Arbitraje y franquicias

Arbitraje y franquicias

Arbitraje y franquicias

     El arbitraje es un medio alternativo o adecuado de resolución de conflictos, que puede ser de utilidad en el mundo de las franquicias. Este modelo de negocio de colaboración directa tiene actualmente 90 mil empresas franquiciantes en el mundo y se estima que habrá 250 mil para 2035.

     En la videoconferencia “Arbitraje y franquicias” Alfonso Riera, cofundador de Profranquicias, y Diego Castagnino, árbitro del Centro de Arbitraje de la Cámara de Caracas, abordaron cómo incluir cláusulas arbitrales en los contratos de franquicias y las ventajas que ofrece hacerlo.

     Riera comentó que muchas de las grandes empresas de franquicias de Europa y Estados Unidos, tienen como protocolo la resolución de conflictos y las cláusulas arbitrales, siendo una manera de garantizar soluciones con árbitros calificados, independientemente que el proceso se ventile en el país de destino de la franquicia, tiempo o el resultado del laudo arbitral.

     “El reto que tenemos es proponer estos esquemas de resolución alterna en nuestras franquicias de países latinoamericanos, derivar y transmitir un factor de confianza, la invitación es a que haya mucha mediación, mucha etapa previa, o arbitraje”.

     Diego Castagnino, abogado especialista en Derecho Mercantil, explicó por qué elegir el arbitraje para dirimir conflictos en los contratos de franquicias, cuándo se puede celebrar un acuerdo de arbitraje y cómo hacerlo.

     Recomienda que el acuerdo de las partes de someterse a arbitraje conste por escrito, evidenciando su voluntad de forma independiente al conjunto de normas pre redactadas en el contrato de franquicia.

     Detalló algunas ventajas que ofrece el arbitraje tales como confidencialidad de la información, especialmente útil en este tipo de negocios en los que se da la transmisión de conocimientos comerciales. También la celeridad, porque los tiempos de respuestas son más cortos y el arbitraje, como quedó demostrado durante la pandemia, no se detuvo, adaptándose rápidamente para seguir dando respuestas.

     Los invitamos a ver en nuestro canal de Youtube esta videoconferencia, que contó con la moderación de Diana Trías Bertorelli, directora ejecutiva del Centro de Arbitraje de la Cámara de Caracas, y en la que también se expusieron los tipos de conflictos que pueden surgir entre franquiciante y franquiciado.

Derecho tributario ante los retos jurídicos de la IA

Derecho tributario ante los retos jurídicos de la IA

Derecho tributario ante los retos jurídicos de la IA

     El desarrollo de tecnologías emergentes, como la Inteligencia Artificial, es centro de interés de las organizaciones de comercio del mundo, atentas a los cambios que introducen en la economía y relaciones de trabajo.

     La evolución planteada por la IA, más allá de lo interno en la empresa que la incorpora y registra una progresiva sustitución de mano de obra, está abriendo debates en áreas como el derecho y la tributación. A las discusiones existentes sobre cómo gravar la economía digital se incorporan nuevos elementos, que traen a la mesa los robots.

     Soraya Rodríguez Losada, profesora de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Vigo, España, ofreció en una sesión de nuestro Comité de Finanzas e Impuestos, una amplia visión sobre “La adaptación de las normas de Derecho Tributario ante los retos jurídicos de la Inteligencia Aritificial”

     Explicó las consecuencias fiscales que tendrá, por ejemplo en España, la eliminación de puestos de trabajo susceptibles de ser automatizados. Si se tiene en cuenta -dijo- que el impuesto sobre la renta de personas físicas la principal fuente de ingreso del sector público español, ese sería uno de los factores que “están poniendo en grave riesgo la sostenibilidad del sistema fiscal en España”

     La especialista adelantó algunas posibles líneas de actuación del Derecho Tributario que se están evaluando cómo crear un mecanismo que permita que las empresas que sustituyan personas por robots, paguen un impuesto por el hecho de incorporar esta nueva tecnología a los procesos productivos.

     “Estos nos lleva a una siguiente cuestión, qué es plantearnos si tienen los robots personalidad jurídica o si tienen capacidad de contribuir electrónico”.

     La videoconferencia de la doctora Rodríguez Losada, fue ofrecida por la Cámara de Caracas junto a la Asociación Venezolana de Derecho Tributario y la Universidad Católica Andrés Bello. La actividad fue moderada por Leonardo Palacios, presidente de nuestra institución, quien destacó que el objetivo de estos eventos es incentivar el estudio de la fiscalidad y de la adaptación de la normativa tributaria, que ha venido cambiando de manera vertiginosa a nivel internacional.

     Nuestro presidente insistió en la necesidad de que toda la actividad económica y comercial, así como la institucional gremial estén pendientes en los cambios que se vienen suscitando en los ordenamientos jurídicos internacionales para la adaptación y enfrentamiento de los retos en materia de Inteligencia artificial y economía digital.

     Manifestó que la cámara está empecinada en dar las herramientas necesarias para anticipar al sector empresarial y al público general estos aspectos con formación e información relacionadas con el desarrollo de esta tecnología en otros países.

     Los invitamos a ver esta conferencia en nuestro canal de Youtube: Cámara de Caracas.

Evolución empresarial de la mano de la Inteligencia Artificial

Evolución empresarial de la mano de la Inteligencia Artificial

Evolución empresarial de la mano de la Inteligencia Artificial

     En la cuarta revolución industrial que está en marcha en el mundo, el desarrollo de la Inteligencia Artificial va a paso acelerado, abriendo múltiples posibilidades a las empresas. El reto es cómo sacarle provecho a ésta y a las otras tecnologías emergentes.

     Edwin Orrico, socio de PwC Venezuela, especialista en ciberseguridad, compartió en una nueva sesión de nuestro Comité de Tecnología, información sobre la actualidad de la IA y algunas cifras que demuestran su crecimiento global.

     “54% de las empresas están invirtiendo en IA, mientras que 63% dice que planea hacerlo en tres años. Para 2030 impulsará ganancias del PIB de 15.7 trillones de dólares”.

     Orrico, en su ponencia “IA: realidades, tensiones y escenarios en las organizaciones del milenio”, sugirió a las organizaciones hacerse la siguiente pregunta: nuestro negocio está del lado de los que van a participar en ese crecimiento o de los que al no estarlo van a perder mercado o la capacidad de competir.

     Esta tecnología incluye procesos de aprendizaje, comprensión, razonamiento y autocorrección. Orrico habló de los elementos esenciales, características, casos de usos, y las rutas de la IA. También abordó aspectos de ética y responsabilidad que deben acompañar este tipo de desarrollos.

     Para el especialista, la IA sería el siguiente paso en los procesos de transformación digital que han hecho o adelantan las organizaciones. “La inteligencia Artificial puede mejorar la productividad, la experiencia, los ingresos y las ganancias de la organización. El avance por cualquiera de estos caminos traerá una evolución”.

     Los invitamos a ver esta charla en nuestro canal de Youtube: Cámara de Caracas

Cámara de Caracas pide revisión de impuestos municipales

Cámara de Caracas pide revisión de impuestos municipales

Cámara de Caracas pide revisión de impuestos municipales

     En medio de cobros excesivos, irracionales, confiscatorios e inconstitucionales de los impuestos municipales, un estado de indefensión al no ser escuchados los llamados para una revisión de esos aumentos, además de los abusos y todas las dificultades originadas por la pandemia COVID-19, el empresario venezolano sigue trabajando, sigue produciendo, afirma Leonardo Palacios, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Caracas.

     El dirigente gremial pide a las autoridades municipales revisar las tasas impositivas que en algunos casos han aumentado hasta en 1.300%, y no optar por ejercer medidas judiciales, medidas cautelares, secuestros, embargos en contra de las empresas que no están al día con el pago del aseo urbano. Los altos incrementos se han dado en algunos municipios como Chacao, en Caracas, y otros en el interior del país como Valencia en Carabobo; Maracaibo y San Francisco en Zulia.

     “Hay que tener en cuenta que todo impuesto que soporte el empresario, que todo impuesto que castigue su rentabilidad, es trasladado en los precios de bienes y servicios al consumidor, entonces no es un problema solo del empresariado, es un problema del empresario y la calidad de vida del ciudadano. De 12.000 empresas hace 5 años, en este momento solo están operativas 2.000”.

     Palacios analiza lo que está sucediendo con los impuestos a la actividad económica y mobiliario urbano (derecho de frente), y concluye que la irracionalidad de los impuestos municipales es una de las consecuencias de no haber trabajado en todas las localidades la armonización municipal que ordenó la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia en julio de 2020.
Recuerda que solo las autoridades municipales capitalinas de Libertador y Sucre iniciaron procesos de armonización. En otros municipios, reclama Palacios, en lugar de armonizar, se concentraron en incrementar las alícuotas impositivas.

     Pide sentarse a discutir los aumentos de los impuestos a las actividades económicas y mobiliario urbano. Y tener presente que muchas empresas, por la paralización debido a la pandemia, largamente extendida a través del esquema 7+7, no han podido abrir o han tenido que producir a medias, sin ningún tipo de incentivo o ayuda. Muy distinto a lo que ocurre con “la economía chocolatera, de bodegones” que tiene incentivos a pesar de no ser fuente de producción nacional ni de pago de impuestos.

     “Toda esta serie de elementos, impuestos no discutidos, incrementados, normalizados, presiones indebidas de los municipios, amenazando con cierre, los abusos, matracas, más toda la presión que existe a nivel de la tributación nacional, hace imposible que el industrial produzca, que el comerciante distribuya, venda o preste servicio y adicionalmente estás enriqueciendo entidades paralelas distintas del Estado con una situación fiscal tan comprometida como la que tenemos”

     El presidente de la Cámara de Caracas insiste en que los empresarios están dispuestos a volver reunirse “porque no se trata de legitimar o no a nadie”, sino de buscar soluciones que permitan la armonización tributaria, para que el sector privado no siga sacrificando más su capacidad económica y que el pago de los tributos se vea reflejado en mejoras en las ciudades que necesitan alumbrado, servicios de aseo urbano y calles sin huecos.

El Emprendimiento Corporativo como estrategia de innovación empresarial

El Emprendimiento Corporativo como estrategia de innovación empresarial

El Emprendimiento Corporativo como estrategia de innovación empresarial

     El Comité de Emprendimiento de La Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Caracas, La Cámara de Caracas, inició sus actividades públicas con un ciclo de videoconferencias sobre la cultura del emprendimiento corporativo en el mundo.

     El emprendimiento corporativo significa para La Cámara de Caracas la oportunidad de inventar un futuro mediante el espíritu emprendedor y una cultura de innovación, que apunte al crecimiento a largo plazo de las empresas.

     “Las características de una organización innovadora” fue la primera de esta serie de videoconferencias. Javier Iglesias, Director de Operaciones de Opinno, se conectó desde España. Iglesias, para explicar que la innovación es un proceso inminente con la transformación digital, basado en la cultura del mañana: flexibilidad, adaptación y creatividad. Aseguró que existe un cambio de paradigma en la forma en que se ven las organizaciones, ya no son vistas como máquinas sino como organismos vivos. Para él una organización ágil es capaz de añadir velocidad y adaptabilidad a su esquema equilibrado, creando una ventaja competitiva sobre el entorno volátil que vivimos.

     Durante la segunda videoconferencia, Pedro Mateos, Director de Agilidad & Innovación de Opinno Perú, presentó el “Intraemprendimiento corporativo: la clave para transformarse en una organización ambidiestra”. Mateos reiteró que en el 2020 se habla de liderar la incertidumbre con metodologías ágiles como convertir a los empleados en intraemprendedores y aplicar métodos como Lean Startup o Design Thinking. Buscando explorar nuevas oportunidades de productos y servicios.

     En la tercera videoconferencia Esteban Reyes, CEO de Academia N, planteó que los empresarios deben aprender a “leer” mejor las nuevas “normalidades” para desarrollar estrategias que logren sacar provecho a las transformaciones que se avecinan.

     Este ciclo de charlas estuvo moderado por Johanna Behrens, coach de emprendimiento, innovación y metodologías ágiles empresariales, y miembro del Comité de Emprendimiento de la Cámara de Caracas.

     Para nuestro Comité de Emprendimiento es fundamental impulsar el conocimiento y desarrollo del intraemprendimiento en Venezuela. Por eso, se estructuró un programa de formación conjunto al Centro Internacional de Actualización Profesional de la Universidad Católica Andrés Bello y Academia N, para sus empresas afiliadas y público en general.

     El Diplomado de Emprendimiento Corporativo inicia el próximo mes de septiembre y está dirigido a gerentes y líderes empresariales con el interés de desarrollar un portafolio de exploración de ideas y proyectos innovadores con potencial en el mediano y largo plazo. La información completa se encuentra en el portal web: https://ciap.com.ve/oferta/diplomado-emprendimiento-corporativo/

Atomización de la Economía Venezolana

Atomización de la Economía Venezolana

Atomización de la Economía Venezolana

Abg. Juan Cristóbal Carmona Borjas
Especialista en Derecho Financiero

 

     El evidente debilitamiento del Estado venezolano que arrastra consigo al proyecto político iniciado por Hugo Rafael Chávez Frías, ha obligado a su sucesor Nicolás Maduro a buscar oxígeno en fórmulas que involucran al sector privado nacional y extranjero al que tanto adversó por años.

     La destrucción del sector de los hidrocarburos líquidos y gaseosos, la depredación del sector minero, la devastación del parque industrial local, el repudio a la inversión privada extranjera y la exterminación del sistema monetario patrio, con la consiguiente pérdida del poder adquisitivo del venezolano, son algunas expresiones de la lamentable gestión que en el ámbito económico registra el llamado Socialismo del Siglo XXI.

     Tan dañinos resultados se alcanzaron a través de numerosas actuaciones gubernamentales al margen del estado de derecho, destacando entre ellas, una ola de expropiaciones arbitrarias, tornadas en confiscaciones; la estatización y publicalización irracional de numerosos sectores; la extinción del crédito bancario y la hiper-regulación de las actividades económicas, con los abusos de poder que ella supone.

     Esa política, como resulta evidente, percoló el resto de los ámbitos de la vida nacional, generando la mayor abrasión institucional y moral registrada en la historia republicana del país, al punto de conducirnos a escenarios propios de un Estado fallido. Tan lamentable situación generó reacciones de rechazo en buena parte del mundo democrático que se aunaron a las que internamente se habían registrado desde comienzos del “proceso revolucionario chavista”. Fue así como a partir del año 2015 los EE.UU., la Unión Europea y algunos países de la región latinoamericana, adoptaron medidas concretas que se tradujeron en las llamadas “sanciones”, impuestas, por una parte, a individuos considerados violadores de derechos humanos e involucrados en actos de corrupción y, por otra parte, a un gobierno considerado responsable de la mayor crisis humanitaria vivida en la región, cuya más clara expresión la representa la pavorosa emigración de más de cinco millones de compatriotas.

     El proyecto revolucionario implementado en estos últimos veinte años terminó por atomizar al sector productivo nacional, así como a la inversión extranjera existente en Venezuela, lo que obedeció, en opinión de muchos, a un plan premeditado bajo la consigna “divide y vencerás”. No contaban sus propulsores, que terminarían siendo víctima de su propia gestión.

     En la actual realidad venezolana, las labores de exploración y extracción de recursos naturales suponen ingentes inversiones financieras; la recuperación del parque industrial, público y privado, para alcanzar niveles aceptables de productividad y actualización tecnológica, exige igualmente de enormes recursos; el pleno abastecimiento interno en los ámbitos alimentarios y de servicios esenciales, requiere de cuantiosas sumas de dinero. El logro de tales objetivos demanda no sólo de medios financieros, sino también de recursos humanos con conocimiento técnico y confianza en el futuro del país, elementos estos que también ha perdido significativamente Venezuela.

     Dejó de contar nuestro Estado con los recursos que aportaba la actividad petrolera, gracias a los cuales pudieron los gobernantes de estos últimos años conducir el país de manera hegemónica. Tras más de veinte años de gestión, de nada le vale al gobierno seguir haciendo alarde de las potencialidades que representa Venezuela, si no se pasa de la retórica a los hechos.

     Muchos han dado por concluida la etapa del rentismo petrolero que acompañó a Venezuela por más de 100 años y ven en ello la gran oportunidad de la diversificación de la economía nacional. Al respecto, valga precisar que, una cosa es procurar superar el modelo rentista y, otra muy distinta, pensar que no debe ser prioritaria la recuperación de la industria petrolera y hacer de ella, por fin, un real soporte del desarrollo económico, en lugar de una simple plataforma financiera de proyectos políticos y personales. Ese trascendental paso y el resto de los que supone la recuperación de la economía nacional, más allá de recursos materiales y humanos, demanda también de institucionalidad y seguridad jurídica.

     Encontrándose el gobierno actual “entre las cuerdas del ring de boxeo” en que se desplazó por décadas, sin respetar reglas ni referees, ha iniciado un coqueteo con el sector privado, a quien pareciera haber dejado de considerar como su contrincante, para comenzar a verlo como un aliado o quizá, como su única tabla de salvación, aquella a la que no le queda otra opción que abrazarse porque las piernas comienzan a fallar inexorablemente.

     Parecieran ver las autoridades gubernamentales actuales al sector privado, nacional y extranjero, como el capaz de aportar parte de los insumos requeridos para reactivar la economía, ya que procurarlos por intermedio de los organismos multilaterales se torna más remoto, en tanto para ellos, en principio, lo estrictamente comercial pesa menos en la ecuación que lo institucional.

     El verdadero retorno de capitales privados al país dependerá en buena medida de la confianza, esa que se sustenta en la legitimidad de las autoridades y en seguridad que ofrezca su gestión. A ellas también prestan especial atención la mayoría de los particulares. Pasar de la economía de bodegones a la que realmente requiere Venezuela, aquella que construye infraestructura, genera empleo y perdura en el tiempo, demanda mucho más que una oportunidad coyuntural de ganar dinero.

     Los ofrecimientos realizados hasta el momento por el Poder Público Nacional al sector privado se sustentan, entre otras, en medidas a ser dictadas con fundamento en la llamada “Ley Antibloqueo”, la implementación de políticas dirigidas a la compra de productos nacionales, el restablecimiento selectivo del financiamiento bancario y el relajamiento de facto, que no formal, de numerosos controles (cambio y precios). Respecto de la gran mayoría de esas medidas existen fundadas razones para dudar de su constitucionalidad y legalidad.

     A la par de aquellas cuestionables iniciativas, la Asamblea Nacional instalada el 5 de enero de 2021, ha presentado al país una amplia agenda legislativa en la que destacan proyectos de leyes que como los de Zonas Económicas Especiales y de las Ciudades Comunales pretenden crear “oasis” en medio del desierto. Esos espacios territoriales, concebidos en unos casos bajo modelos económicos socialistas y, en otros, capitalistas, implican una alteración de la organización político territorial y del régimen jurídico consagrado en la Carta Magna. Tales medidas, de concretarse, acrecentarán la inseguridad jurídica reinante. Se trataría de modelos diametralmente opuestos entre sí y a la realidad generalizada que impera en el resto del país. La atomización del territorio, la economía, el régimen jurídico y de los venezolanos, lejos de resolver problemas los potenciará.

     Las propuestas efectuadas por el Poder Público Nacional al sector privado nacional y extranjero resultan incompatibles con el discurso conciliador y esperanzador que intenta transmitirse. La recuperación del país amerita de una visión y actuación política global que genere confianza y se mantenga en el tiempo. La seguridad jurídica a esos efectos es condición sine qua non, ella, sin embargo, continúa muy lejos en la propuesta gubernamental.

     Junto a aquel escenario se presenta de nuevo un esfuerzo de negociación entre personeros del gobierno y factores opositores cuyo espectro debe trascender lo estrictamente político-electoral, sin que se desconozca que de ello depende el resto, incluido lo económico. De nada valdrá elegir gobernadores y alcaldes para que a los pocos días de los comicios entre en vigencia la Ley de las Ciudades Comunales, vaciando de contenido los ámbitos competenciales y financieros de las instancias estadales y municipales. De qué valdrá sancionar una Ley de Zonas Económicas Especiales, si el resto del país seguirá ahogado en la anarquía, agobiado con cargas impositivas irracionales y bajo los feroces embates de la hiperinflación.

     Venezuela ha llegado a un punto en el que todas las materias son urgentes y deben ser tenidas en cuenta como una unidad, no sólo por los gobernantes, sino también por el empresariado y la ciudadanía. En la atención de la crisis nacional, seguir atomizando territorios, actores, reglas, materias y procesos para resolver la problemática solo contribuirá a que quienes ocupan el cuadrilátero en el que se ha convertido el país alivien el cansancio de sus desgastados músculos hasta que finalmente los más débiles o desprevenidos pierdan el round o la pelea, además, por nocaut. A estas alturas del combate, las salvadas de campana sólo son un milagro que genera alivios pasajeros y tirar la toalla no es una opción. Es hora de ofrecerle al mundo un espectáculo digno en el que el país deje de ser un escenario en el que unos y otros se golpean, para convertirlo en la pista en la que podamos saltar tan lejos como nos demostró Yulimar Rojas puede hacerse.

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