CRÓNICAS DE LA CIUDAD

Así nacieron Los Chaguaramos

     Durante siglos la superficie que hoy ocupa la urbanización Los Chaguaramos, en la parroquia San Pedro, en Caracas, estaba ocupada por haciendas debido a la productividad de sus suelos y a la presencia de los ríos Guaire y Valle, pero a mediados del siglo XX, con la expansión de la capital hacia el este y sureste de la ciudad, los espacios fueron cambiando su uso. Así, por ejemplo, muchos terrenos dedicados a la agricultura se fueron transformando en parcelas para la construcción de viviendas. Así sucedió a principios de la década de 1940 con la hacienda El Carmen o El Convento en lo que hoy llamamos Los Chaguaramos.

Aviso promocional de la urbanización Los Chaguaramos, 1945

     En 1941, el ingeniero José Antonio Madriz, un joven con mostachos del siglo XIX, que trabajaba con Luis Roche, el gran urbanizador de Altamira, entre otras famosas urbanizaciones caraqueñas, decidió constituir su propia empresa constructora.

     Durante siglos la superficie que hoy ocupa la urbanización Los Chaguaramos, en la parroquia San Pedro, en Caracas, estaba ocupada por haciendas debido a la productividad de sus suelos y a la presencia de los ríos Guaire y Valle, pero a mediados del siglo XX, con la expansión de la capital hacia el este y sureste de la ciudad, los espacios fueron cambiando su uso. Así, por ejemplo, muchos terrenos dedicados a la agricultura se fueron transformando en parcelas para la construcción de viviendas. Así sucedió a principios de la década de 1940 con la hacienda El Carmen o El Convento en lo que hoy llamamos Los Chaguaramos.

     En 1941, el ingeniero José Antonio Madriz, un joven con mostachos del siglo XIX, que trabajaba con Luis Roche, el gran urbanizador de Altamira, entre otras famosas urbanizaciones caraqueñas, decidió constituir su propia empresa constructora.

     Desde entonces, Madriz empezó a buscar un terreno apropiado para su proyecto. Los domingos, en lugar de dedicarse a descansar, recorría, infatigablemente, el valle de Caracas. Visitó haciendas, subió cerros, atravesó quebradas, midió, preguntó, discutió… No encontraba el lugar ideal. Pero un día abrió las páginas de una novela de Rómulo Gallegos, “El Último Solar”. Se encontró, súbitamente, con la descripción de la hacienda en que se desarrollaba la trama.

     Yo creo reconocer el lugar, musitó el ingeniero Madriz. Yo creo que es la hacienda El Carmen, a la que los campesinos denominan hacienda El Convento, la que está al lado de donde se desarrolla la Ciudad Universitaria.

     El domingo siguiente sorprendió a Madriz dando zancadas por las tierras de la hacienda El Carmen, calculando, a ojo de buen cubero, las dimensiones, atravesando senderos, planeando una posible urbanización, cribando las dificultades, empinándose en los cerros para obtener una visión de conjunto y preguntando a los campesinos que trabajaban allí:

¿De quién es esta hacienda?
No sabemos
¿De quién es esta hacienda?, repetía unos metros más allá
No sabemos, respondían
El ingeniero, por fin, consiguió averiguar que el propietario estaba en Europa, pero que en Caracas residían los apoderados.

     El destino quiso que se realizara la empresa, formando para diciembre de 1944 la sociedad J. A. MADRIZ GUERRERO Y CÍA, de la que también son socios los doctores Luis Pérez Dupuy y Silvestre Tovar, hijo, ambos también jóvenes profesionales venezolanos. La empresa se constituyó con un capital de tres millones de bolívares (Bs. 3.000.000)

Poner nombre no fue fácil

     Ya estaba, pues, constituida la sociedad. Ya, también, el doctor Madriz había repetido, una y otra vez, para satisfacción propia y de los demás, que la hacienda El Carmen reunía todos los requisitos de una urbanización de porvenir. No hay otro lugar urbanizable más próximo al centro. Y, por si fuera poco, quedará al lado de la Ciudad Universitaria.

     Los socios también se mostraron entusiasmados. Uno de ellos propuso que se escogiera, inmediatamente, el nombre de la futura urbanización.
Propongo, sugirió uno, que se denomine “Urbanización Centro del Este”.

     Propongo, dijo otro, que se llame “Fuente del Este”.
Yo diría que nada más apropiado -opinó el tercero- que se designe “Urbanización El Carmen”.

     La discusión se prolongó durante 15 días, hasta que se fijaron que el sendero por donde se penetra a la hacienda lo guarda, como soldados en posición de firmes, una doble hilera de chaguaramos. Además, la gente conocía la hacienda por el nombre de Los Chaguaramos más que el de por el Carmen.

     Se llamará Urbanización Los Chaguaramos, decidieron los socios.
Y así quedó

Los primeros trabajos

     En 1945 se iniciaron los levantamientos topográficos. La futura Urbanización Los Chaguaramos contaba con 400 mil metros cuadrados de terreno plano y unas 20 hectáreas de cerro.

     De un lado, queda la Ciudad Universitaria, del otro el Bosque de Los Caobos; y del otro la hacienda Valle Abajo, propiedad de Juan Simón Mendoza, muy cerca de la Urbanización Los Rosales.

     En el anteproyecto quedó claro que la urbanización le daría respuesta a dos necesidades fundamentales de los caraqueños de entonces: la primera, construcción de pequeños edificios de apartamentos residenciales, para personas de la clase media, las cuales contarán con tiendas y servicios generales para todos aquellos que circulen o estén vinculados a la Ciudad Universitaria. La segunda, casas para aquellas personas de situación económica holgada.

     La urbanización contará, además, con parques, plazas, campos deportivos y una hermosa iglesia para que los feligreses puedan asistir a misa. Los Chaguaramos contará también con el primer autocine del país (abrió sus puertas en 1949).

     Entre 1944 y 1945, la demanda de viviendas fue monumental, prácticamente, en menos de dos años, se vendió toda la urbanización. A partir de 1948, se iniciaría el proceso de entrega de viviendas y, por supuesto, el poblamiento de esta céntrica urbanización caraqueña.  

     Uno de los principales promotores de la conformación urbana del área fue el presidente de la República Isaías Medina Angarita, el cual comenzó a desarrollar en torno al eje de la Avenida Presidente Medina, también conocida como Avenida Victoria. La Urbanización Las Acacias, destinada a la Clase Media y a las colonias italianas, española y portuguesas establecidas en esa época en el país. También en su período presidencial se inició la construcción de la Ciudad Universitaria de Caracas para servirle de sede a la Universidad Central de Venezuela y es terminado luego bajo el gobierno de Marcos Pérez Jiménez en 1953. En ese nuevo gobierno se emprendieron otras obras públicas importantes como el Sistema de la Nacionalidad en honor a la independencia de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, construyendo el Paseo Los ilustres, Paseo Los Precursores y el Paseo Los Próceres con la Plaza Las Tres Gracias y la Plaza Los Símbolos. Cuenta también con el Helicoide, donde se encuentra la sede del SEBIN. Y la Sede del Comando Nacional Antidrogas de la Guardia Nacional. Por otra parte, se construyó la Plaza Tiuna para rendirle honores a los indígenas que habitaban Caracas antes de la colonización española.

     La Parroquia San Pedro fue creada mediante Gaceta Oficial del entonces Distrito Federal el 13 de octubre de 1994 con territorios que eran parte de las parroquias El Valle y Santa Rosalía, y parte este de San Agustín; mitad oeste del parque Jardín Botánico.

     En sus edificios y accesos se aprecia las huellas de la historia caraqueña, como las construcciones de la Ciudad Universitaria y el paseo de La Nacionalidad concebido en la década de 1950.

     Los espacios de la urbanización Los Chaguaramos, municipio Libertador, reflejan el crecimiento de la urbe caraqueña, desde la década de 1940 cuando experimentó una importante transformación.

     En sus edificios y accesos se aprecia las huellas de la historia caraqueña, como las construcciones de la Ciudad Universitaria y el paseo de La Nacionalidad. Asimismo, resaltan edificaciones como el Castillo Monte Líbano, ubicado en el límite con Colinas de Bello Monte, que es un monumento arquitectónico recordado por los vecinos por la visita a esta estructura del papa Juan Pablo II en 1985.

     Con la ampliación de la autopista Valle-Coche, se eliminó el Barrio «el hueco de Los Chaguaramos, que era un nido para la venta y consumo de drogas entre la población joven», según afirma Carmen Linares, vecina de la zona. «Ese era un grave problema que quedó prácticamente eliminado con el desalojo de este sector popular», afirmó.

     Recordó que hace unos años, cerca de la calle de las Ciencias, los vecinos protestaban constantemente por este problema. Dijo que en la actualidad se ha superado con ayuda de la organización vecinal el alto consumo de alcohol en la zona.

     Después de la ampliación «se logró reducir el 75% de la venta de alcohol». Por otra parte, Douglas Pérez, vecino del sector expresó que es necesario que tomen medidas para disminuir el congestionamiento vial en horas pico en la avenida principal.

     Los vecinos solicitan a las autoridades municipales tomar acciones para mejorar la seguridad y la recolección de basura, que son los principales males. En esta urbanización habitan cerca de 58.254 personas, según el censo del año 2011.

     En esta zona, como parte de los trabajos que realiza el Plan Caracas «Juntos es Posible», las cuadrillas continúan con las obras en las Plaza de la Tres Gracias y Paseo Los Ilustres.

Iglesia San Pedro

     Es una copia de la Basílica de San Pedro de la ciudad del Vaticano, pero en proporciones muchos menores, a diferencia de la basílica del Vaticano, está catalogada como basílica menor y fue fundada en 1952, está ubicada en la parroquia San Pedro de Caracas, urbanización Los Chaguaramos, siendo este espacio virtual empleado como medio para la evangelización, estar en contacto con sus feligreses y todo aquel que desee disponer de lecturas edificantes.

 

Fuentes: El Heraldo. Caracas, 12 de agosto de 1945; pág. 2; La Esfera. Caracas, agosto-septiembre de 1948
Loading
Abrir chat
1
Contacta a nuestro equipo.
Escanea el código
Contacta a nuestro equipo para aclarar tus dudas o solicitar información.