CRÓNICAS DE LA CIUDAD

El Nuevo Circo de Caracas

El Nuevo Circo poco antes de su inauguración

     El 26 de enero de 1919 actuaron los toreros “Alé” y “Torquito” en el programa inaugural. El caraqueño “Meri” obtuvo la primera oreja y posteriormente resultó el primer torero herido de muerte. Por el coso agustino han pasado las más grandes figuras del toreo, campeones mundiales de boxeo, estrellas del “bel canto”, grandes atletas en disciplinas como baloncesto y tenis, espectáculos circenses, escrutinios electorales y líderes religiosos y de la política nacional e internacional. Este escenario capitalino también ha servido de mercado popular y de sala de cine

     La construcción del “Nuevo Circo” se llevó a cabo en virtud del contrato celebrado, el 16 de enero de 1916, entre el gobernador de Caracas, general Juan Crisóstomo Gómez, hermano del presidente de la República, Juan Vicente Gómez, y el también general Eduardo Guillermo Mancera. Dicho contrato fue aprobado por el Concejo Municipal, el 27 del referido enero.

     Conforme a la primera cláusula, el general Mancera quedaba autorizado para construir, en terrenos municipales situados al norte del antiguo Matadero capitalino, en la esquina de San Martín, un circo de mampostería, hierro y madera, para corridas de toros, espectáculos ecuestres y otras variedades. En las siguientes cláusulas se reglamentaban distintos aspectos del convenio y se le daba al contratista un plazo de 18 meses para llevar a cabo la obra.

     El citado general Mancera formó, con otros capitalistas aficionados a las corridas de toros, la Compañía Anónima Nuevo Circo de Caracas, los cuales encomendaron la construcción al arquitecto e ingeniero Luis Muñoz Tébar, quien murió antes de ver terminada la obra, víctima de la “peste española”, que cobró 15.000 muertos a la población de Caracas en el año 1918. El arquitecto Alejandro Chataing concluyó la edificación.

Plantado así el Nuevo Circo de Caracas en la portería de la extensa posesión de tierras, desde antaño llamada La Yerbera, propiedad de Antonio Guzmán Blanco, quien la cambió al Municipio por una casa cerca de la esquina de Carmelitas. Antes había sido de Francisco González Jordán, quien allí tenía un bello establo de cabras isleñas. 

     Posteriormente, esa zona se fue transformando gracias a constructores como Juan Bernardo Arismendi, Diego Nucete Sardi y otros adalides del progreso, quienes trazaron calles, y sembraron árboles y cloacas, y levantaron casas y fundaron la hoy populosa parroquia San Agustín.

 

Primera corrida

     Los diarios de la época señalan que “las gradas del Monumental Edificio del Nuevo Circo tienen la grandiosidad y resistencia de los Coliseos Romanos”.

     Por eso, mucho antes del estreno fueron colocados en los tendidos de “Sol” y “Sombra” cientos de sacos llenos de cemento para probar su resistencia antes de permitir la entrada del público.

     Antes de que se levantara el edificio se decidió llamarlo “Nuevo Circo de Caracas”, diferenciándolo del “Circo Metropolitano”, único inmueble taurino existente para aquella época, año de 1919.

El 26 de enero de 1919 se inauguró el Nuevo Circo de Caracas

     Su capacidad fue en principio de 8.500 espectadores, luego el aforo oficial del “Nuevo Circo” se elevó de 11.500 asientos, gracias a las reformas hechas en diferentes oportunidades.

     Arriba de la puerta de cuadrillas y de los toriles tenía el “Nuevo Circo” una especie de palco escénico donde se ubicaba la Presidencia. Allí mismo se colocaba una pantalla para proyecciones de cine mudo, y también desde allí presenciaba el Presidente de la República las corridas a las cuales asistía. 

     Ese palco sobre la puerta de cuadrillas fue derribado y ampliados los tendidos hasta unirlos, separados por una reja de hierro. El ruedo fue reducido como está en la actualidad y se añadieron localidades de barrera abajo de los palcos.

     En el plano original estaba previsto cubrir el redondel y, al efecto, fue encargado en Estados Unidos el techo de material de hierro; más, el despacho no se logró a consecuencias de las restricciones impuestas en aquel país durante la Primera Guerra Mundial.

     El 26 de enero de 1919 se efectuó la corrida inaugural, desfilando las cuadrillas dirigidas por los diestros españoles Serafín Vigiola “Torquito” y Alejandro Sáez “Alé”, se registró buena entrada sin llegar al lleno total. Las reses criollas salieron sin bravura, resultando el festejo gris, sin brillo.

     Es de hacer notar que en esa corrida un asiento de Palco de Sombra costaba 25 bolívares, un tendido de sol 5 bolívares. En los tendidos de ambas localidades había las llamadas “medias entradas” a mitad de precios para damas y niños.

     Al igual del Metropolitano, el Nuevo Circo de Caracas desde el principio fue utilizado también para otra clase de espectáculos. En efecto, como número complementario de los regocijos de la inauguración, se proyectó en la noche la película El Conde de Montecristo.

Primera oreja y primera tragedia

     Cronistas antiguos sostienen que el moreno diestro caraqueño Isaac Olivo “Meri”, recibió la primera oreja otorgada en el “Nuevo Circo”, el 26 de octubre de 1919, día que alternaba con Vicente Mendoza “El Niño” y Arequipeño. En la historia del “Nuevo Circo” cabe destacar el nombre olvidado de “Meri”, torero estilista nacido en Caracas a fines del siglo XIX, y de gran cartel ante los públicos de las plazas americanas.

     La mención obligatoria por haber sido “Meri” el primer toreo en alcanzar la gloria de recibir el apéndice inicial en el mencionado coso, y asimismo sufrir la fatalidad de haber sido el primero en salir del mismo ruedo herido de muerte, el 24 de agosto de 1920, alternando en corrida nocturna al lado de Próspero Herrera “Capita”.

    Uno de los novillos propinó fuerte “palotazo” a “Meri” en el pecho ̶ golpe de pitón sin penetrar ̶ produciéndole derrame interno, falleciendo el 5 de septiembre en su casa de habitación, situada entre las esquinas de San Juan y Angelitos, número 122.

Por el coso agustino han pasado las más grandes figuras del toreo
Programa inaugural

Obra de utilidad y de ornato público

     Así lo manifestó el gobernador Juan C. Gómez en la exposición anual del Concejo Municipal de Caracas en enero de 1918.

     Nadie llegó a imaginarse que la obra que con tanto orgullo se ponía al servicio aparte de lo taurino, llegaría a servir de sede de toda clase de actividades, entre ellas muchas que distan una enormidad de la tauromaquia.

     Entre los eventos presentados en el venerable coso de San Agustín se cuentan basquetbol, en sus tiempos primarios ̶ por falta de canchas ̶ acrobacias automovilísticas, rodeos, patinaje sobre hielo, boxeo, lucha libre, mítines políticos, concentraciones religiosas, circos de caballitos, coney island, escrutinios electorales, presentaciones artísticas y hasta sirvió de mercado libre.

Esas actividades han permitido que por el “Nuevo Circo” hayan desfilado afamadas personas nacionales e internacionales.

Citar todas las luminarias que han desfilado por allí resultaría interminable, por lo que nos limitaremos a mencionar algunas como todas las grandes figuras del toreo venezolano y extranjeras, desde “Torquito” y “Alé”, Arruza y “Manolete”, “Dominguín”, los Bienvenida, “El Cordobés” y César Girón.

Simón Chávez, Sixto Escobar, Ramón Arias, Pascual Pérez, Edder Jofre, Carlos “Morocho” Hernández, en boxeo.

Andrés Eloy Blanco, Rómulo Gallegos, Raúl Leoni, Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba, Alirio Ugate Pelayo, Rafael Caldera, Luis Herrera Campíns, en política.

Algunos eventos, por la espectacularidad de los mismos, permanecen imborrables en la memoria de los capitalinos. 

     La representación años atrás de la ópera “Aída” y la puesta en escena de “Carmen” con la participación de grandes estrellas del arte lírico y la actuación de Curro Girón como “Escamillo”, lidiando un toro de “El Rocío”.

     La presentación de aquellas famosas “Estrellas sobre hielo” capitaneadas por Sonja Hennie, fabulosa Campeona Mundial de patinaje. También de personajes de la lucha libre como El Enmascarado de Plata, El Tigrito del Ring, Bernardino La Marca, así como El Chiclayano, Dr. Nelson, El Ciclón Venezolano, El Dragón Chino, Jorge y Bassil Battah, entre muchos otros

     Los encuentros internacionales de boxeo entre los cuales se cuenta el de Oscar Calles versus Phil Terranova, el combate por el título mundial mosca entre Pascual Pérez y Ramón Arias. Y uno por el título mundial welter Jr. disputado por “Morocho” Hernández y Eddie Perkins. Kid Chocolate y Sandy Saddler también brindaron emotivos combates.

     Célebres grupos musicales, artistas de la talla de Cantinflas, de músicos como Johnny Pacheco, Bobby Valentín, Ray Barreto, Santitos Colón, Roberto Roena, Yomo Toro, Cheo Feliciano, Ismael Miranda, Héctor Lavoe, Louis Armstrong, James Brown, y orquestas y grupos musicales como las de Xavier Cugat y la Billo´s Caracas Boys, la Fania All Stars -o las Estrellas de Fania, el grupo de rock Sangre, Sudor y Lágrimas, Los Dementes, Dimensión Latina, Los Melódicos, Sentimiento Muerto, Desorden Público y Zapato 3, entre muchas otros artistas.

Este escenario capitalino también ha servido de sala de cine

     En su época, el Nuevo Circo ocupó el primer lugar entre los locales de espectáculos públicos de la ciudad, seguido del “Teatro Municipal” y el “Teatro Nacional”, respectivamente.

     Su abandono y decadencia actual han sido consecuencia de muchos factores, entre ellos, la apertura del Poliedro, en 1974, y la prohibición de corridas de toro en julio de 2017.

Varios dueños

     Luego de la muerte del general Mancera, ocurrida en la capital, el 1 de octubre de 1927, el hijo del Benemérito Juan Vicente Gómez, Gonzalo Gómez logró adquirir los derechos y acciones de la Compañía Anónima Nuevo Circo, propietaria del coso caraqueño. Después de sucesivas ventas, el circo pasó a manos del empresario Luis Branger, hasta que, en 2005, el Cabildo Metropolitano lo expropia y la Alcaldía Mayor asume la propiedad. Se elaboró entonces un proyecto de restauración que nunca fue concluido. En 2008, el Nuevo Circo pasó a manos de la Alcaldía del Municipio Bolivariano Libertador.

En 1984, el Nuevo Circo había sido declarado Monumento Histórico Nacional por la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación. No obstante, la familia Branger demandó ante los tribunales la ilegalidad de esa medida, dejando sin validez la declaratoria de Monumento Histórico.

Una nueva ordenanza aprobada por la Municipalidad en 1987 promovió nuevamente su conservación. No obstante, esta medida también fue anulada por la Corte Suprema de Justicia, en 1998. Previendo la posibilidad de su demolición, ese mismo año el Instituto del Patrimonio Cultural lo declara “Bien de Interés Cultural”.

Fuentes consultadas:

  • Montefusco, Miguel. 50 años del Nuevo Circo. Élite. Caracas, 1 de febrero de 1969
  • Parra Márquez, Héctor. Sitios, sucesos y personajes caraqueños. Caracas: Empresa El Cojo, 1967; Págs. 229-240
  • Revista Actualidades. Caracas, enero/marzo 1919
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