio Oriente.

 

En Valencia analizaremos

      Ante este panorama hubo una tendencia orientada hacia la búsqueda de diversificación de las fuentes de suministro. Se desarrollaron nuevas fuentes productoras que resultaron de alto rendimiento y bajo costo. Vemos entonces cómo se incorpora aceleradamente al mercado petrolero el Norte de África, nuevos productores africanos como Nigeria y nuevos productores en el Mediano Oriente, como Abu Dabi y Oman. La abundancia relativa del petróleo se incrementa cada día y en vez de irse convirtiendo éste en producto cada vez relativamente más escaso, por efecto de la producción, se convierte en relativamente más abundante por el descubrimiento acelerado de nuevas reservas. A esto contribuye también de manera decisiva el proceso de revolución tecnológica que está viviendo el mundo, gracias al cual se facilita el descubrimiento y la explotación del petróleo en áreas tales como las que se encuentran bajo aguas profundas, que antes resultaban de difícil explotación en condiciones económicas competitivas.

      La misma revolución tecnológica va acentuando las posibilidades competitivas de los sucedáneos del petróleo en el mercado energético. Los costos de producción del carbón se logran bajar gracias a una intensa mecanización, a niveles que lo hacen competitivo con el petróleo. El gas natural se sigue desarrollando en gran escala y se encuentran depósitos cuya explotación puede hacerse a bajo costo en zonas muy cercanas a los grandes centros de consumo industrial, tales como el gas de Holanda y el recientemente descubierto en el Mar del Norte que tendrán indudablemente una influencia determinante en el mercado energético europeo.

      Todos estos cambios indican claramente que es indispensable efectuar una nueva evaluación de la situación actual del mercado internacional del petróleo y del mercado internacional de la energía, para poder determinar cuál es la posición que debe asumir Venezuela para lograr el mayor aprovechamiento de su más importante recurso natural. Esta reevaluación debería efectuarla el Consejo Nacional de la Energía, organismo consultivo creado para este fin por el Ejecutivo Nacional en 1960, pero que lamentablemente tiene muchos años que no se convoca y por lo tanto no ha podido cumplir su función fundamental. La Federación de Cámaras en su asamblea de Valencia va a hacer un análisis de la política petrolera. Este análisis tratará de ser objetivo y sincero y se basará en una Ponencia que están presentando conjuntamente la Cámara de Comercio de Caracas, la Cámara de Industriales de Maracaibo, la Cámara de Comercio de Maracaibo, la Cámara de la Industria Eléctrica Privada y la Unión Patronal del Comercio. En este análisis se enfoca el problema petrolero en su aspecto económico para ver si estamos actuando en pleno conocimiento de la realidad del mercado, y en el sentido que más favorezca a los intereses de Venezuela.

      En materia petrolera se están agitando, con fines demagógicos, falsas banderas nacionalistas. Se pretende a veces crear la impresión de que todo el que no apoye en forma incondicional la actual política petrolera del Gobierno le está haciendo el juego a intereses extranjeros. Esta posición es inaceptable y no corresponde a la manera propia de funcionar del sistema democrático. La actividad petrolera es una actividad económica y no puede estar orientada por normas rígidas e inmutables. Pedir que se introduzcan en la misma modificación que se deriven de un estudio serio de la nueva realidad del mercado, es ser nacionalista y desear que el petróleo sea manejado en la forma más conveniente al interés nacional.

      Allí tienen ustedes el pensamiento político de un hombre que, a los 38 años de edad, es una de las figuras más sólidas y más sobresalientes de la Venezuela estudiosa”.

FUENTE CONSULTADA

  • Élite. Caracas, 21 de mayo de 1966.

Boletín – Volumen 123

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Sinopsis

Por: Dr. Jorge Bracho

     Para esta edición con fecha 1 de febrero de 1924 se inicia con “Situación mercantil” en que se dio a conocer que los precios del café habían aumentado. Sin embargo, la caída del franco alemán había desalentado el ánimo de los que tenían a este fruto como “la base principal de la prosperidad del país”. De igual manera, se presentó un balance sobre la mercancía seca y las fluctuaciones en el mercado nacional (Pp. 2271-2274).

     En la página 2274 fue insertada una información con el título “Fletes marítimos” en que exhortan a la “Asociación de líneas de vapores trasatlánticas de las Indias Occidentales” para que revisaran los altos costos de los fletes que cobraban a los venezolanos respecto a otros países del continente.

     Le siguen unas cortas notas que versan sobre “Esfuerzos del Brasil para obtener facilidades en su comercio de café con España”, “La Cámara Oficial española de comercio de Venezuela”, “Interés hipotecario en Venezuela”, “Aplazamiento del Congreso Internacional de Productores de Café suave”, “El vapor Carabobo” y “El libro Venezuela – 1924” de Veloz Goiticoa (Pp. 2274-2276).

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     En la página 2277 se insertó “Una interesante obra” que trata acerca de un libro titulado Aritmética Elemental Intuitiva redactado por el venezolano Alejandro Fuenmayor, con el propósito de ser utilizado en el Primer Grado de la escuela Primaria en Venezuela.

     A continuación se puede leer una información relacionada con un encuentro que se realizaría para el 25 de junio de 1924 en Londres y en el que participarían productores de cacao del mundo entero, para tratar asuntos propios de la crítica situación de este fruto respecto a todo lo relacionado con su producción y distribución. Esta nota lleva como título “Cacao” (Pp. 2277-2278). En este orden de ideas, se puede leer “La industria de cacao de Costa de Oro y su reciente desarrollo”, elaborado por Edward J. Organ (Pp. 2279-2282).

     Páginas más adelante se incluyó “El crédito agrario en Italia” (Pp. 2282-2284), suscrito por Gino Baglioni. De inmediato, se insertó la parte final de “Para la historia de la circulación monetaria. Examen analítico” (Pp. 2284-2287). De igual manera ocupa, entre las carillas 2287 y 2289, un espacio “Los bucaneros de la Indias Occidentales en el siglo XVII de C. H. Haring.

     Entre las páginas 2290 y 2291 en el breve escrito “Petróleo” se aborda la necesidad de encontrar nuevas fuentes de hidrocarburos. Su autor, Richard Spillane, desarrolla la idea según la cual los Estados Unidos podrían encontrar abastecimiento de él en Venezuela.

     En las páginas de cierre se presentan “Noticias de Colombia” donde se informa sobre la apertura en Bogotá del Banco de la República, “Noticias del Ecuador”, “Sección de Correspondencia” en que se presenta una información relacionada con un mal que aquejaba al ganado vacuno denominado carbunco sintomático o moriña negra. También, en la misma sección se dan a conocer propuestas de negocios desde Nueva Orleans, Leipzig, Hamburgo, Praga, Nueva York y Jena. En “Participaciones” se presenta información acerca de nuevas casas comerciales y el retiro de algunos representantes de distintas firmas (Pp. 2291-2293).

     Para finalizar, desde la página 2294 hasta la 2298 se exponen los siguientes cuadros: “Deudas de Venezuela”, “Comercio de café en Maracaibo en diciembre de 1923”, “Café y cacao exportados por la Guaira en diciembre de 1923”, “Tipos de cambio en Caracas en enero de 1924”, “Tipos de cambio en Caracas en enero de 1924”, “Precios de productos en diversos lugares de Venezuela en diciembre de 1923” y “Valores de las Bolsas de Caracas y Maracaibo en enero de 1924”.

Más boletines

Boletín – Volumen 122

Para esta edición correspondiente al primero de enero de 1924 sus editores presentaron una salutación por el nuevo año que recién iniciaba.

Boletín – Volumen 98

Para este número con fecha enero 1 de 1922, la página 1381 abre con “1922”.

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