Linkedin
Twitter
Facebook

La Cámara de Caracas

Discurso de Gastón Sardi en su ratificación como presidente


Palabras de Gastón Sardi Quintero

Presidente de la Cámara de Caracas

 

 

Quiero agradecerles en nombre de la Cámara de Caracas esta fraternal asistencia, muy especialmente a los dirigentes empresariales que presiden Fedecámaras, Consecomercio y Conindustria. Para nosotros que hemos tenido el privilegio de ser la institución seminal y originaria, fundadora de todos los organismos cúpula de la empresa privada, y que seguimos siendo socios leales de todos y cada uno de ellos, es un especial motivo de aprecio el que en esta oportunidad estemos todos congregados, ciento veintiún años después de haber sido fundados.

Los comerciantes del siglo XIX fueron la vanguardia del lento pero sistemático proceso de urbanización nacional.

La historiadora Maria Elena Gonzalez Deluca señala en su libro ¨Los Comerciantes de Caracas¨, que la Venezuela de la época era “un territorio de puertos,  y en cada uno de sus puertos y su respectiva área urbana fue surgiendo un sector mercantil, que constituyó la parte de la sociedad venezolana más representativa de los cambios que se estaban produciendo en la economía mundial”. Era otro país, con relaciones económicas substancialmente diferentes. No había ocurrido el impacto de la renta petrolera,  y los modestos ingresos del país dependían del esfuerzo productivo privado que se reflejaban en la recaudación arancelaria de las aduanas marítimas. Los comerciantes eran también los prestamistas y muchas veces financiaron sueños y consignas.

Desde nuestros orígenes hemos practicado la diversidad, y en el Acta Fundacional aparece esa composición heterogénea que integraba a los comercios, la banca, la industria y los servicios. A pesar de que los intereses entre unos y otros podían llegar a ser antagónicos, eso nunca fue impedimento para entender que había un vínculo fundamental en la promoción constante y sistemática de la libre empresa, el respeto por los derechos de propiedad, y la ética de los negocios.  Hemos practicado desde siempre la tolerancia y la promoción de la diversidad, eso sí, no para apalancar la intolerancia de los pensamientos únicos, sino para promover el ejercicio responsable de la libertad,  entendiendo que el foco está en los principios pero que la realidad exige adaptaciones constantes para salvaguardar lo esencial,  aun a costa de lo accesorio.

La historiadora Gonzalez De Luca,  también señala que desde un principio tuvimos “una definida conciencia de nuestra importancia institucional y de nuestra significación histórica”. Tal vez por eso hemos aguantado todo este tiempo. Y estoy seguro que por esas mismas razones seguiremos aportándole al país por muchos años.

La significación histórica de una Cámara Empresarial es ser el revés de la moneda. Un país bendecido por la abundancia petrolera a veces olvida que eso sólo puede ser un dato o una oportunidad. Estamos viviendo hoy una consecuencia posible del rentismo, que se agota cada vez que caen los precios, y pone en aprietos al país.

Somos nosotros los llamados a recordar insistentemente que no hay prosperidad en los azares sino en la persistencia del trabajo continuo y sistemático de la empresa libre.

Que el sector privado no puede ser visto como un adversario y que la riqueza no es una amenaza.

 Que el mercado distribuye mucho mejor que la arbitrariedad burocrática, y que la competencia es un requisito sin el cual todo se marchita, también los países.

No es fácil para una entidad gremial mantenerse vigente. Pero nuestras cuentas reflejan un inmenso esfuerzo de las Juntas Directivas para entregar resultados apropiados, aun dentro de la austeridad casi estoica que nos ha caracterizado siempre. Un análisis de fondo indica, sin embargo, que la Cámara está al día con sus obligaciones y es financieramente viable.

En los tiempos actuales, las redes sociales son parte del éxito de cualquier institución. Estamos presentes en todas ellas.

En twitter tenemos 7.182 seguidores con quienes hemos compartido un acumulado de 30.520 mensajes en los últimos cinco años.

Ocupamos el puesto número 15 en la categoría “Gremios” y el puesto 105 en la categoría “economía”.

En Facebook tenemos 4663 amigos de la Cámara de Caracas, y por ese canal informamos y formamos opinión. Nuestro portal siempre está actualizado.

La presencia de la Cámara en los medios de comunicación es constante.

En el último año hemos atendido más de 150 solicitudes de entrevistas.

Siempre habrá algo que decir en defensa de los derechos y principios, a favor de la empresa privada, y en general,  de las libertades y garantías ciudadanas.

La economía no es un compartimiento aparte del resto de las dimensiones del país.

La economía sana favorece la estabilidad política, y la paz social apuntala los resultados económicos.

Desde los medios de comunicación creamos opinión a favor de la estabilidad y del respeto al Estado de Derecho. Los ciudadanos ven en nosotros un vocero creíble y preocupado por la suerte de todos los que aquí vivimos.

Nuestros afiliados reciben todos los días un boletín informativo en sus cuentas de correo electrónico,  que incluye todo lo relativo a los cursos y jornadas de capacitación que hacemos para ellos y para la colectividad empresarial de Caracas.

Pronto estaremos innovando con cursos y talleres a distancia. Utilizando para ello las bondades del internet .

Siempre buscando la manera de prestar un mejor servicio, adaptándonos a las exigencias de nuestros afiliados. Demostrando así nuestro compromiso con ellos.

A la ciudad le regalamos nuestra Revista de la Cámara, edición digital. Este último año hemos editado los números 22 y 23. El primero dedicado a la Salud y el Deporte, y el segundo a los libros, las librerías y libreros.

Son parte de una larga colección en la que tratamos de reflejar esa ciudad que rebosa en aportes y donde habita el “héroe discreto”. Ese que se dedica todos los días a hacer su trabajo, y lo hace con orgullo y excelencia.

En breve saldrán dos números adicionales:

El primero estará dedicado a uno de esos héroes insignes: Don Gustavo Vollmer, recientemente fallecido,  y el segundo dedicado al café y el cacao.

Nuestra Responsabilidad Gremial Empresarial la volcamos en una iniciativa que nos llena de orgullo y ganas de seguir adelante.

Me refiero al Encuentro Empresarial de Caracas.

Más de trescientos cincuenta estudiantes de todas las universidades se congregan para compartir experiencias empresariales y razones para la esperanza.

Allí entregamos seis becas y  numerosos regalos,  contribución de nuestros afiliados.

El ambiente que se genera en estas jornadas, nos llena a todos los asistentes de  entusiasmo y compromiso con el futuro.

Es el Undécimo Encuentro que organizamos.

En esta ocasión premiamos a: Silvano Gelleni como Empresario del Año, al Foro Penal, como Servidor Público del Año, y por una única vez, hicimos una especial mención a los periodistas que mas han colaborado con la Cámara, ellos son: Roberto Denis, Cecilia Gónzalez y Marlene Monsalve.

Siempre estaremos agradecidos con Telefónica por su apoyo en los premios “Caracas a través de la mirada del periodismo”.  Ahí se premiaron, en diferentes categorías, a manifestaciones de excelentes profesionales que, como nosotros,  aman a Caracas.

El Encuentro Empresarial es nuestro aporte a la esperanza y nuestro compromiso con la construcción de un futuro mejor para Venezuela.

Gracias a Victor, Arcadio, Diego, Letizia, Mariarosa, Zoila, Yauri, Margarita, Ricardo y José por hacer realidad todos estos resultados.

Administramos el más importante Centro de Arbitraje Comercial del país. La colectividad de empresas y los abogados reconocen en nuestra institución un servicio público confiable y de calidad.

Desde nuestro Centro de Arbitraje hemos desarrollado innumerables esfuerzos para mantenernos en red con otros centros similares que operan en el resto del mundo,y ahora queremos volcar toda esta experiencia internacional en la promoción nacional.

Esperamos este año hacer un esfuerzo especial para que empresas y abogados del interior vean en esta institución una solución oportuna y confiable en la resolución de  conflictos.

Somos referencia en términos de capacitación de árbitros.

Se han incrementado el número de casos y los montos involucrados en ellos.

Tenemos un reglamento moderno y una lista de árbitros de gran reputación.

Hemos firmado convenios con la Cámara Inmobiliaria de Venezuela y con la Cámara de Comercio del Estado Aragua.

Ahora el desafío es instrumentar esos convenios y hacerlos realidad.

Tenemos publicaciones especializadas en la que hemos sido invitados como co-autores. Adicionalmente, patrocinamos actividades conjuntamente con otros centros, como el Club Español de Arbitraje.

Gracias a Diana, Adriana, Jennifer, Nazarelis y Ambar por hacer realidad estos resultados en el Centro de Arbitraje.

También somos el Capítulo Nacional de la Cámara de Comercio Internacional ICC, desde el año 1.939.

Nuestro esfuerzo se ha centrado en el desarrollo de programas de capacitación y certificación en materias relativas al comercio internacional.

Dichos programas son orientados a empresas importadoras, agencias aduanales y al sector financiero, tanto público como privado.

Esta iniciativa nos mantiene al día con las innovaciones comerciales de este mundo cada vez más globalizado.

Esta es una clara fuente de diferenciación, y esperamos aprovecharla.

Gracias a Lucy y a Paula por todos los logros que hemos acumulado en el ICC

Pero esta Asamblea tiene para nosotros un motivo adicional.  Es el espacio en el que reconocemos que venimos de las buenas manos del presidente anterior, que sigue formando parte de nuestro equipo.

Que es un activo empresarial invaluable, y que fue un gran presidente de la Cámara de Caracas.

A Fernando Eseverri  le tocó ser el cuadragésimo quinto presidente de esta Institución, cuyo primer presidente fue Don H.L. Boulton en 1894.

Fernando es un líder muy especial, donde confluyen virtudes y talentos apreciables.

Trabajo en equipo, tolerancia, tenacidad, y esa forma con la que asume con alegría y optimismo el lema del Colegio San Ignacio, donde se formó: En todo amar y servir .

Es uno de esos héroes discretos que practican intensamente la generosidad pero con prudencia y discreción.

Así es Fernando.

Imaginativo, inflexible en el logro de las metas, pero absolutamente respetuoso de los demás.

Siempre abierto al diálogo y al proceso constructivo en el que se forjan opiniones y posiciones. Siempre poniendo el futuro por encima del pasado y valiente como pocos a la hora de defender principios y valores.

Su esposa Carolina, sus hijos Isabela y Fernando y su familia en general, son su narrativa esencial, así como lograr que sobreviva a la modernidad avasalladora la esencia del arte indígena venezolano. Tantas cosas tan distintas lucen muy apropiadamente en Fernando Eseverri, quien todavía tiene mucho que aportar, pero que por ahora engalanará esta galería de hombres notorios que cedieron dos años de su intensa vida para apuntalar esta tan tradicional institución. Mil gracias Fernando.

Fernando es parte de un equipo al que quiero agradecer especialmente:

Diana Mayoral, nuestra representante en Consecomercio.

Darío Salas, nuestro representante en Conindustria.

Ellos integran un Consejo Consultivo activo y presente, con la grata y nutritiva compañía de Robert Bottome y Carlos Eduardo Hellmund, excelentes guías y mejores consejeros.  Todos nos conjugamos en un esfuerzo que no se agota por el ejercicio del cargo sino que se proyecta para compartir la carga de hacer llegar nuestra voz y nuestros principios a la comunidad empresarial de la que nos sentimos parte.

El Comité Ejecutivo de la Cámara es otra dimensión del mismo engranaje. Cira Romero, Pedro Pacheco y Federico Winckelmann han sido indispensables en estos resultados que hoy presentamos. Y la Junta Directiva, nuestra instancia más alta de dirección, siempre presente, dispuesta y reflexiva, compañera infatigable de esta gestión y a quien agradezco el apoyo y la confianza.

Venezuela no ha concluido. Tiene historia, pero también tiene futuro. Gisela Kosak Rivero tiene en el portal ProDavinci una excelente presentación de la última obra de Rafael Clemente Arraiz Lucca. Dice con mucha razón que:  “Reconstruir el pasado es también labor política,  en la medida en que es un esfuerzo por contemplarse en lo común,  en terrenos distintos a las pasiones de la violencia armada  y el delirio religioso. Y digo reconstruir porque el pasado está constituido no tanto  por hechos sino por la escogencia de trayectorias de comprensión de los mismos.

Rafael Arráiz en su libro Civiles presenta  figuras del  arte, la literatura y el saber científico; igualmente políticos protagonistas en la construcción de la democracia contemporánea. El valor del texto  reside en el combate denodado de los prejuicios, en su fe en la racionalidad del historiador, esa razón que lo hace construir conocimiento porque dibuja itinerarios que vuelven al presente los nombres de calles, plazas, avenidas, estados y parques que no le dicen nada a los venezolanos de a pie…”

Ensayista, historiador, abogado y doctor en historia, poeta, guionista, gerente cultural, analista político, también tiene en sus haberes intelectuales más de trece obras sobre lo que él llama “historia institucional y empresarial de Venezuela”. Cualquiera de estas podría ser razón más que suficiente para que hoy sea nuestro conferencista magistral.

Gracias a Rafael Arráiz y a otros como él es que sentimos que no es peor esa advertencia con la que comienza Gisela Kosak sus comentarios sobre el libro “Civiles”: “La tragedia venezolana se mide por la magnitud del olvido de las  conquistas colectivas,  y el constante rumiar los agravios reales o imaginarios del pasado reciente o lejano”.

La historia es un buen antídoto contra ese resentimiento que tanto daño hace y que tanta parálisis provoca. Y hoy estaremos prestos y atentos para oírla.

 

Mis queridos y apreciados invitados.

Uno de los poemas de Rafael Arráiz dice que

 

 

“Por estas lomas prosperan las costras,

los fusiles,

la muda paciencia de la gente de tierra

y uno que otro poeta

que murmura su canto”

 

 

Cuanto nos gustaría a nosotros que sanaran viejas heridas, que las costras dieran paso a nueva piel, que los fusiles se transformaran en libros y verdor, y que los poetas dejaran de murmurar para gritar que por fin, por fin, nos topamos de frente con la libertad.

 

 

 

A todos ustedes les dejo la convicción con la que nacimos hace ya ciento veintiún años: Los tiempos mejores volverán porque por aquí ya han pasado, el temor se irá, porque de aquí otras veces se ha ido, y recomenzaremos de nuevo, tal y como otras veces lo hemos hecho.

 

 

 

Muchas gracias.