Un alemán de visita en Venezuela (1867-1868)

Un alemán de visita en Venezuela (1867-1868)

Friedrich Gerstacker fue un novelista y viajero alemán, nacido en 1816 y fallecido en 1872. En 1868, visitó a Venezuela y dejó escritas interesantes impresiones sobre Caracas.

Friedrich Gerstacker fue un novelista y viajero alemán, nacido en 1816 y fallecido en 1872. En 1868, visitó a Venezuela y dejó escritas interesantes impresiones sobre Caracas.

     Viaje por Venezuela en el año de 1868 fue el resultado de la travesía por algunos lugares de Suramérica llevada a cabo por Friedrich Gerstacker, quien desde la edad de 21 años se dedicó a viajar y escribir acerca de su experiencia como viajante. Gerstacker fue un novelista y viajero alemán, nacido el 10 de mayo de 1816 en Hamburgo y fallecido el 31 de mayo de 1872 en Braunschweig. Era hijo de una famosa cantante de ópera y asistió a escuelas en Braunschweig y la escuela Nikolai en Leipzig. Gerstacker es conocido por sus libros de viajes personales y considerados entretenidos. Entre 1867-1868 visitó Venezuela.

     Su actividad como viajero fue una práctica que inició a partir del año de 1827 y lo hizo por varios lugares del mundo. Visitó los Estados Unidos de Norteamérica, América del Sur, Australia, las Indias Neerlandesas y algunos espacios territoriales del norte de África. Su narrativa se caracterizó por exhibir un estilo basado en la crónica y con una tesitura novelesca. Fue un prolífico escritor y escribió muchos libros durante su carrera. Algunas de sus obras más famosas incluyen: «45/die Flusspiraten des Mississippi» (Los piratas del río Mississippi) «Wild Sports in the Far West» (Deportes salvajes en el Lejano Oeste), «Die Regulatoren in Arkansas» (Los reguladores en Arkansas), «Germelshausen» «Das Wrack» (El naufragio) y «Das alte Haus» (La casa vieja). La obra literaria de Friedrich Gerstacker es muy diversa y abarca varias temáticas. Gerstacker es muy conocido por su vida aventurera y sus largas estancias en el continente americano. Sus novelas gozaron de una gran popularidad a partir de 1846.

     Sus obras literarias pertenecen a dos tradiciones, ya que Gerstacker era tal vez el escritor más representativo del período de transición entre el romanticismo alemán y el realismo. Su obra forma parte de las dos tendencias y contiene elementos literarios característicos de ambas.

     La producción literaria del novelista alemán consta de ciento cincuenta tomos en los cuales recuerda las impresiones de sus viajes por países lejanos. Su vida y arte simbolizaron para su tiempo la «Wanderlust» o el afán de viajar y la esperanza de una vida mejor en que hubiese libertad e igualdad para todos. Estos eran temas que cautivaron la imaginación del público europeo a mediados del siglo XIX
Gerstacker dejó escrito, en las primeras páginas de su texto, referido a Venezuela, que Caracas estaba edificada de “una manera particular”. Subrayó que en ella se apreciaba el antiguo estilo hispano, pero que sus habitantes le habían estampado un matiz de acuerdo con “el carácter” de sus habitantes. Llamó la atención el que las casas, “al menos las mejores”, se asientan en un “cuadrado” que bordeaba un pequeño patio cubierto de flores, al frente de cada una de ellas. Esto lo indujo a expresar que “el venezolano” amaba el verdor y los adornos florales.

     Las casas que visitó las describió como unos espacios en que los dormitorios se hallaban a los lados laterales. Cerca de la puerta de entrada se ubicaban otras partes como el salón de estar y otra para la recepción de los visitantes, con la característica de tener la misma altura de las casas. De las ventanas dejó asentado que eran de hierro “elegantemente” trabajado. De éstas subrayó que eran muy cómodas para visualizar el exterior desde dentro de las casas. Aunque resultaban un estorbo por la modalidad con la que fueron construidas en la parte de afuera de ellas.

     De los alemanes, que conoció en Caracas, dejó asentado que no había imaginado encontrar tantos de ellos en la capital de Venezuela. Los calificó como “una magnífica sociedad de todas las clases” y quienes estaban dedicados a distintas ramas comerciales. Se mostró sorprendido que tanto en La Guaira como en Caracas los provenientes de Alemania, prefiriesen contraer nupcias con damas nacidas en el país de padres o abuelos españoles y quienes llevaban la más “feliz vida matrimonial”. De la descendencia de estas coyundas agregó que no había conseguido en ningún otro país “tantos muchachos bonitos como en Venezuela”.

     Destacó que la gran mayoría de los residentes alemanes en el país fuesen notorios comerciantes, entre quienes eran evidentes los casos de artesanos y boticarios, sin embargo, se mostró sorprendido que sólo hubiese un médico. De éste recordó que residía en La Guaira y que no se reunía con otros alemanes, por ello razonó que no podía considerarse alemán porque tenía escaso trato con sus coterráneos.

     Uno de los aspectos que hizo notar su preocupación en los tratos de la sociedad, y que visualizó en su recorrido por Caracas, fue el de la vida militar y quienes la integraban. Muy parecido a lo que otros visitantes y viajeros, quienes ponderaron lugares considerados de “gran belleza”, tal como lo destacó al pasar frente a grandes cafetales y distintas haciendas, rodeadas de viejos árboles “realmente suntuosos”. Sin embargo, esto contrastaba con las acciones y actitud que observó en el “general negro Colina”, conocido bajo el remoquete de El Cólera. De éste y sus acompañantes expresó que a “el mismo le sangraba el corazón” al ver cómo un gobierno “deplorable e inconsciente” maltrataba, chupaba y pisoteaba “este bello país”. Observó que la belleza de juncos, árboles y tierras de gran fertilidad contrastara con el borde de éstas porque “todo era desolación”, como si una plaga de langostas hubiese pasado por campos de maíz.

     Relató que a lo largo del recorrido se había topado con grupos compuestos de tres o cuatro soldados dedicados al robo y la pillería. Al no obtener paga por sus servicios se dedicaban a despojar a los otros de sus escasas posesiones, a delinquir y pedir limosna que, si no eran satisfechos sus pedimentos, los compensaban con el robo y el pillaje. Los poblados por los que había transitado observó casas abandonadas y desocupadas que los mismos soldados las utilizaban como refugio y escondite. En este orden, agregó que por cada tres soldados había un general. Sin medias tintas indicó que el general Falcón había creado un ejército de cuatro mil integrantes. De ellos, dos mil rangos fueron ratificados para reconocer generales, aunque se tratase “generalmente de populacho grosero”. No obstante, concluyó que el objetivo de Falcón era sostener hombres vinculados con la vida de las armas para él mantenerse con el poder del Estado.

     Recordó que Falcón había logrado hacerse del poder cobijado en los llamados liberales, y contra los godos y aristócratas. Indicó que Falcón se hizo de una gran fortuna y consiguió una pequeña isla cerca de Curazao donde se dedicó a atesorar bienes conseguidos con un proceder poco ético. Aspectos como los mencionados le sirvieron de marco para comparar la idea de patria que él y sus coterráneos tenían como algo sagrado, frente a quienes, como en Venezuela, la utilizaban en provecho propio y de sus seguidores. La ambición personalista, convertida en revolución, servía a “los vampiros de toda república americana”, de la que no excluyó a Norteamérica y sus cazadores de cargos, que pedían cuatro años de gestión para luego, de haber recibido sueldos pírricos, retirarse como grandes rentistas, con independencia de pertenecer a algún partido de oposición o de gobierno. Nada más culminar un período de gobierno, comenzaban a tramar revoluciones para continuar con las exacciones y los abusos.

Gerstacker aseveró que Caracas estaba edificada de “una manera particular”, pues se apreciaba el antiguo estilo hispano, pero combinado con características propias de los nativos de la ciudad.

Gerstacker aseveró que Caracas estaba edificada de “una manera particular”, pues se apreciaba el antiguo estilo hispano, pero combinado con características propias de los nativos de la ciudad.

     De acuerdo con lo visto en la experiencia política de Venezuela hubo una frase que llamó su atención: “Venezuela está insurrecta”. Esta locución la asoció con lo acontecido en otras repúblicas de Suramérica e incluso España. Explicó no haber experimentado una actitud de repulsión ante tal realidad. Pero, “le duele a uno el alma” el hecho de que un país que atesoraba tantas bellezas naturales, fuese presa de unos pocos ambiciosos y ávidos de dinero que “llevan la sangre y la ruina a un paraíso”. Lo más dramático, según sus ideaciones, era que las querellas en este orden fuesen constantes, porque no había terminado un enfrentamiento cuando otro volvía a la esfera pública.

     Por tal razón, expresó: “¡Pobre país! Tan rico, tan sobreabundantemente dotado por la naturaleza, y, sin embargo, nunca en paz, nunca en calma”. Al contrario, sostuvo que cualquier ser humano encontraría en esta comarca, a cuenta de poco esfuerzo, lo necesario para llevar una “feliz existencia”. Por otro lado, acotó que el pueblo era explotado y maltratado por bribones a pesar de ser bueno y apacible, se le constreñía a incorporarse en uno de los bandos que luchaban por hacerse del poder. Con un dejo de decepción, indicó como querellas de este tenor eran frecuentes en otros lugares de la América española. La solución, para él, se hallaba en que “un día alguna otra raza tome las riendas en la mano”.

     Confesó que le provocó risa lo que en Caracas se denominaba ferrocarril. Igualmente, experimentó asombro cuando a lo lejos observó una locomotora y vagones de pasajeros estacionados en un andén. Al acercarse al lugar donde se encontraban, “descubrí algo que nunca hubiera creído posible”. Sin embargo, lo imposible dejó de serlo al constatar que uno de los vagones estaba techado con “ladrillos rojos”. Manifestó haber reído cuando vio en Arkansas algo muy parecido, pero cubierto con tejas. Para él resultó un “espectáculo” plagado de comicidad, un vagón recubierto de ladrillos rojos que, más bien, parecía un establo o un lavandero.

     Escribió que amigos de La Guaira le habían recomendado pasar por Caracas, en días de la Semana Mayor, para que apreciara las prácticas religiosas de sus habitantes. Según su testimonio sólo había estado en un evento similar en la Misión Dolores en California. La primera que vio en Suramérica fue la de Caracas. De ella dejó redactado algunas líneas que, es válido decir, coinciden con la de otros visitantes y viajeros que observaron más ostentación que misticismo en ellas. Estuvo presente en la celebración religiosa, pero sin mostrar mayor devoción porque profesaba otro culto o creencia. En este sentido, advirtió que no miraba con desdén asuntos de la fe y de un credo diferente al que él practicaba. “Déjese a cada quien su fe, siempre que se adhiera a ella con fidelidad y de todo corazón”. No obstante, se interrogó, por la forma como acá se practicaba una festividad religiosa, si era una auténtica demostración de fe “cuando sólo la pompa externa parece ser lo primordial”. Llamó su atención que las damas capitalinas estrenaran “diariamente” un vestido. En días que el cristiano debería expresar pesar y tristeza, aquí se desplegaban las mayores galas posibles. Por esto aseveró que se debería dejar a cada uno arreglárselas con su Dios y su conciencia. Acerca de los fieles que vio asistir a los tres últimos días de procesión expresó sus dudas en torno a su devoción, porque la gente parecía ir a la iglesia por razones “muy distintas a las de rezar”. En las iglesias vio a todas las “razas” representadas. Las “señoras negras” llevaban trajes más sencillos y sin mayor pomposidad, “cosa que difícilmente pueda atribuirse a devoción”. Para él ello encontraba explicación en que no contaban con medios para ataviarse con indumentarias de mayor lujo, tal como las señoras de “sociedad”.

     Gerstacker destacó en sus descripciones, una disposición que se hizo familiar dentro del género del viajero. La búsqueda de lo pintoresco lo condujo a revelar y exponer la peculiaridad de un paisaje, una escena y una costumbre. Se debe indicar que en la esfera de la estética lo pintoresco se extendió con el romanticismo en los países anglosajones. Fue una palabra reduplicada del italiano pittoresco. Su uso se amplió para describir cualquier cosa que se consideraba peculiar, interesante o atractiva.

Boletín – Volumen 121

Boletín – Volumen 121

BOLETINES

Boletín – Volumen 121

Sinopsis

Por: Dr. Jorge Bracho

     Este número de diciembre de 1923 trae en su primera página “Situación mercantil” donde se puede leer: “La animación mercantil que se inició en octubre continuó en el curso de noviembre con decadencias en la segunda quincena del mes. Debemos esperar que hasta marzo se sostenga un movimiento mercantil activo, tanto más que ya el comercio mayorista vuelve a adquirir justa elasticidad en sus transacciones, a causa de que se está saliendo del rígido propósito de ventas al contado en desacuerdo con las posibilidades de nuestro honrado y sufrido comercio del Interior” (Pp. 2203-2206).

     A continuación vienen textos de variada extensión.

     “Fletes marítimos”, “Rectificación” que resulta una enmienda a un escrito anterior relacionado con la quema de bosques, “Un contrato del Ecuador” y “Las exploraciones” en que se insiste en la necesidad de averiguar las potencialidades productivas de los países petroleros (Pp. 2206-2208).

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     “Congreso de Cafeteros” que trata de un Congreso que se tenía pautado en Colombia para el 20 de enero del próximo año, al que le acompañan algunas propuestas y una exposición de motivos, donde se denuncia que en varios países consumidores de café son los que asignan los precios y no los productores (Pp. 2208-2210).

     “El ministro del Ecuador, Gonzalo S. Córdova” que es una misiva de despedida, “La industria algodonera en los Estados Unidos” en que se trata el tema de las dificultades que atravesaba esta industria y “Proyecto de créditos hipotecarios del Banco de Venezuela” (Pp. 2210-2212).

     “El gusano de monte” en el que el médico Gonzáles Rincones contestó una petición del Boletín para explicar lo relacionado con esta plaga (Pp.2212-2214).

     En “El arrendamiento colectivo en Italia” se hizo referencia a la posibilidad de inmigración italiana para Venezuela y la mejora de la agricultura en el país (Pp. 2214-2217).

     Un estudio relacionado con una reforma monetaria en 1825 se puede leer en “Para la historia de la circulación monetaria. Reclamación que hacen los agricultores y comerciantes de esta ciudad reclamando la alteración de la moneda” (Pp. 2217-2220).

      En un artículo en que se hizo referencia al gobernador de Maracaibo, entre 1789 y 1794, se puede encontrar en “Cultivo y beneficio del trigo en Caracas. Proyecto de 1809” elaborado por Tulio Febres Cordero (Pp. 2220-2225).

     Páginas después “Referencias sobre Guasipati”, “Noticias de Colombia”, “Noticias del Ecuador” y “Sección de correspondencia”. Al final los cuadros “Exportación de café por La Guaira”, “Comercio de café en Maracaibo en octubre de 1923”, “Café y cacao exportados por La Guaira en octubre de 1923”, “Precios de productos en diversos lugares de Venezuela en octubre de 1923”, “Valores de las bolsas de Caracas y Maracaibo en noviembre de 1923” y “Tipos de cambio en Caracas en noviembre de 1923” (Pp. 2227-2231).
Para cerrar se incluyó el índice correspondiente a 1923.

Más boletines

Boletín – Volumen 76

Para este número setenta y seis los editores presentaron un Índice de la Ley de Aduanas.

Boletín – Volumen 145

El movimiento mercantil en noviembre fue variable.

Boletín – Volumen 115

Al inicio de esta edición se lee “La crisis ganadera y la circular del General J. V. Gómez”.

Viejas recetas en base a maizena

Viejas recetas en base a maizena

El ingeniero venezolano Julián Churión fue el autor de tan interesante escrito sobre las propiedades alimenticias de la harina fina de maíz o maicena.

El ingeniero venezolano Julián Churión fue el autor de tan interesante escrito sobre las propiedades alimenticias de la harina fina de maíz o maicena.

La mesa nuestra conoce las propiedades alimenticias de la harina fina de maíz o maizena desde hace más de siglo y medio. El “Gran Producto Nacional”, como se conoce a la marca más famosa del país, se consume en Venezuela desde finales del siglo XIX. Prueba de ello está en las interesantes recetas de los más exquisitos postres que se pueden preparar en base a este alimento, publicadas en la edición del 6 de noviembre de 1876 del Diario de Avisos, con la firma del ingeniero guaireño Julián Churión (1822-1878) *, las cuales transcribimos a continuación.

     “MAIZENA. Sustancia alimenticia que ha figurado en la esposición (sic) universal de París, en la sección perteneciente a los Estados Unidos del Norte. Esta sustancia cuyas propiedades nutritivas son tan preciosas y tan útiles, necesario es que figure también en estos artículos.

     La maizena o harina de maíz americano, es de una fuerza y blancura sin igual, pudiéndose preparar o condimentar con leche o agua, de cuantos modos se quiera. No solo mejora considerablemente la calidad del pan de trigo, sino que también se puede preparar con ella natilla, flanes y hasta sorbetes finísimos y delicados, mereciendo, sin exajeración (sic) alguna, los elojios (sic) que hemos visto consignados en la prensa extranjera.

El “Gran Producto Nacional”, como se conoce a la marca más famosa del país, se consume en Venezuela desde finales del siglo XIX.

El “Gran Producto Nacional”, como se conoce a la marca más famosa del país, se consume en Venezuela desde finales del siglo XIX.

     Su fácil conservación sin sufrir alteración alguna es una ventaja inapreciable. Su fácil dijestión (sic) y propiedades alimenticias están reconocidas, con tal de haber sufrido un hervor en agua o leche. Si se le cuece con el jugo o sustancia de carne, se obtiene una jelatina (sic) deliciosa y alimenticia a propósito de los estómagos más delicados.

     Para preparar un pudin de maicena se hierven 80 gamos de esta harina en tres cuartas pare de un litro de buena leche con 20 gramos de azúcar y un poquito de sal fina. La harina se ha de deshacer antes en un cuarto de litro de leche fría con tres yemas de huevos. 

     El sorbete de maizena, que es mui (sic) agradable, tampoco es de difícil. En una cuarta parte de un litro de agua, hiérvanse 20 gramos de harina y 25 idem de azúcar; cuando esta mezcla esté cocida déjese enfriar y cuélese con un tamiz. Luego mézclese con una cuarta parte de un litro de leche, y bátase todo mui bien, agregando cerezas en dulce sin sus huesos, o bien la pasta desecha de las cajetillas de almendrados, y hiélese según costumbre.

     La crema que se prepara con la maicena es escelente (sic). Se compone de 40 gramos de harina por medio litro de leche, y 25 gramos de azúcar, todo mezclado, según se ha dicho, y con algún almendrado. Se baten tres claras de huevos hasta que se pongan blancas como la nieve, y se le añaden 40 gramos de azúcar en polvo o bien merengues. Todo se pone a cocer al horno con poco calor.

     Por último, esta misma harina puede servir para alimentar a los niños si se deslíe en leche o agua y se le deja hervir como las natillas”.

* Como miembro de la Sociedad de Ciencias Naturales y Científicas de Caracas, realizó importantes aportes a las ciencias en el siglo XIX

Revista Comercio, Noviembre de 1990

Revista Comercio, Noviembre de 1990

REVISTA COMERCIO

Revista Comercio, Noviembre de 1990

Sinopsis

Por: Esther Mobilia

     Esta edición se centra en la crisis estructural que afronta Venezuela. Se presenta un artículo acerca de las particularidades económicas en la prestación de servicios públicos en la que e explican cuáles deben ser las condiciones de la sociedad para la mejora de las actividades. La Asociación Pro-Defensa del Transporte Colectivo Popular explica cuál es el trasfondo de la crisis de transporte en el país, destacando el papel de los líderes políticos en este proceso. El Instituto de Estudios de la Acción Humana hace un balance acerca de cómo la restricción a las libertades económicas es justificada a través de una serie de falacias que en última instancia terminan perjudicando a la economía nacional.

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     Se reproduce un discurso del profesor de Economía James Buchanan en el que se explica cómo el socialismo ha perdido su base de apoyo a nivel mundial, aunque esto no se vincula directamente con un fortalecimiento de los mercados. Se reproduce el trabajo de Stephen Spetz en el que se explica el rol contraproducente del “Estado benefactor” a través de un experimento realizado en el aula de clase. Se reproduce el sermón de Eric Brodin acerca de la administración cristiana de la riqueza. Se presentan algunas notas acerca del pensamiento empresarial a través de las ideas de diversos personajes. A la luz de la crisis latinoamericana, se hace un balance entre esta y la crisis del comunismo, estableciendo los aspectos comunes. La edición culmina con el texto de Hugo Fonseca Viso sobre el papel de Mario Vargas Llosa y el gradualismo.

Más revistas

Revista Comercio, Noviembre de 1990

Esta edición se centra en la crisis estructural que afronta Venezuela.

Revista Comercio, Noviembre – Diciembre de 1988

La edición está dedicada al análisis sobre el proyecto de Ley Orgánica del Trabajo.

Revista Comercio, Enero de 1981

La edición está dedicada al papel de la universidad venezolana para el país, además de las consecuencias de la inflación para la economía nacional.

Estadísticas de la Caracas de comienzos del siglo XX

Estadísticas de la Caracas de comienzos del siglo XX

Cómo vive la capital. – Lo que come. – Ración alimenticia de un habitante. – La usura. – Movimiento de traslación dentro de la ciudad. – Sus transportes. – Cementerio General del Sur. – La Guaira, los que entran y los que salen.

Por Antonio Herrera Vegas
Director de Higiene y Estadística

Nada de esto podía escaparse a la poderosa fuerza que hoy rige los destinos del país.

Nada de esto podía escaparse a la poderosa fuerza que hoy rige los destinos del país.

     “Defínese la Estadística diciendo que es la ciencia que estudia los hechos morales y físicos del mundo, como materia de comparación y deducción. De modo, pues, que esta ciencia nos da ya a conocer la riqueza y progresos de un país, ya la causa de su estancamiento, decadencia o ruina, siendo por tanto poderoso auxiliar de la geografía, de la historia, de la economía política y finalmente del arte de gobernar.

     Nada de esto podía escaparse a la poderosa fuerza que hoy rige los destinos del país, representada en su Benemérito presidente, quien en no lejanos días dictó el luminoso Decreto que encauzó y reglamentó las diversas corrientes que, por falta de orden y concierto, no concurrían al fin deseado. Creando la estadística va a hacer palpables los hechos morales y físicos de Venezuela, veremos si estamos en decadencia cuando comparemos con las cifras de años anteriores o nos convenceremos de lo contrario.
Organizado el ramo en todo el país, correspondióme el honor de iniciar sus trabajos en esta sección del Distrito Federal, y vengo hoy al cabo del primer trimestre de labor a presentar una muestra del desarrollo de la vida de Caracas.

     Antes de comenzar, una palabra de aplauso para mi amigo el señor Pedro Manuel Ruiz, alma mater de la idea y campeón de ella. Cuenta Caracas con una población que he calculado en 85.000 habitantes, cifra que no creo exagerada, pues, aunque aquella ha venido mermando, en cambio la inmigración de las ciudades y pueblos del interior ha sido y es notable y esto compensa aquello.

     El movimiento demográfico ocurrido en ella durante el primer trimestre del año en curso fue el siguiente: 

                        Nac.    Def.     Mat     Aum Dis

Enero               217      193      30        24        ……

Febrero            219      164      36        55        ……

Marzo              235      238      31        ….       3                                 

Totales             671      595      97        79        3         

(Nac: Nacimientos; Def: Defunciones; Mat: Matrimonios; Aum: Aumento; Dis: Disminución)

     Para una ciudad en la que el déficit de población era la regla, creo que las cifras anteriores si no son intrínsecamente muy brillantes, consideradas con las de años anteriores lo son bastante.

En os meses iniciales de 1905, el número de inhumaciones verificadas en el Cementerio General del Sur, fue de 624; 314 varones y 280 hembras, 387 adultos y 237 párvulos.

En os meses iniciales de 1905, el número de inhumaciones verificadas en el Cementerio General del Sur, fue de 624; 314 varones y 280 hembras, 387 adultos y 237 párvulos.

Como esto no es sino una breve exposición de las fuerzas vivas de Caracas, no he de extenderme mucho más en las consideraciones que a cada paso me sugiere su estudio.

Pasemos a hora a ver lo que come Caracas en 90 días: según la relación del mercado de esta ciudad remitida a la Oficina de Estadística, en el primer trimestre, Caracas consumió

Pescado fresco            40.585 libras
Pescado salado            18.145 libras
Granos diversos          720.600 libras
Verduras                     1.959.000 libras
Frutas                          907.907 libras
Víveres varios             1.246.500 libras
Total                           4.892.737 libras

     A más de 227.615 huevos y 15.221 aves de todas clases, en el mismo lapso de tiempo entraron al mercado un total de 663.700 libras de carne de reses mayores y menores.

     Tendremos una cantidad de libras de alimentos salidos sólo de mercado, que asciende a cinco millones y medio. Estas cantidades de alimentos ingeridos por Caracas en 90 días sólo son, como queda dicho, las salidas del mercado, por lo que aún no tenemos conocimiento exacto de la ración alimenticia del habitante. Esta la conseguiríamos solicitando los datos en el comercio, asunto quizás complicado.

     Podemos también tener, aunque aproximadamente, el número de botellas de leche que consumimos en el mismo trimestre, calculando el número de vacas que para el año de 1903 surtían a la capital de este precioso líquido. Entonces para fines no estadísticos sino administrativos se hizo en esta Oficina el censo de ganado vacuno y caprino que nos proveía de leche; y dio por resultado un total de 1.500 vacas y cabras con un producto de a 10 a 12 mil botellas diarias, lo que en 90 días nos da de 900.000 a 1.080.000 botellas.

     La harina de trigo como artículo que no se expende en el mercado público, ha sido motivo de investigaciones especiales y ha dado como resultado un total diario de 30.000 libras, lo que para los 90 días que nos sirven de norma serán 2.700.000 libras.

    Ya con estos elementos, aunque incompletos, podemos aproximarnos mucho a la verdad acerca de la ración alimenticia del habitante de Caracas. Este consume en 24 horas lo siguiente: Carne, 0,08 de libra; leche, 0,1 de botella; pan, 0,3 de libra; pescado, 0,007 de libra; granos diversos, 0,09 de libra; verduras, 0,2 de libra; frutas, 0,1; huevos, 0,02; aves 0,002. La ración alimenticia del habitante de Caracas se compone en números claros de la manera siguiente:

Carne.                          36,80 gramos
Pan de trigo                 138 gramos
Leche                          80 gramos
Pescado                       3.22 gramos
Granos diversos          41,40 gramos
Verduras                     92 gramos
Frutas                          46 gramos
Huevos                        0.02 gramos
Aves                            0.009 gramos

Las pulperías y las casas de empeño son los negocios más populares de la capital.

Las pulperías y las casas de empeño son los negocios más populares de la capital.

     O sea, un total de 437.42 gramos de alimentos sólidos fuera del agua y otros líquidos que suman 3 ó 4 litros más o menos. Bien entendido que esta suma es solo relativa a los alimentos expendidos en el mercado que por tanto podemos asignarle mayores cantidades por las ventas fuera de él.

     Como los alimentos que ingerimos para que llenen los fines de la nutrición perfecta deben estar compuestos de albuminoideos, hidro-carbonados y grasas, con los números anteriores vamos a saber en qué cantidades ingerimos en Caracas aquéllos que llegan a las cifras fisiológicas que son: 84 de albúmina, 34 de grasa y 434 de hidro-carbonados, pero como este no es un estudio de fisiología sino una demostración a la ligera de lo que consume Caracas, me conformaré por hoy con lo hecho, dejando las deducciones científicas para un trabajo ulterior.

     Pasemos ahora al mundo de los negocios. En los días corridos del 1° de enero al 31 de marzo de este año 1905, las casas de empeño de esta ciudad, las dos más importantes, pues las cifras de las otras que presumo son tantas como las pulperías, no figuran, hicieron un total de negocios que ascendió a B. 110.904,45 prestados sobre 15.993 objetos, 6.247 alhajas y 9.745 diversos. Como se ve, no son del todo despreciables los negocios de empeño.

     Corresponden 178 objetos diariamente con un total de B. 1232. Esta suma creo que puede multiplicarse por 3 ó por 4 y tendremos algo aproximado a la verdad. Una idea clara del movimiento de traslación entre Caracas lo tenemos por los datos suministrados por las empresas de tranvías Caracas y Bolívar, hoy unificadas. El total de pasajeros que circularon en todas las líneas durante los tres primeros meses del año en curso fue de 471.661, cifra solo aproximada, pues los datos obtenidos son bastante incompletos. Sus valores son fáciles de deducir.

     La Compañía de transporte terrestre hizo acarreos que alcanzaron la respetable suma de 7.959.671 kilos de importación y exportación. Su personal asciende a 9 empleados de la Oficina central, 4 en las estaciones, 10 en las cocheras, 7 caporales y 50 peones. Como se ve por las anteriores cifras esta es una empresa bastante próspera.

     El número de inhumaciones verificadas en el Cementerio General del Sur, ascendió a 624; 314 varones y 280 hembras, 387 adultos y 237 párvulos, 225 solventes y 392 insolventes. Respecto al movimiento de pasajeros por el puerto de La Guaira, durante los meses de febrero y marzo, fue de 919 de entrada; cuyas profesiones: agricultores, 77; artesanos, 119; artistas, 37; científicos, 42; comerciantes, 77; industriales, 72; profesiones varias, 367; y el resto sin profesión conocida y mujeres cuya profesión no consta nunca en nuestros cuadros estadísticos cualquiera que sea su orden.

     Reseñados a la ligera algunos de los elementos que componen la vida y la actividad de Caracas, vemos por sus cifras la actividad de esta clase de trabajos, pues, aunque espíritus superficiales no vean en esto sino un mero pasatiempo, no sucederá otro tanto con los que atentos al movimiento universal, comparen y haciendo deducciones, lleguen a tomar como base algo de lo apuntado para futuras especulaciones que a la larga beneficiarán a todos”.

FUENTE CONSULTADA

  • El Constitucional. Caracas, 3 de mayo de 1905

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