Intento de magnicidio contra Rómulo Betancourt – Parte II

Intento de magnicidio contra Rómulo Betancourt – Parte II

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Intento de magnicidio contra Rómulo Betancourt – Parte II

“Chapita” condenado por el mundo

 

     La autoría intelectual del atentado terrorista contra el presidente de Venezuela se atribuyó desde el principio al dictador dominicano Rafael “Chapita” Trujillo, cuyo nombre también  se asoció con otros intentos de asesinato que sufrió el político guatireño en La Habana (1952) y en San José de Costa Rica (1953).

     Betancourt fue un acérrimo crítico de la dictadura de Trujillo (1930-1961). En septiembre de 1948 emprendió una campaña en una Cumbre de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrada en Washington para procurar una condena internacional contra el régimen dictatorial del dictador, quien desde entonces juró que lo apartaría de su camino.

     La acción terrorista de 1960 se promovió en suelo quisqueyano. Trujillo encargó a Johnny Abbes García, temible coronel que estaba a cargo del Servicio de Inteligencia Militar dominicano, para reclutar y dotar de insumos y finanzas a los autores del repudiable hecho.

     Días antes del atentado llegaron a Venezuela con un cargamento de explosivos (nitrato de amonio y nitroglicerina en forma de dinamita compacta) y un lote significativo de armas introdujo aérea al país y ocultaron en una finca cercana a San Juan de Los Morros.

     Mientras los encargados de las investigaciones técnicas y policiales del atentado trataban de completar la captura de cada uno de los implicados, el gobierno rompió relaciones diplomáticas con República Dominicana al tiempo que inició una campaña para conseguir el repudio de los diferentes países contra la dictadura de Trujillo.

El presidente de la República sufrió quemaduras de primer grado en manos y cabeza

     El miércoles 6 de julio de 1960, en Washington, ante la comisión investigadora del caso en la OEA, integrada por representantes de cinco países, el embajador Marcos Falcón Briceño consignó cintas magnetofónicas grabadas de segmentos de la emisora “La Voz Dominicana”, conocida también como “Radio Chapita”, en las que se anunció, exactamente seis minutos después de la explosión que Betancourt estaba muerto y en Caracas celebraban la asunción de un nuevo gobierno en Venezuela.

     Muy tensa se tornó la situación entre ambas naciones antes de la ruptura de relaciones. Hubo serias acusaciones por ambos lados y hasta amenazas de llegar a declararse la guerra. Desde Miraflores se argumentó que “Chapita” Trujillo financiaba el entrenamiento de grupos para derrocar a Betancourt y respaldaba el regreso al poder del tirano Marcos Pérez Jiménez. Gracias a la intervención de la Comisión Interamericana para la Paz, el asunto no pasó el terreno de las acusaciones.

     El viernes 8 de julio, con el voto unánime de 19 países, la OEA aprobó el nombramiento de una comisión que tuvo a cargo investigar la intervención y agresión del gobierno dominicano contra Venezuela y su presidente.

     Dicha comisión llegó a Caracas la tarde del lunes 18 de julio y al día siguiente se entrevistó con el presidente Betancourt. El grupo estuvo integrado por Vicente Sánchez Gavito (México), Erasmo de la Guardia (Panamá), Enrique Dardo Cuneo (Argentina), Pablo Oscar Guffante (Uruguay) y Henry Clinton Reed (Estados Unidos).

     Del 16 al 20 de agosto de 1960 se celebró en San José de Costa Rica la sexta cumbre de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA), a la cual asistieron representantes de 21 naciones. Allí se acordó por unanimidad condenar al régimen dominicano de Trujillo por haber promovido el atentado contra Rómulo Betancourt.

     Setenta y siete días después del intento de asesinato a Betancourt, el 9 de septiembre de 1960, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, emitió la resolución número 156. Tras aprobar el reporte presentado por la secretaría de la OEA, se acordó la aplicación de medidas económicas contra República Dominicana, según las cuales se prohibió comerciar con la isla, entre otras cosas, derivados de petróleo y repuestos para vehículos y maquinaria. Dicha resolución fue aprobada con nueve votos, ninguno en contra y dos abstenciones de la República Popular de Polonia y la Unión Soviética.

Termina la “Era Trujillo”

     No había pasado un año del atentado a Betancourt cuando, el pueblo dominicano alcanzó la liberación de treinta años de dictadura. La noche del 30 de mayo de 1961, mientras transitaba la carretera que conduce de Santo Domingo a San Cristóbal, fue asesinado Rafael Leonidas Trujillo Molina.

     En la emboscada participaron más de diez hombres que ametrallaron con más de sesenta impactos de bala el carro en el que viajaba el sanguinario dictador, acusado de promover más de 50 mil asesinatos contra opositores a lo largo de las tres décadas que duró su régimen.

     Miles de personas desfilaron ante el cuerpo de Trujillo en las ceremonias fúnebres, celebradas el 2 de junio de 1961 en el Palacio Nacional. Posteriormente, ante la presión del pueblo, la familia se vio obligada a huir del país con el cadáver de “Chapita”, quien está enterrado en un cementerio de la ciudad de Paris.

A tribunales autores del atentado

     Pocas horas después de ocurrir la acción terrorista, antes de culminar el mes de junio de 1960, se conoció que el hombre que accionó el control remoto que provocó la explosión fue Luis Cabrera Sifontes, radio técnico venezolano que recibió una seña (levantarse el sombrero) de Manuel Vicente Yánez Bustamante desde un sitio cercano al lugar en el que se encontraba el carro-bomba.

     También se ventilaron en los medios al principio los nombres de militares conspiradores, aun fieles a Pérez Jiménez, como el general Carlos Sanoja Rodríguez el capitán Eduardo Morales Luengo.

     Los primeros diez sospechosos detenidos por participar en la acción terrorista fueron trasladados desde la sede de la Digepol, en Los Chaguaramos, a la Cárcel Modelo, en Catia, el viernes 1 de julio de 1960. Entre otros integrantes del grupo figuraron Manuel Yánez, quien estuvo en el sitio de la explosión, Eduardo Morales Luengo, quien trasladó los explosivos desde Santo Domingo y el sindicalista Hernán Escarrá.

     En la edición del diario Últimas Noticias del 2 de julio de 1960, el doctor Pedro Luis Gutiérrez, sub director de la Policía Técnica Judicial (PTJ), informó que, como consecuencia de las investigaciones sobre el atentado y en colaboración con la Dirección General de Policía (Digepol), se han practicado unas 32 detenciones.

     Por esos días también se publicó en la prensa nacional un aviso de requisitoria, solicitándole al pueblo colaboración para capturar a Cabrera Sifontes, quien finalmente el 4 de julio fue aprehendido en Cabudare, estado Lara, disfrazado de campesino y montado en un burro.

     Casi dos años después de abrirse el proceso judicial, en febrero de 1962, se inició la formulación de cargos contra los indiciados en el intento de magnicidio contra el presidente Rómulo Betancourt, el asesinato del coronel Ramón Armas Pérez y el estudiante Luis Elpidio Rodríguez, en el Juzgado I de Primera Instancia en lo Penal, en los antiguos tribunales de Caracas, ubicados cerca de la esquina de la Bolsa, en el edificio “University”.

     La lista de indiciados que fueron condenados o absueltos en el caso es la siguiente: Salvador Alfonzo Acero, Luis Álvarez Veitía, teniente coronel Antonio de Jesús Bolívar, Luis Cabrera Sifontes, Carlos Chávez, Yolanda Chávez de Morales, Ramón Díaz Borges, capitán de fragata Mario DiGuilio, Hernán Escarrá, Clara Gamero de Trompiz, Carlos González Rincones, Manuel Guzmán Parés, Beltrán Lares Escalona, Lorenzo Mercado, Maximiliano Mora, Addia Morales Luengo, Ángel Morales Luengo, José Morales Hernández, Mayor Ramón Ovidio Moreti Arellano, Mayor Alberto Padilla, Ernesto Rhan, Carlos Russian Requena, Manuel Sanoja Rodríguez, Manuel Vicente Yánez Bustamante y Juvenal Zabala.

     Cabrera Sifontes y Yánez Bustamante fueron sentenciados a treinta años por su carácter de ejecutores. En 1971, Cabrera Sifontes fue beneficiado con indulto del entonces presidente de la República, Rafael Caldera, por encontrarse muy delicado de salud, con un cáncer terminal, al poco tiempo falleció.

Primer periódico libre e independiente de Caracas

Primer periódico libre e independiente de Caracas

CRÓNICAS DE LA CIUDAD

Primer periódico libre e independiente de Caracas

     Con fecha domingo 4 de noviembre de 1810 apareció el primer número de un periódico libre e independiente en la provincia de Caracas. En un espacio territorial conmovido por la suerte de la Madre Patria, a raíz de las acciones bélicas contra las tropas francesas, la reclusión del rey Fernando VII y la entronización de una regencia en su lugar. Reviste gran importancia la aparición de un órgano periodístico cuyo carácter no fue oficial ni oficioso en una Caracas en la que revoloteaban noticias, informaciones y pensamientos alrededor de asuntos muy propios de la filosofía y teoría política. Es cierto que, para 1808 ya existía la Gaceta de Caracas que basculó, hasta la ruptura del nexo colonial, entre ediciones a favor de la corona, en algunos momentos de su historia, y reproducciones en contra de ella, en otras oportunidades. También, es importante porque permite visualizar la conformación de una opinión pública, así como el ensanchamiento del espacio público, a partir de los cuales la publicitación de ideas políticas y sociales se explayaron.

     El Semanario de Caracas fue un órgano de divulgación que, entre otros propósitos, intentó contribuir con la ilustración y difusión de ideales a favor de la “prosperidad de la patria”. Para cumplir este cometido se eligieron una serie de aspectos relacionados con la agricultura, el comercio, la estadística y, quizá la de mayor relieve, la política. Desde un primer momento con la estructuración de la Junta de Caracas, a favor de la figura de Fernando VII, se comenzó a generalizar, entre otras argumentaciones, el triunfo de la “opinión” frente al silenciamiento de trescientos años de tiranía. Es decir, el despotismo como dique de contención de la libertad. De lo que se trató, tal como quedó redactado en el acta que acompañó al desconocimiento del consejo de regencia el 19 de abril de 1810, en la Capitanía General de Venezuela, y en la “Declaración de los Derechos del Pueblo”, dada a conocer el primero de julio de 1811, fue el de restituir la soberanía y la libertad a aquellos que se la habían cedido, temporalmente, al rey.

     En ellas los caraqueños establecieron que la sociedad al recuperar la libertad civil, la opinión recobraba su importancia y los “periódicos” que eran el órgano de ella adquirían la influencia que debían tener. La idea de opinión pública tuvo que ver con la soberanía en la medida que se pensó que las “luces” se encontraban en los espacios geográficos donde el derecho a representación, en calidad de espacio soberano, se expresaba por el uso de la razón que implicaba independencia de juicio. Las ciudades capitales que lo eran desde el Antiguo Régimen se impusieron, entre otras argumentaciones, con la idea de opinión pública como expresión de soberanía, porque se suponía que la opinión pública, en materia de gobierno, residía en las grandes ciudades, o sedes de gobierno y no en las “aldeas o cabañas”. Si de un espacio cosmopolita y con fuerte vinculación de hábitos y costumbres de la Europa ilustrada se trataba, esa fue la provincia de Caracas, o sus elites, que abrazaron el ideal independentista.

     Resulta de gran interés recordar que quienes hicieron posible la publicación de este semanario, hasta el número treinta, correspondiente al 21 de julio de 1811, siguieron rumbos distintos, al momento de definirse la Independencia con la guerra. Miguel José Sanz murió en la lucha a favor de la emancipación y José Domingo Díaz fue a España y publicó La rebelión de Caracas donde arremetió en contra de todo lo que representaron los patriotas. El Semanario de Caracas contaba con dos secciones: “Política” a cargo de Sanz y “Estadística” cuya elaboración fue responsabilidad de Díaz. Mientras en las primeras páginas con las que abría cada edición, el primero delineó con su pluma principios republicanos, con matices liberales, los valores políticos con los cuales debía regirse la república a desplegar, Díaz ofrecía cifras y series de prosperidad de esta comarca bajo el marco de la experiencia colonial presentes aún para 1810.

     Se ha expresado, por parte de estudiosos del desarrollo del periodismo en Venezuela, que el pionero de la prensa fue el Semanario de Caracas. Esto porque en territorio venezolano, antes del 4 de noviembre de 1810, no se conoció un periódico independiente que, entre sus propósitos estuviese el de ser un órgano para difundir las “luces” necesarias respecto a la prosperidad de los “pueblos de Caracas” y la patria en general. Para este cometido en sus páginas encontraron eco asuntos relacionados con la agricultura, el comercio y la estadística, de manera especial. Nació justo cuando estaban por llevarse a cabo las elecciones para la selección del primer Congreso de las provincias emancipadas. Con ello se extendería un poder legislativo por medio de la escogencia de representantes que delegarían de manera temporal, en quienes fuesen electos, su soberanía.

     Sanz se había formado en el ámbito de las leyes durante el Antiguo Régimen. Tenía conocimiento de sus pares letrados como él, además conocía de cerca la realidad de la vida campesina en Barlovento por el ejercicio como abogado y asesor del Consulado. Buscó la asociación con Díaz por los conocimientos que éste tenía acerca de la estadística y lo hizo editor responsable de la publicación semanal. Desde el primer número del Semanario… en la sección “Política”, su autor, se dedicó a elucubrar acerca de la Ley y la necesidad de que ella garantizara un gobierno probo y justo. En este orden de ideas, expuso el caso de la Revolución Francesa y el producto más visible de ella: Napoleón Bonaparte. Con esto intentó demostrar que una revolución podría desembocar en una situación igual o peor a lo que la originó. Por ello en el primer número estampó que el Semanario… será libre, pero lo “será como debe ser, amando respetando la ley y obedeciendo a sus ejecutores: él será libre con dignidad”.

     En el aparte “Política”, del primer número, en las líneas de cierre, Sanz, ratificaría que, la felicidad de los pueblos provenía de la instrumentación de “buenas leyes”, del afecto que sus integrantes profesaran hacia ellas, de la “justa y racional” libertad de los integrantes de la sociedad, de la educación y de la opinión pública, así como de la “excelencia y rectitud del gobierno”. A partir de estas reflexiones concluyó que lo esencial de la “política” era alcanzar aquellos propósitos, en los que Sanz combinó principios de la teoría política republicana y la propia liberal.

     En el propio primer número, en el aparte “Estadística”, Díaz se explayó a razonar que era la opulencia. Enunció, en las primeras líneas, que no bastaba que un pueblo fuese feliz, gracias a que era libre, “es necesario que lo sea porque es opulento”. Según su apreciación ser opulento permitía obtener un poder con el cual contrarrestar las ambiciones de los demás pueblos, gracias al manejo de recursos y medios con los cuales se haría respetar. De igual modo, esa abundancia haría posible hacer pueblos virtuosos que nada temerían a la santidad de sus leyes.

     Los razonamientos de Díaz, a quien la historiografía de talante nacionalista y patriótico adjudican sólo avieso interés y ambición al servicio de la Corona, razonó de modo distinto respecto a la idea de poder, libertad y de riqueza que debería extenderse entre las comunidades humanas. Entre otras argumentaciones ponderó que, el poder de un pueblo, útil y respetable, debía estar sustentado en la proporción del número y la calidad de los individuos que lo componían. Por tanto, el pueblo en que la mayor parte fuese opulenta, o donde no existiera una “debida” proporción de bienes, en él cabría la posibilidad de extenderse la molicie, el lujo y otros “vicios corruptores”. Tal cual había pasado en Roma en tiempos antiguos, de acuerdo con su percepción.

     En los delineamientos de Díaz es posible reconocer una de las dimensiones conceptuales de la palabra pueblo, entre los publicistas del momento. En acompañamiento a la idea del gasto moderado con unas mismas tareas se estimularía la prosperidad de una sociedad. El conocimiento de los mecanismos para moderar los gastos de la distancia entre los pueblos y las dificultades de comunicación entre ellos, era básico para la “última clase del pueblo”, es decir, la más numerosa y la de mayores padecimientos, en este sentido.

Miguel José Sanz, jurista, político, periodista e ideólogo de la independencia de Venezuela

     El primer número cerró su edición bajo los siguientes señalamientos o propósitos de la sección “Estadística”, dentro del que los “Redactores” ofrecerían los elementos fundamentales que formaban parte de la opulencia y poder de Venezuela. Pretendían dar a conocer datos a los vecinos de la Provincia, y a pueblos distantes de ella, para mejorar la producción y el comercio de recursos entre ellos. El objetivo era hacer público la producción de bienes y los posibles fondos que pudieran ser explotados en el ámbito agrícola, no sólo para aumentar su número, también producirlos a menor costo y que fuesen de utilidad pública.

Semanario de Caracas, primer periódico libre e independiente en la provincia de Caracas

     En los subsiguientes números Sanz continuó con el desarrollo de sus conceptos alrededor de su concepción acerca de la política. De acuerdo con su percepción la función de esta era alcanzar la “felicidad”. Concepto éste que se asimiló con los de seguridad, libertad y propiedad puesto que estos eran la garantía de individualidad o independencia de acción de los hombres en sociedad. Siendo las leyes, y su cumplimiento, el centro axial de desarrollo, crecimiento y progreso de las sociedades. Por eso, cuando se refirió a subordinación civil lo hizo bajo esta perspectiva, es decir, la necesidad de acuerdos, pactos y su cumplimiento en el marco constitucional. Así, subrayó que la “felicidad de Caracas” dependía de que se crearan mecanismos de vigilancia de los hombres, porque de “toda revolución” surgían conflictos entre contrarios o por distintos intereses. Entre éstos se encontraban la ambición, el orgullo, la avaricia con esperanzas de provecho entre aquellos que los ponían en práctica.

     Por tanto, era preciso establecer diques a una fracción de los querellantes y así evitar la tiranía, si uno se arrogaba la soberanía podía imponer el despotismo, si era una o algunas familias se erigiría una aristocracia, si se dejaba libre cauce al “populacho” el desorden y los trastornos formarían parte de la “funesta anarquía”.

     En la sección “Estadística” se insistió en la idea de “Redactores”. Quizás, para dar vigor a un medio impreso que pretendió ejercer algún tipo de influjo entre quienes buscaban edificar otro orden de cosas y distantes del imperio francés. También resulta interesante resaltar la insistencia en que era un órgano periodístico dirigido a la provincia de Caracas y las villas y pueblos que la constituían. No deben quedar dudas que fue un impreso cuyas características radicó en su independencia frente a quienes manejaban los asuntos públicos. De igual manera, que quienes lo hicieron posible ya mostraban, al menos para el tiempo que se editó el Semanario…, algunas diferencias respecto al camino y prosperidad que debía seguir la provincia para alcanzar su “felicidad”. Por otro lado, es importante rememorar que, durante los primeros momentos de edificación republicana, no dejó de estar presente una percepción de los componentes de la sociedad caraqueña y lo que se denominó opinión pública. Para el año de su edición esta última idea se combinó con la de pueblo y sus componentes: pueblo ignorante, elites ilustradas y corruptores de la opinión.

El descalabro de la neutralidad de la red

El descalabro de la neutralidad de la red

El descalabro de la neutralidad de la red

La neutralidad de red y la libertad de expresión están en peligro de extinción en la internet.

 

     El asalto al Capitolio de Estados Unidos, en Washington D.C., el pasado 06 de enero, y las posteriores decisiones tomadas por empresas tecnológicas, desataron más allá de la política, una serie de consecuencias que aún están en desarrollo y son analizadas en el escenario de la conversación mundial a través de Internet, como un evento que cambiará el modo de vivir de toda la humanidad.

     Las bases de Internet han sido estremecidas, advirtió Alcides León, ingeniero experto en comunicaciones Tech, al revisar lo que está sucediendo con el principio básico que establece que todo tráfico que viaje por la Internet debe ser tratado por igual. Las repercusiones de lo ocurrido en Estados Unidos las abordó durante la primera sesión del año de nuestro Comité de Innovación y Tecnología en la videoconferencia “Neutralidad de la red y libertad de expresión: en riesgo de extinción en la internet”

     La decisión de Twitter de cerrar la cuenta de Donald Trump,  de acuerdo a sus políticas, dividió posiciones. Pero “más grave aún”  fue la suspensión de  AppleStore, Market de Android y Amazon Cloud de sus relaciones comerciales con Parler, red social a la que migró el expresidente estadounidense, quebrantando el principio básico de neutralidad de la red.

     Para entrar en contexto de lo que califica como “el descalabro de Internet”, León sigue el hilo de tuits que publicó Jack Dorsey, fundador y presidente de Twitter,  aclarando que no celebraba ni se sentía orgulloso de haber cerrado la cuenta de Trump. Dorsey destacó su preocupación porque lo sucedido con Parler pueda repetirse y habla del trabajo que está haciendo su empresa para lograr más transparencia en sus políticas de moderación.

     El especialista plantea que lo deseable es que la industria en general retome conceptos de autorregulación, porque la Internet libre no acepta censura ni condicionamientos. Aclara que el principio de neutralidad ha sido una utopía, que no se ha logrado entre otras cosas porque los proveedores de servicios si favorecen a empresas atentando el libre tráfico de otras. Una acción que termina modificando el acceso a la información del mundo en general.

     Puede ver aquí la videoconferencia “Neutralidad de la red y libertad de expresión: en riesgo de extinción en la internet”.

Empresarios comprometidos con el cumplimiento de sus obligaciones tributarias

Empresarios comprometidos con el cumplimiento de sus obligaciones tributarias

Empresarios comprometidos con el cumplimiento de sus obligaciones tributarias

Cambios e implicaciones de las nuevas ordenanzas impositivas del municipio Sucre

 

     El compromiso del sector privado de producir, generar rentabilidad y contribuir por la vía de la tributación con los recursos suficientes para financiar el gasto público, fue ratificado por nuestro presidente Leonardo Palacios, ante las autoridades tributarias del Servicio Desconcentrado de Administración Tributaria de la Alcaldía del Municipio Sucre, Sedat, en un encuentro sobre armonización tributaria realizado por nuestro Comité de Finanzas e Impuestos.

     Pero Palacios también insistió en que la recaudación tiene que hacerse bajo parámetros de racionalidad, respeto al contribuyente y al empresario “porque somos gente de bien, estamos comprometidos con el país, no hacemos guerras económicas, no propiciamos guerras económicas y siempre desarrollamos actividades que beneficien a la población”.

     Felipe Capozzolo, presidente de Consecomercio, expresó su apoyo a las iniciativas de diálogo, de entendimiento y cooperación de todos los sectores. “Yo celebro que se hagan estos ejercicios, que se abran estos espacios que nos permitan de alguna manera iniciar el camino de armonización entre el ámbito fiscal, el ámbito monetario porque no también el ámbito cambiario”. Pidió a las autoridades del Sedat, buscar mecanismos para que la fiscalización no sea un acto punitivo, sino de asesoría.

     La introducción general al tema de armonización tributaria municipal la realizó José Rafael Belisario, abogado tributarista, para quien a pesar de las divergencias sobre los intentos armonizadores, se ha avanzado en un proceso que permite al contribuyente pagar sus obligaciones de la manera que debe ser, sabiendo cómo se aplica la ley, cuales son los parámetros que rigen su obligación y a los municipios saber dónde están parados y hasta dónde pueden ir.  Planteó la importancia de facilitar al contribuyente acceso a la información sobre sus obligaciones tributarias y cómo gestionar sus pagos, evitando confusiones y retrasos como sucedió cuando el servicio de aseo urbano pasó de Corpoelec a los municipios.

     Esta videoconferencia, moderada por Rodrigo Rodríguez, presidente de nuestro Comité de Finanzas e Impuestos,  contó con la participación de Maria Francia Rojas, Superintendente del Sedat, y Javier Rodríguez, Gerente de Consultoría Jurídica de esa institución.

     Rojas aclaró que la Alcaldía de Sucre sigue trabajando con el registro de contribuyentes local, hasta tanto desde el Ministerio de Comercio se tenga la propuesta final que armonice a todos los municipios en un registro a nivel nacional.

     Los representantes de Sedat detallaron los incentivos fiscales que están dando en todos los rubros. Algunos de ellos son rebajas de dos años para nuevas empresas en el inicio de sus operaciones o para grandes empresas hasta el 2023, cambios como la inclusión del elemento de depreciación por antigüedad en el impuesto a inmueble urbanos, y la creación de un impuesto simplificado para publicidad comercial.

     En el municipio Sucre habrá prórroga hasta el 31 de marzo para el pago de impuestos de vehículos, inmuebles urbanos y publicidad comercial.

     Los invitamos a ver la videoconferencia “Armonización tributaria municipal, cambios e implicaciones de las nuevas ordenanzas del municipio Sucre”.

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